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La gran estrategia de Estados Unidos | CCS

La dedicación del profesor estadounidense Michael T. Klare a los problemas internacionales vinculados con la defensa y el tráfico de armas le convirtieron en un referente indispensable para los analistas de política exterior.

Profesor de estudios para la paz y la seguridad mundial en el Hampshire College de Massachussets, sigue contribuyendo con sus artículos a desentrañar algunos de los conflictos que hoy aquejan a la humanidad.

Su última colaboración en el blog de política internacional, bajo el título de Russia vs. China, trata del “conflicto en Washington” sobre quién debería encabezar la lista de enemigos de Estados Unidos.Klare constata que la gran estrategia de Estados Unidos se halla en un desconcierto total.

Recordemos que si “táctica” es el arte de usar las tropas en la batalla y “estrategia” es el arte de usar las batallas para ganar la guerra, la “gran estrategia” podría considerarse como el arte de emplear todos los recursos de un Estado para que la victoria conduzca a una situación de paz que, para los intereses del vencedor, sea más ventajosa que la situación inicial.

Habría que empezar  sabiendo cuál es el enemigo, cosa que durante la Guerra Fría estaba bien clara. Concluida ésta y desintegrada la Unión Soviética, todo lo que podía poner en peligro la hegemonía de la híper potencia americana eran unos pocos “estados bandoleros”.

Después, tras los atentados del 11-S, Bush declaró la “guerra global contra el terror”, asumiendo largas campañas contra los extremistas islámicos en cualquier lugar del planeta.

Con esa idea, cada país solo podía ser amigo o enemigo y se desencadenó el caos que hemos presenciado, con repetidas invasiones, guerras, incursiones, fuerzas especiales y drones.

El rotundo fracaso de esa gran estrategia está a la vista: la situación actual es mucho peor que la inicial, incluso para Estados Unidos.

Mientras tanto, China utilizaba su creciente poderío económico y expandía su influencia sobre el mundo.

Simultáneamente, Rusia reforzaba su presencia en Europa y se convertía en una amenaza real para algunos de sus vecinos.

En tal situación, la gran estrategia de Estados Unidos solo tiene hoy unos pocos objetivos claros: destruir al Estado Islámico, impedir que Irán se haga con armas nucleares y seguir sosteniendo militar, económica y políticamente al Estado de Israel.

Y aún dentro de ellos hay muchas dudas sobre cómo aplicar los recursos militares para alcanzar los dos primeros. Lo peor es que no hay acuerdo sobre cuál es el enemigo principal: una China cada vez más segura de sí misma o una Rusia que pretende recuperar su antiguo estatus.

Decidirse por una u otra traerá consecuencias que afectarán a muchos aspectos de la política de Washington.

Klare opina que si en 2016 los demócratas entran en la Casa Blanca, el foco de la estrategia apuntará a China; si hay un triunfo republicano, Rusia será el enemigo.

Cree que el presupuesto de defensa seguirá creciendo y los medios militares serán enviados  de uno a otro lugar del planeta, a medida que surjan nuevos conflictos.A largo plazo, las perspectivas serán distintas entre ambas opciones.

Si el enemigo es Rusia, se entrará en una era de enfrentamientos y crisis periódicas, con redoble de tambores al estilo de la guerra fría.

Se enviarán refuerzos militares a Europa, incluyendo armas nucleares; la OTAN recobrará el protagonismo que perdió y siempre anhela.

El panorama será sombrío.No menos sombrío será afrontar al enemigo chino: Estados Unidos desplegará fuerzas navales y aéreas en el Pacífico y serán inevitables los encuentros críticos en los mares contiguos a China, donde este país refuerza su presencia militar.

Peligrarán los acuerdos comerciales y sobre el cambio climático, y la economía global se resentirá. Las armas nucleares serán un riesgo en la sombra.

Klare opina que a partir de 2016 la gran estrategia de Estados Unidos seguirá siendo caótica o estará orientada hacia uno de ambos enemigos. En cualquier caso, solo las corporaciones del armamento y lo que el presidente Eisenhower calificó de “complejo militar-industrial” podrán felicitarse.

Las necesidades básicas de la población (salud, educación, infraestructuras y medio ambiente) se resentirán en ambos casos y se reducirán las esperanzas de paz y de frenar el cambio climático.

Klare concluye: “Un país sin un plan coherente para mejorar los intereses nacionales es triste cosa. Peor es, como podremos comprobar en unos años, un país siempre al borde de la crisis y en conflicto con un enemigo que se siente acosado y posee armas nucleares”. Alberto PirisGeneral de Artillería en Reserva

Origen: La gran estrategia de Estados Unidos – CCS

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Grecia: la prensa más influyente del mundo se alinea con la “Troika” | media-tics.com

Por Miguel Ormaetxea

 

El posicionamiento de los medios de comunicación más influyentes del mundo sobre la crisis griega nos ofrece claves esclarecedoras sobre el juego de intereses oculto. Por un lado, vemos cómo se acentúa un periodismo cada vez más parcial, acrítico, de trinchera, que sirve a grupos de presión muy eficaces. Pero también se puede observar una creciente oleada de críticas contra el Gobierno griego tras el “no” del referéndum, alineándose cada vez más con los postulados ortodoxos de la “Troika”.

El diario británico “Financial Times” y su otro “brazo armado”, “The Economist”, (el Grupo Pearson, propietario del diario rosa, posee también el 50% del semanario), son ahora los medios de referencia global más influyentes. El diario tiene identificados a unos 3 millones de personas que deciden casi todo lo más importante que ocurre en la geoeconomía mundial. El advenimiento digital ha potenciado extraordinariamente la capacidad de estos dos medios para influir en la información globalizada. Ambos se muestran marcadamente críticos contra el Gobierno griego de Syriza y con la situación creada tras el “no” del referéndum. “No, ¿para qué?”, titula “The Economist”. No se sabe a qué han votado “no” los griegos, en una maniobra política que tacha de desastrosa, “una victoria vacía” para el líder griego, dice “The Economist”. “Un referéndum absurdo”, remacha. El semanario se atreve a pronosticar que el Gobierno griego pronto empezará a pagar sus cuentas con pagarés que, con el tiempo, se convertirán en una moneda paralela. “La incompetencia del señor Tsipras es solo su propia culpa”.

El diario británico, por su parte, no deja de criticar también la lentitud y la incapacidad de Bruselas para manejar la situación. Como se demuestra a lo largo de la trayectoria del prestigioso rotativo, los intereses de la City de Londres, profundamente contrarios al euro, marcan la línea editorial de fondo de este diario. La City de Londres es uno de los principales centros financieros del mundo, que los británicos han sabido mantener por ahora en una posición muy por encima de la que le corresponde en el reparto de las finanzas globalizadas. Defiende con uñas y dientes sus prerrogativas, que tal vez constituyen el último bastión del añorado imperio británico. No es casualidad que la City se haya beneficiado grandemente de la salida de capitales griegos. Los armadores griegos, la segunda industria del país después del turismo, han sacado en masa su dinero de Grecia para llevarlo a Londres. La mayor parte de las empresas marítimas griegas tienen oficinas en la capital británica. Los armadores no quieren oír hablar de pagar impuestos en Grecia y están preparados para dejar su país de origen si la crisis se profundiza. De hecho, la salida de Grecia de la zona euro podría ser muy positiva para la industria marítima griega: los ingresos son en dólares y los costes salariales locales serán en dracmas devaluados.

Toda la oligarquía helena ha sacado en masa su dinero del país. Muchos especuladores griegos se están haciendo ricos con los monumentales vaivenes de la Bolsa de Atenas. Mientras la oligarquía hace su agosto con la crisis, el pueblo griego atraviesa un calvario interminable. Las poderosas familias helenas son en gran medida responsables del clientelismo y de la corrupción que se enseñorean de una economía griega muy lejos de la competitividad.

Para “The Wall Street Journal”, la posibilidad de una salida de Grecia de la zona euro es cada vez más probable, e incluso puede llegar a ser aconsejable. El riesgo de contagio a otros países de la zona euro es menor de lo que parece, dice el influyente diario económico norteamericano. Cita a Jonathan Loynes, economista de la consultora británica Capital Economics: “habrá sin duda presiones políticas de países como España para cortar el paso a las exigencias griegas”.

Las reacciones en Alemania están entre las más duras publicadas en el mundo, a tenor de una opinión pública que clama por expulsar a Grecia del euro. El “Frankfurter” fulmina directamente a Tsipras, al que hace principal responsable del actual desastre. En todo el Este de Europa, el clamor contra el Gobierno griego es unánime. “Los eslovacos no perderán un solo euro más a causa de los griegos”, ha dicho el primer ministro eslovaco, mientras que su homólogo finlandés afirma que “el Gobierno griego, en vez de decir la verdad a su pueblo, le ha empujado a votar contra las reformas necesarias”. Todavía más severos se muestran los responsables polacos y la prensa del país. “Los griegos han dicho “no” a la ayuda europea y, por tanto, han dicho “no” también a la zona euro”, ha dicho el primer ministro polaco.

Es curioso observar que en el asunto de la crisis griega se han dado la mano los partidos de ultraderecha europeos, empezando por el poderoso partido francés de Le Pen, con los nacionalistas antieuropeos y con la “coalición de ultraizquierda” que defiende a Syriza. Como diría Tony Judt, “algo va mal” cuando se dan la mano la ultraderecha y la izquierda radical.

vía Grecia: la prensa más influyente del mundo se alinea con la “Troika” | media-tics.com.

Guantánamo: 13 años de injusticias – CCS

Irene Casado Sánchez

Mohamedou Ould Slahi, Shaker Aamer o Ahmed Abdulaziz son tres de los 127 hombres que permanecen retenidos entre los muros de Guantánamo. La mayoría de estos presos nunca han sido acusados, juzgados ni condenados por un tribunal. Hace 13 años, Estados Unidos creó un campo de reclusión que viola los derechos humanos y tratados internacionales. Decenas de organizaciones denuncian torturas, malos tratos y retenciones ilegales en la bahía cubana.

En 2002 Mohamedou Ould Slahi, ciudadano de origen mauritano, fue trasladado a Guantánamo. Según relata Amnistía Internacional (AI), Slahi fue “víctima de tortura o tratos crueles, inhumanos y degradantes”. El gobierno estadounidense sospechaba, por aquel entonces, que Slahi formaba parte de Al Qaeda. Así, fue sometido a un “plan especial de interrogatorio”: durante 90 días fue aislado de cualquier estimulo externo y, según asegura, se le privó del sueño cerca de 70 días consecutivos. Durante este periodo, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) solicitó visitarlo. Su petición fue denegada por las autoridades que alegaron “necesidad militar”.

Slahi no es el único ejemplo ni testimonio de la cruel realidad de Guantánamo. Shaker Aamer, originario de Arabia Saudí, fue arrestado en Afganistán y trasladado a la bahía cubana en febrero de 2002. “Nunca ha sido acusado, juzgado o condenado”, denuncia AI. Aamer ha declarado en incontables ocasiones que “fue sometido a palizas y malos tratos durante su detención en Begram (Afganistán)”.

La lista continúa. Trece años de violaciones de derechos humanos dejan tras de sí cientos de testimonios estremecedores. En 2009, el presidente estadounidense Barack Obama firmó una orden ejecutiva para cerrar Guantánamo en el plazo de un año. La promesa de Obama de poner fin “inmediatamente” a este centro de reclusión, reiterada en 2013 y 2014, parece haber caído en saco roto. Para AI, el fin de “estas detenciones está más lejos que nunca”. El presidente demócrata no ha conseguido sortear las reticencias del Congreso de Estados Unidos para clausura la prisión.

Frente a la aparente impotencia del ejecutivo, diferentes organizaciones y organismos recuerdan que “el derecho internacional exige que se encuentren soluciones, no excusas”. Mientras el panorama político interno de Estados Unidos impide el cierre inmediato de Guantánamo, 127 personas permanecen retenidas sin cargos ni juicio alguno.

El pasado agosto, el Comité de Derechos Humanos de la ONU, en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -firmado por EE. UU. en 1992- instó a EE. UU. a “poner fin al empleo de la detención administrativa sin cargos ni juicio”. Además, recordó que los procesos contra los detenidos deben realizarse por el sistema ordinario de justicia penal, “no en un sistema de comisiones militares que incumplen las normas internacionales para la celebración de un juicio justo”.

A este Comité de Derechos Humanos se unió el de Comité Contra la Tortura de la ONU. Desde el organismo se recordó al gobierno de Obama que “la detención indefinida constituye en sí una violación” de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, documento ratificado por EE. UU. en 1994.

La ONU no ha sido el único organismo que ha condenado la existencia de Guantánamo y ha pedido expresamente su cierre. El pasado mes de agosto, el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial instó el ejecutivo a “garantizar el derecho de los detenidos a un juicio justo, según las normas internacionales de derechos humanos”. Además, hizo un llamamiento para que los detenidos que no fueran acusados de un delito formal y juzgados quedasen “en libertad de forma inmediata”.

Hace 13 años, la base estadounidense de Guantánamo se convirtió en un escenario donde no se respetan los derechos humanos. En febrero de 2003, el secretario de defensa Donald Rumsfeld autorizó “técnicas de interrogatorio que violaban la prohibición internacional de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes”, recuerda AI.

Se cumplen 13 años de desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, torturas y malos tratos, de injusticia en el seno de un país que se proclama democrático y defensor de los derechos humanos. “Nunca dejaremos de defender los derechos humanos de todas las personas en nuestro país y en el extranjero. Es parte de quienes somos como pueblo y de lo que defendemos como Nación”, proclamó Obama el pasado 9 de diciembre. Mientras la prisión de Guantánamo no cierre sus puertas, su discurso no dejará de ser obsoleto e hipócrita.

vía Guantánamo: 13 años de injusticias – CCS.

Entre Rusia y Estados Unidos | CCS

Se observa que Europa experimenta dificultades para establecer unas relaciones mutuamente beneficiosas con su vecino oriental. No es difícil identificar lo que parece ser el principal obstáculo para ello: la política exterior de Estados Unidos, como consecuencia de su expansión imperial, acelerada desde mediados del pasado siglo.

En el marco de esa expansión, Europa ha ido entregando a la potencia norteamericana las claves de su defensa, depositándolas en la OTAN, alianza político-militar que confirma a Estados unidos en su calidad de imperio destinado a la hegemonía global. Aspiración siempre presente en la filosofía política, en los documentos y en las proclamas de los líderes estadounidenses, como cuando el pasado mes de mayo Obama -el presidente que prometió que siempre actuaría multilateralmente dentro de la comunidad de naciones- arengó a los cadetes de West Point. Les dijo que “hasta en la fibra más intima de su ser creía en el excepcionalismo americano”, esa indefinible condición por la que Estados Unidos no se rige por las mismas normas que los demás Estados, y para cuyo sostenimiento “debía poseer las mejores fuerzas de combate jamás conocidas”. Peligroso modo de entender un mundo cada vez más multipolar.

La guerra fría contribuyó además a imbuir en algunos sectores del pensamiento europeo -y sobre todo en el español- el hábito de un enfrentamiento continuado y peligroso, olvidando las largas etapas históricas de cooperación entre el Oriente y el Occidente europeos; ahondando la desconfianza mutua y la obsesiva percepción de riesgos, engaños y trampas “maquinadas en Moscú”.

El machacón anticomunismo oficial del anterior régimen español hizo mella incluso en nuestras bases culturales, incapaces de entender que Rusia era algo más que el extinto Imperio de los zares o la odiada Unión Soviética. Tan notable falta de perspectiva dificulta entender los motivos que impulsan la actual política rusa y hace más difícil alcanzar puntos de encuentro.

Tras una reunión con su homólogo estadounidense en París a mediados de octubre, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergéi Lavrov, fue entrevistado para una cadena de televisión.

En su opinión, durante la Guerra Fría existía una “estabilidad negativa”; los conflictos armados se orientaban hacia las regiones periféricas del mundo. Esa estabilidad permitía abrir negociaciones sobre la base de un conocimiento recíproco entre ambos bandos y de una cierta seguridad sobre quiénes eran los aliados y quiénes los adversarios.

Ahora, la situación ha cambiado: han aparecido nuevos actores en la escena internacional como China, India, Brasil y también la Unión Europea, que a pesar de que hoy está manejada desde Washington, podría orientarse en el futuro hacia una mayor independencia. Además, han surgido varias organizaciones terroristas que se han propagado por el mundo tras la agresión occidental a Irak en 2003. La desintegración iraquí ha tenido paralelismos en Libia y en Siria. Por último, ha surgido el Estado Islámico (EI), una amenaza general para todos.

Lavrov resalta la paradoja de que Washington por un lado busca el aislamiento de Rusia y fuerza a otros países a secundarlo, pero por otro lado pide a Rusia que intervenga apoyando a Estados Unidos en Irak, en Siria, contra el EI. Esto “es una característica típica de Estados Unidos: su planteamiento ‘consumista’ de las relaciones internacionales”. Es decir, se reserva el derecho de castigar a los países que no actúan según su criterio, mientras les exige cooperar en lo que considera vital para la política de Washington.

Y puntualizó: “Si hay que combatir el terrorismo, hay que hacerlo siempre y en todas partes. No se puede ayudar a los terroristas ‘buenos’ porque sirven para derribar un régimen que no gusta, aun elegido democráticamente y aceptado por la ONU. No se puede considerar solo como enemigos a los terroristas que asesinan norteamericanos”.

Es probable que aquel “fin de la Historia”, enfáticamente anunciado desde Estados Unidos cuando desapareció la URSS y que auspiciaba un nuevo mundo, no fuera sino un fracasado ensayo de relaciones públicas a nivel internacional. Que la Rusia de hoy esté levantando cabeza como si nada hubiera ocurrido es algo que rompe muchos esquemas elaborados al otro lado del Atlántico. La Guerra Fría y sus modos de actuar y de pensar han caducado: Europa necesita nuevas ideas y nuevos planteamientos en sus relaciones con Rusia, y deberá ser ella, y no Estados Unidos, la que trabaje en ese sentido.

vía Entre Rusia y Estados Unidos – CCS.

El Estado 194 | CCS

Sucedió hace más de un cuarto de siglo; el 15 de noviembre de 1988. Desde la ventana de mi morada de Jerusalén, contemplaba las murallas de la Ciudad Vieja, las casitas del silencioso y mortecino vecindario árabe. El viejo radiorreceptor sintonizaba una emisora extranjera: Radio Argel. De pronto, oímos la voz de Yasser Arafat, anunciando solemnemente: “…proclamamos hoy la creación del Estado Palestino en los territorios de Cisjordania y Gaza…” Media docena de cohetes blancos iluminaron el cielo de la Ciudad Tres Veces Santa. No, no hubo festejos en los barrios árabes de Jerusalén; la ciudad estaba sitiada. Un millar de policías y soldados velaban por el mantenimiento del orden público.

Unas semanas antes de la solemne proclamación de la capital argelina, el entonces Primer Ministro israelí, Itzak Shamir, no dudó en poner los puntos sobre las “íes”: “There will never be a Palestinian state” (No habrá jamás un Estado palestino). Sus sucesores, Sharon,  Barak, Olmert y Netanyahu, permanecieron fieles a la “profecía” del adalid del Likud.

Sería sumamente difícil, cuando no presuntuoso, tratar de resumir en unas líneas esos 25 años de desencuentros, de errores políticos y fracasos diplomáticos, de levantamientos populares (intifadas) y operaciones militares, de la quimérica “luz al final del túnel” y las tinieblas que acompañaban a los ángeles de la muerte. Pero, ¿sería inútil recordar el sufrimiento, el dolor, la desesperación de quienes desconocen la paz, el amor al prójimo, la tolerancia? Desde 1948, palestinos e israelíes han sido condenados a vivir en un estado de guerra permanente. Los políticos encuentran siempre “pegas” para hacer las paces. Los pueblos…

La última ofensiva israelí contra la Franja de Gaza, tercera en seis años, arrojó un saldo de 1.500 civiles muertos, 110.000 palestinos desplazados, 26 colegios destruidos, 3 hospitales cerrados. Actualmente, unos 450.000 gazatíes no tienen acceso a agua corriente. Según las primeras estimaciones de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y de la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados de Palestina (UNWRA), los daños materiales ascienden a unos 8.000 millones de dólares. La conferencias de donantes celebrada el pasado fin de semana en El Cairo, finalizó con la promesa de entregar a la ANP la cantidad de 4.275 millones. Sin embargo, las contribuciones anunciadas por los participantes apenas ascendieron a unos… 2.000 millones de dólares.

Estados Unidos se comprometen a aportar 212 millones de dólares (la ayuda económica y militar destinada a Israel asciende anualmente a alrededor de 2.000 millones), la Unión Europea donará 450 millones de euros, el emirato de Qatar prometió 790 millones de euros y Arabia Saudita, unos 400 millones. Recordemos que la conferencia fue copatrocinada por los Gobiernos de Egipto y… de Noruega.

A comienzos del mes de octubre, el nuevo Gobierno sueco sorprendió a sus socios comunitarios reconociendo “unilateralmente” la existencia del Estado palestino. La iniciativa provocó la ira de las autoridades de Tel Aviv, acostumbradas a controlar los movimientos diplomáticos del Viejo Continente, causando también un innegable malestar en Washington y en Bruselas. El Departamento de Estado norteamericano se limitó a recordar a los suecos que las naciones occidentales se habían comprometido a  llevar a cabo una política consensuada, que implicaba el no reconocimiento de Palestina antes de la (cada vez más) hipotética firma de un acuerdo de paz entre Israel y sus vecinos de los territorios ocupados. A su vez, la Comisión Europea lamentó el gesto poco solidario de las autoridades de Estocolmo, que habían caso omiso de la disciplina existente (impuesta) en el seno de la Unión. Conviene señalar, sin embargo, que otros Estados miembros de la Unión Europea – Eslovaquia, Hungría y Polonia – reconocieron el Estado palestino antes de adherirse al club de Bruselas.

Huelga decir que los temores de los “poderes fácticos” del planeta no carecen de fundamento. Contagiado por la valentía de los suecos, el Parlamento británico aprobó esta semana una resolución instando al Gobierno de su Graciosa Majestad a reconocer a Palestina. La iniciativa fue apoyada por 274 diputados y rechazada por… 12.

Queda por ver si esta oleada de desobediencia/hartazgo de los europeos encontrará su debido eco en las deliberaciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En este caso, Palestina podría convertirse de aquí a finales del año, en el… Estado miembro número 194 de la ONU.

Adrián Mac Liman

Analista político internacional

Twitter: @AdrianMacLiman

vía El estado 194 – CCS.

Filosofía de la Comunicación

Juan Galera, filósofo

galeraA modo de apéndice de mi Filosofía Previa en el siglo XXI, sigo el mismo protocolo: regreso al origen del concepto y -simultáneamente- lo actualizo. Y me encuentro que es intrínseco al ser humano la necesidad de comunicar. ¿Por qué? Como siempre, la evidencia está en la propia palabra (o realidad formal); puesto que comunicar nos dirige casi inmediato a “común”, comunidad. O sea, el hombre como animal político que dijera el estagirita. Eso es el hombre. Y una discapacidad sería el sordomudo, o la esterilidad.

Pero la pregunta que nos conmueve es ¿por qué el hombre ha nacido para comunicar? (Podría seguir vivo sin ello). Sin embargo, la diferencia de un acto de comunicación, es que produce un aumento de conocimiento, del tipo que sea, lo que no me permite olvidar mi tesis sobre la esencia de la Idea de ser humano: su diferencial es el aprendizaje constante. Esa es su misión aquí. Por lo tanto, hemos cerrado el círculo sin vicio: el ser humano se nutre de la información del mundo que es él (en otras palabras más clásicas: el hombre es el ser-humano-ahí-en-su-mundo-que-es-él).

Otros menos categóricos, dicen de la necesidad de comunicación por razones “fenicias” o “imperiales”; pero eso no es lo que me toca en tanto que mi libro (origen-actualización; lo contrario se conoce por crisis).

Pero solo cuando los medios de la comunicación fueron habituales, como ahora; es cuando la lechuza de Minerva emprende su vuelo: es el momento del estudio sobre el concepto de la comunicación. Es más, hoy, ante la “muerte” del padre de familia; del padre Estado, y el padre Celestial, quien da el calor paternal, de referencia “anti-tu-posible-tragedia”, es el cuarto padre.

En eso debemos centrar esta síntesis de la tesis. Los medios, hoy, en Occidente ostentan una homologación de Estado. La nueva pregunta es si cumplen con los efectos obligacionales de ese poder. El primer acicate es el hombre de atrás; el político protector; el inversor tajante; el miedo. Lo segundo que da que pensar es si la academia periodística forma al licenciado para que sepa de todo, o solo sepa explicarlo todo.

Ante la decapitación y la autoventa del intelectual íntegro en la zona del bienestar, no hay reunión en los medios televisivos, donde no compongan el quinteto, todos, periodistas, o primos o amigos del periodista. Y se ha llegado a una familia enmurallada, donde siempre están los mismos; tanto en juegos; como en historias; así como en los anuncios. Parece ser que en toda España y Sudamérica no hay nadie más válido que ellos para transmitir siempre enunciados analíticos (es decir, que no aportan nada).

Y hablo de la TV como el paradigma más nutriente del encéfalo humano; pero con menos calidad nutricional.

Ahora que el Cuarto Poder es el Único, debería implantarse una Cátedra en las Ciencias de la Información, titulada Filosofía de la Comunicación; o Comunicación de la Filosofía (que, si se demora uno, son lo mismo). Lo digo, porque, si bien el comunicador no puede saber tanto como sabía, de todo, Leonardo; si puede crear la raíz de cómo surge el acto de informar para formar.

Me niego a identificar al periodista con un loro; y me niego que exista alguien estéticamente más preparado para el acto social que el periodista. Éste, como dice el comienzo del Código Civil, tendrá que considerar, como un buen padre de familia, la hermenéutica de los tiempos, las circunstancias, y el momento histórico en que nos encontramos y -añado yo- que dada su responsabilidad psiquiátrica de todos los públicos, debe comenzar a ennoviarse conmigo o con otro filtrador de lo filtrado (o philo-sophia); porque -y no me alcanzan mayores argumentos de objetividad que los dichos- es la hora, en el Tercer Milenio de la Humanidad, en que la “prensa-que-multiplica-por millones-una unidad”, y debido a que no existe el objetivismo puro, penetre en la interpretación de la noticia.

En ese sentido, todos deberíamos saber, que el aumento de la inteligencia de los engañados, se compone de dos moléculas: la memoria, y la exacta comprensión.

Pero no solo de hermenéutica debe vivir el buen comunicador; sino, y principalmente, de conocer la distinción entre el nivel categórico, sistemático; del anecdótico, solo necesario en casos originales.

Así se habrá adivinado que, ante la caída -por y como causa- de la crisis; sí, la caída de todos los discursos fuera de la confianza, solo queda el que te mantiene, aunque preso, vivo: la constancia de lo diario, de lo periódico, y su fuerza “hidráulica”.

Es decir; la guadaña de la feminización de la sociedad y su coautor el consumo, han dado muerte al intelectual y al héroe. Lean Sus Majestades literatura; tengan a Petronio a su lado; pero no hagan como el elefante que cuenta Jorge Bucai o Bucay.

vía Filosofía de la Comunicación.

Podremos con medios de comunicación responsables

Los medios nos desconciertan: estafas de millones que huyen a paraísos fiscales; personas tenidas por respetables que mienten ante los tribunales; instituciones religiosas, militares y garantes del orden público que delinquen; clérigos que, en un Estado que garantiza la libertad de conciencia, reciben millones del Estado incapaces de obtener la financiación de sus fieles.

Pretenden imponer sus creencias en las escuelas con cargo al Erario e impartidas por quienes no han superado las pruebas a las que se someten todos los docentes ante tribunales imparciales. Las religiones deben aprenderse en los templos o en los hogares. Vivimos un ambiente de desazón, terrorismo suicida, matanzas de inocentes, hambre y huida de millones de seres ante el silencio de gobernantes que callan ante la explotación de los habitantes y pueblos empobrecidos mientras se les arrebatan riquezas y se les utiliza como mano de obra barata. En Irak, Siria, Libia, Gaza, se bombardean poblaciones civiles, hospitales y escuelas. El Norte rico necesita inmigrantes y a los que llegan se les margina y explota. Pero no podemos venirnos abajo al contemplar un mundo al revés en una atmósfera de locura en la que pretenden que todo vale con tal de que produzca beneficios para unos pocos a costa de la pobreza de la inmensa mayoría.

Estados Unidos, la Unión Europea, los responsables de OTAN y de algunos países musulmanes que son convocados como comparsas para prepararnos a un conflicto espantoso en Oriente Medio por culpa de un “Estado islámico”, inexistente y de un “Califato” fantasioso y fruto de la ignorancia como “amenaza de todo el mundo libre”.  La clave son el petróleo y otras materias primas por lo que desvían nuestra atención a la “resucitada” amenaza rusa en Ucrania, otra de las antiguas repúblicas de la URSS que todavía no se han incorporado a la OTAN conculcando todos las promesas hechas a Gorbachov en el tránsito a un estado democrático con garantías de que la OTAN nunca se instalaría en los países del antiguo Pacto de Varsovia.

¿Cómo extrañarse del malestar social que amenaza con reventarlo todo ya que se extiende la conciencia de que “no tenemos nada que perder que no nos hayan arrebatado antes”?

Crecen la pobreza, la desigualdad, la marginación, la exclusión y los suicidios de casi un millar de personas al día, según Informe de la OMS. Se incrementan presupuestos para armamento, se vulneran derechos humanos fundamentales y se privilegian relaciones con regímenes políticos que mantienen la pena de muerte, la tortura como sistema y la injusticia social como método: China, Arabia, Emiratos y otros.

Circulan por Internet escritos atribuidos a Neruda, Gª Márquez, Benedetti, Galeano que el genio popular asocia a su obra. Durante años el poema “Muere lentamente” ha circulado por Internet atribuido a Neruda pero su autora es Martha Medeiros, publicado en Zero Hora, Porto Alegre, en el 2000. Puede animarnos a arrimar el hombro porque no hemos nacido para padecer y contemplar tanta injusticia de muerte.

“Porque muere lentamente quien se transforma en esclavo de la rutina, repitiendo los mismos trayectos; no se arriesga a abrirse a nuevos horizontes y no le habla a quien no conoce. Quien no se acepta como es y no actúa en consecuencia, prefiere lo ya conocido aunque mezquino a un remolino de emociones, de esas que rescatan el brillo de los ojos, transforman en sonrisas los bostezos, y en oportunidades los problemas.
El que no se atreve a cambiar de rumbo cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de ese sueño que lo desvela. Quien no se permite alguna vez huir de los consejos sensatos. Quien no es amable consigo mismo. Quien destruye su amor propio y no se deja ayudar. Quien pasa los días quejándose de su mala suerte o que no se atreve a preguntar sobre lo que desconoce o no comparte lo que sabe. Quien no comparte sus emociones, alegrías y tristezas, no confía, no lo intenta, no trata de superarse o no aprende de las piedras del camino de la vida, quien no ama y se deja amar”.

Por eso tantas personas volcamos nuestra esperanza y apoyo en movimientos de contestación ciudadana a través de medios de comunicación las redes sociales independientes y fiables.

José Carlos García Fajardo

‘El capitalismo tal y como lo conocemos va a desaparecer’ | elmundo.es

Jeremy Rifkin durante esta entrevista.

PABLO R. SUANZES

Un viejo chiste atribuido a Winston Churchill dice que si juntas cinco minutos en una habitación a dos economistas saldrán dos opiniones, salvo que uno de ellos fuera John Maynard Keynes, en cuyo caso habría tres opiniones diferentes. Si hoy se le pregunta a dos personas diferentes qué opinan de Jeremy Rifkin ocurre algo muy parecido, salvo que las probabilidades de que sean tres visiones muy extremas es altísima.

Rifkin (EEUU, 1943) es una de las voces más influyentes a nivel mundial. Escribe en los principales medios de comunicación, sus libros se venden como rosquillas, llena auditorios y los líderes políticos de tres continentes se pelean por invitarlo a su mesa. Durante años, fue asesor de Zapatero, y todavía hoy, a pesar del tiempo transcurrido, arremete sin necesidad de que se le pregunte contra Mariano Rajoy por frenar la inversión en renovables.

Economista y teórico social, da conferencias por medio mundo hablando de La Tercera Revolución Industrial y de La sociedad de coste marginal cero (Paidós), la obra que ha venido a presentar a Madrid invitado por la Fundación Rafael del Pino. Un mundo donde fabricar es cada vez más barato y donde las impresoras 3D convertirán a cientos de millones de personas en prosumidores, una mezcla de consumidores y productores inédita en la Historia.

En 2007, Angela Merkel lo llamó a consultas. François Hollande, también. Y el apoyo del premier chino, Li Keqiang, le ha llevado a vender medio millón de ejemplares de una apasionada defensa de un mundo poscarbono. Pero las grandes empresas lo aborrecen por sus feroces críticas a los combustibles fósiles y entre sus pares, los economistas, las críticas son muy duras.

Gana millones como consultor, pero sus textos, largos, llenos de ideas, nombres, referencias e hipótesis, desbordan confusión. «Vende motos, pero las vende muy bien», dicen. Una mezcla de Paul Krugman y Paulo Coelho que llega directamente a los núcleos de poder y entra en vena a los que mandan.

Rifkin cree que el capitalismo, tal y como lo conocemos, no es que vaya a desaparecer, sino que ya lo está haciendo. Que en 2050, menos de dos generaciones, será algo mucho más próximo a la economía colaborativa que a la búsqueda de interés propio. Que el viejo paradigma de Adam Smith ha sido desmontado y será reemplazado cuando lleguen al poder, económico, político y cultural, la generación que se ha criado después de Napster, acostumbrada a compartirlo todo por internet.

El mundo del futuro, asegura, será mejor y más sostenible porque colaboraremos en busca del bien común no para combatir la escasez, sino para generar prosperidad. Dice no ser un utópico y señala que compartir y colaborar no arreglará todos los problemas. Jura y perjura que vive en el mundo real, pero el siglo XXI que Rifkin dibuja en su obra es de color de rosa. Siempre y cuando se le haga caso al pie de la letra.

Dentro de tres décadas no reconoceremos el sistema económico mundial. O el mundo en sí.
En efecto, La economía colaborativa, de la que hablo en el libro, es un nuevo sistema, todavía en una fase casi embrionaria, muy joven, pero es el primero que emerge con fuerza, desde el capitalismo y el socialismo en el siglo XIX. No sabemos qué será de él, pero ha llegado con fuerza.
No es precisamente el primero en anticipar el fin del capitalismo.
El capitalismo tal y como lo hemos conocido va a desaparecer. Ya está pasando en sectores e industrias clave. En 2050, en apenas 35 años, tendremos una nueva economía híbrida colaborativa. El capitalismo no desaparecerá, pero se transformará completamente. Ya ocurre pero no somos capaces de verlo.
¿Sin que nadie lo haya derrotado? Al mundo le ha ido bastante bien con el capitalismo si se compara con las alternativas.
Hay una paradoja dentro del sistema, una que antes ni podíamos imaginar. El fin del capitalismo actual no viene de la mano de enemigos o rivales, sino de su propio éxito.
Eso sí que no había pasado nunca antes.
Los grandes cambios de paradigma en la historia, en el sentido original de Thomas Kuhn, han sido muy pocos, pero todos tienen un denominador común: primero aparecen nuevas tecnologías de comunicación que permite organizar la actividad económica, pero también la vida en general, de forma más eficiente. En segundo lugar, un cambio tecnológico en la energía. Y en tercer lugar, un cambio en el transporte. Cuando las tres cosas pasan al tiempo, cambian nuestra forma de entender el espacio y el tiempo.
Ponga un ejemplo.
Pasó con la Revolución Industrial del XIX, donde se pasó de la impresión manual a la mecánica. Los costes fijos eran muy altos, pero el coste de una impresión concreta pasó a ser muy bajo. Por eso se podía imprimir en masa. Luego llegó el telégrafo, a la vez que un carbón barato. Y eso se suma al tren. La combinación creó una plataforma totalmente diferente. Un modelo que necesitaba mucho capital, y por eso se multiplicaron las empresas con accionistas. En el siglo XX llega la electricidad centralizada, los medios de comunicación como la televisión, petróleo barato y los coches y camiones en el transporte de mercancías. Y ahora internet, el Internet de las Cosas, que los engloba todos y va a poner en contacto a cientos de millones de personas en tiempo real.
Hoy estamos en una encrucijada. Tenemos políticas fiscales duras por un lado y las propuestas de apostar por tecnologías nuevas, y extremadamente caras al inicio, como las que usted quiere en energía.
Se habla mucho de austeridad en el mundo. Y está bien, me gusta la austeridad. Se habla de reformas del mercado laboral y cambios fiscales, y me gustan también, son necesarias. Pero eso ya no basta. Lo que estamos empezando a ver en Alemania o Dinamarca o en los últimos 12 meses en China son los efectos de la Tercera Revolución Industrial. Tenemos internet que en realidad son tres en uno, es el Internet de las Cosas que lo conecta todo. Energía, transporte y comunicación. Las grandes compañías lo saben, le ponen sensores a cada parte de sus procesos para controlarlo todo. Hoy hay 13.000 millones de sensores que serán 100 billones, con b, en unas décadas. Conectando cada aparato, gadget, objeto con cada ser humano. Es excitante porque podemos disfrutar de un mundo global en tiempo real.
Y al mismo tiempo es un mundo un tanto inquietante.
Mucho. ¿Qué pasará con la privacidad, la intimidad, la seguridad? ¿Qué pasará si esta información, estos datos, los monopolizan las grandes compañías de telecomunicaciones o Google o Facebook? A mí me preocupa mucho. Deberíamos estarlo todos. Es un gran regalo, pero no podemos ignorar las consecuencias.
¿Usaría la palabra regalo para los cambios de paradigma previos?
Regalo porque este tipo de sistema que está naciendo democratiza. Nos pone a todos como iguales, nadie queda atrás. El acceso a los servicios está ahí. El 40% de los humanos está conectado hoy a internet, pero en pocos años, 10 ó 15, casi todo el mundo lo estará. En China se hacen smartphones por 25 dólares. Aunque ganes dos dólares al día, dentro de nada estarás conectado a internet. Y en un mundo transparente todos tendremos acceso a los datos, desde un teléfono o un ordenador, cualquiera. No seremos productores o consumidores, sino que seremos, ya somos, prosumidores.
Es una visión un tanto naíf.
Muchos me dicen que es lalalandia, un mundo de ciencia ficción. No se dan cuenta de la revolución en marcha, lo que ha ocurrido en apenas 15 años. Desde Napster [el primer programa popular para el intercambio de archivos musicales por internet de forma gratuita]. Usted y yo que estamos en el mundo editorial y de los medios lo sabemos bien. Primero fue la música. Hoy, cientos de millones de jóvenes suben cada día vídeos con copyleft a internet. Lo mismo con blogs, redes sociales y contenidos. Primero se dejó de lado a las compañías musicales, después a los periódicos, también a la radio y la televisión, a los libros, la educación superior. Es así, nos guste o no.
¿Imparable?
Hay gente, ingenua, a la que le gusta pensar, le reconforta pensar, que hay un cortafuegos entre estos sectores, asociados ahora a internet, y el resto de la economía. Que el coste marginal cero no cruzará del mundo virtual de los bits al mundo físico de los átomos. Pero no es así, el muro se ha roto, no hay ninguna industria a salvo.
Cambiarán la economía, pero ¿cómo cambiarán el mundo las impresoras en tres dimensiones?
Es algo increíble, tremendo, disruptivo. ¿Ha visto estos días en Chicago el primer coche impreso? A finales de año habrá producción industrial. En breve tendremos cientos de miles de pequeñas impresoras 3D en los hogares, a niños creciendo con ellas como si fueran juguetes. Reciclando objetos de plástico y papel, con costes muy bajos de producción. Y en 10 años, esos coches impresos no necesitarán conductor. El mundo ahora funciona con propietarios, trabajadores, intermediarios, proveedores. La economía colaborativa ha reventado todo ello. Cualquiera puede ser prosumidor y emprendedor social contribuyendo de forma voluntaria y gratuita a la economía de los comunes. Adam Smith pensaba que cada ser humano nacía para ser un agente autónomo. Pero hoy, gracias a la biología, sabemos que no es así. Somos criaturas sociales.
Pero, ¿eso cambia también las mentalidades?
Piense en juguetes. Tradicionalmente, le comprabas un juguete y le decías a tu hijo: es tuyo, no de tu hermano, sino tuyo, es importante que cuides de él. Pueden usarlo tus amigos, pero es y siempre será tuyo. Eso le da al niño la idea de propiedad, de protección. Pero ahora no. En EEUU tenemos ya páginas web dedicadas a compartir e intercambiar juguetes. Lo compras, se lo das a un niño y le dices: es algo para ti, queremos que lo cuides para que otro niño como tú, en el futuro, lo disfrute tanto como vas a hacer tú ahora. No es posesión, es la experiencia lo que tiene el niño. Desde luego, también la responsabilidad, porque si lo rompe ya no se puede devolver. El mensaje es claro para los niños del futuro. Imagine el impacto en unos años para compartir coche, casa, cualquier cosa.
Pero es algo más profundo que un juguete. La propiedad privada está en la base filosófica de nuestro sistema legal, está en los fundamentos de la democracia liberal. Es uno de los pilares de la sociedad tal y como la conocemos. Y uno de los más importantes para explicar cómo hemos llegado hasta aquí, quiénes somos.
Es algo muy profundo desde un punto de vista filosófico, antropológico. Mucha gente se centra en los aspectos tecnológicos, pero hay una parte histórica que hay que conocer. La propiedad privada no es algo que siempre haya estado ahí. En absoluto. No podemos decir que forme parte de la naturaleza, no es cierto. Hay una parte enorme de nuestra historia, que ignoramos desde la Ilustración, en la que las cosas funcionaban de otra manera. Somos las criaturas más sociales, con el neocórtex más grande, los más empáticos. En el pasado, la gente generalmente compartía la vida económica, voluntariamente o no. Piense en el trabajo de Ostrom, la única mujer Nobel de Economía, sobre los comunes. Ella descubrió que en el pasado, en diferentes partes del mundo que no tenían conocimientos las unas de las otras, acabaron organizando su vida económica de forma similar. Por más de mil años, la gente volcaba sus recursos, de todo tipo, los compartía, y así se sostenía el bienestar.
Pero hoy hablamos la tragedia de los comunes. Y nos va mejor.
Cierto, está asociado, pero cuando Garrett Hardin habló de tragedia en los años 60 en realidad no había comprendido en absoluto los comunes. Él pensaba que si todo el mundo compartía, los gorrones se aprovecharían. Lo que no entendía es la institución en sí. Había normas claras y principios democráticos para su correcto funcionamiento y cómo castigar a los aprovechados. Si incumplías estabas fuera, solo. Muchos colegas me preguntan cómo se puede gestionar así una economía, porque sólo ven un paradigma posible, en el que toma las decisiones el mercado, el Estado o ambos en algún equilibrio. Pero no es así, vemos cada día ejemplos de bienes o servicios producidos por comunes porque ni el Estado ni el mercado responden. Mire las cooperativas, que en España son un ejemplo muy conocido.
Conocido y en apuros.
Hay mucha gente en cooperativas en todo el mundo, en muchas modalidades diferentes.
Siempre bajo el paraguas del mercado. Sólo hacen una parte de su actividad en cooperativa, pero el resto de sus vidas es mercado o Estado.
No sé si este modelo resistirá. Está aquí, es joven pero puede ser destruido. Parece que va a ser el siguiente paradigma porque tiene sentido. ¿Serán capaces de frenar el impacto? Yo lo dudo.
Asumamos que lleva usted razón. Que en 2050 hay dos sistemas y el capitalismo conocido ha desaparecido. ¿Estaremos mejor?
Sí. Por dos razones: más empleo y el medio ambiente. En las próximas generaciones, 40 años, nuestra única oportunidad es levantar un sistema mejor, más inteligente.
Al capitalismo no se le piden sólo resultados económicos. Se le exige igualdad, distribución de recursos, felicidad, bienestar, etc. ¿Puede traer todo eso, y mejor que ahora, el mundo colaborativo?
No soy un utópico. En absoluto. No quiero transmitir una falsa idea de que se promete el paraíso. Vivo en el mundo real, donde la vida es finita, dura, precaria. Donde cada momento es irrepetible. El viaje del que hablo no es al paraíso, se trata de democratizar el proceso y crear algo sostenible. No resolverá todos los problemas del mundo ni mejorará la vida de todos. Pero es necesario. El cambio climático, que es una parte importante, fundamental, de este discurso, está ahí. Está afectando nuestra capacidad, como especie, de sobrevivir.
¿El compartir será más fuerte que el del capitalismo?
Es muy fuerte y lo será porque a los niños les gusta. Las nuevas generaciones creen que compartir mola y están creciendo en internet, donde comparten con naturalidad.
Comparten lo conseguido, el mercado, por sus padres. No algo que hayan tenido que sudar para conseguir.
Importa la percepción, lo que piensan y cómo han crecido. El coste de lo que cuesta producir ha cambiado, seguramente para siempre. Creo que es la métrica adecuada para un mundo sostenible. Es, además, la única forma que conozco para que las nuevas generaciones logren parar la cuenta atrás del cambio climático.
Tomado de: http://www.elmundo.es/cultura/2014/09/16/54177867268e3e220a8b4571.html?cid=SMBOSO25301&s_kw=twitter

OTAN, de sheriff a fuerza humanitaria

Mientras Europa organizaba sus intereses por medio del Tratado de Roma y acuerdos que condujeron a la Unión Europea, la URSS se desintegraba deshaciendo el COMECON y el Pacto de Varsovia. Contra toda lógica y acuerdos, los occidentales fortalecían la OTAN y presionaban a los antiguos miembros de la URSS. Demostraron que no aceptaban una Rusia integrada en las democracias occidentales; preferían unos pueblos humillados y sometidos para poder explotar sus inmensas riquezas y abrir nuevos mercados.

Los depredadores al servicio de una plutocracia sin entrañas utilizaron la OTAN para controlar a países de la antigua URSS, organizando sus comunicaciones, vendiéndoles armas y nuevas tecnologías mediante la creación de una “deuda externa” como la de los países empobrecidos del Sur. Así los hicieron hacer miembros de la OTAN, creada para defenderse de la URSS y, desparecida ésta, en el sheriff del mundo para “defensa de los derechos humanos”, al modificar el objeto de la organización una vez desaparecida la causa que la motivó en 1949, la “amenaza comunista”.

La mayoría de los países europeos habían diversificado sus fuentes de combustibles. No así los países del Este, que pretendían seguir enganchados a la ubre de Rusia, con precios de favor sólo comprensibles en el ámbito de las lealtades. Pero la integración en la OTAN de varios países del Este, como paso previo a su asociación a la Unión Europea, supuso un desprecio de aurora boreal.

Fue el ex vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, quien, en su locura por controlar las reservas de petróleo de Oriente Medio y de las antiguas repúblicas soviéticas, proclamó en Kiev el derecho de este país a incorporarse a la OTAN, “lo quiera o no Moscú”.

Cheney retó a Moscú desde Kiev: “Creemos en el derecho de hombres y mujeres a vivir sin la amenaza de la tiranía, del chantaje económico, la invasión o la intimidación” y advirtió a Moscú que “ningún país” fuera de la Alianza puede vetar la membresía de Kiev.

Cheney se reunió con la primera ministra, Yulia Timoshenko, que no reconoció la deuda de miles de millones a Rusia en pago de los combustibles que habían recibido al precio de país amigo. Se abasteció a tope de combustible no pagado, y pretextó que los millones de toneladas que desvió de los gaseoductos eran en pago de los derechos de tránsito.

Pero la jugada les falló: Bruselas bajó el tono y reconoció que está ante una potencia soberana y en expansión, Rusia, que controla sus productos y los negocia como le enseñaron a hacer los mercaderes occidentales.

Moscú es responsable de las riquezas naturales de su inmenso país, a quien algunos se empeñan en ningunear cuando Rusia es europea pero con un territorio hasta el extremo de Asia en el Pacífico que conformaría Eurasia. Es una locura forzar a su gobierno a orientarse hacia India, China y el sudeste asiático. Los rusos se saben y sienten europeos.

Es admirable seguir la peripecia de esos pueblos que, mucho antes de que existiera Rusia, habían hecho de los enclaves de Kiev y de  Novgorod  hitos en el camino hacia Moscú, la tercera Roma, heredera de Constantinopla. La URSS prosiguió el imperialismo de los zares en busca de las aguas calientes. Tenía que dominar el Mar Negro, como se había expansionado hasta el Pacífico por Vladivostok y enfrentarse al Imperio británico por el control de las tierras afganas para  ganar el Índico.

Con el auge del petróleo y del gas no había nada que inventar desde los zares Iván, Pedro o a la gran Catalina.

La implicación de Rusia en el conflicto con Ucrania inquieta a la  OTAN, que ha decidido reforzarse en el flanco más vulnerable a la amenaza rusa: Europa del Este. Los líderes de los países miembros discutieron sobre las que consideran grandes amenazas para la seguridad mundial: “Rusia está atacando a Ucrania”, en palabras de Rasmussen, y el imparable avance de la organización radical islámica en Oriente Próximo.

Los expertos de la OTAN preparan una fuerza especial que pueda desplegarse en cualquier lugar donde surja una amenaza. La organización de unos 4.000  a 10.000 soldados que puedan desplazarse en 48 horas,

La organización dispondrá de uno o varios cuarteles para que esa unidad de tierra, mar y aire pueda funcionar. Con ese apoyo, la OTAN podrá paliar una de sus carencias desde que se expandió al antiguo bloque comunista sin violar, sobre el papel, el pacto alcanzado con Rusia en 1997, que excluía el establecimiento de bases permanentes en la región.

Y algunos dirigentes al servicio de las plutocracias neocons en su delirio pretenden que la nueva dimensión de la OTAN va a ser humanitaria.

José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)
Twitter: @GarciafajardoJC

Guerra encubierta de Obama

“¡Fuera, fuera árabes! No quiero que este país sea gobernado por los árabes”. Sucedió durante la campaña presidencial estadounidense de 2008, durante un mitin del Partido Republicano. El árabe era el candidato demócrata, Barack Hussein Obama y la contestataria, una mujer mayor que se había dejado intoxicar por los argumentos de la maquinaria de propaganda de un poderoso lobby con ramificaciones en las altas esferas del poder. El político republicano que había acudido a la cita con sus electores no tardó en poner los puntos sobre las íes. No, Barack Obama no era árabe, sino un buen ciudadano norteamericano, un respetable y respetado miembro del Senado de Estados Unidos. Unas semanas más tarde Obama se convirtió en el cuadragésimo cuarto Presidente del país.

Curiosamente, Obama no ha sabido aprovechar las resonancias orientales de su segundo nombre – Hussein –  para lograr un acercamiento al mundo árabe musulmán, traumatizado por las intervenciones militares estadounidenses en Afganistán e Irak, frustrado por el apoyo incondicional de Washington al conflictivo aliado israelí. Es cierto, el Presidente de Estados Unidos se dirigió a la nación árabe en junio de 2009, vaticinando un nuevo comienzo de las relaciones entre Estados Unidos y el Islam. Pero el mensaje dirigido a los musulmanes desde la Aula Magna de la Universidad de El Cairo quedó en agua de borrajas.

Anunció la retirada de las tropas estacionadas en Afganistán e Irak, el final de la política intervencionista de Washington, la introducción de normas éticas en las relaciones internacionales. Las buenas palabras, que no los actos, le valieron el Premio Nobel de la Paz. Una distinción prematura y, según los politólogos, inmerecida.

Las llamadas primaveras árabes fueron el primer intento fallido de normalización de las relaciones con el mundo islámico. Los estrategas norteamericanos pensaron que la sustitución de los regímenes autoritarios pro occidentales  por estructuras islámicas modernas iba a contar con el beneplácito de los intelectuales y de la sociedad civil de los países del Magreb y el Mashrek. Craso error; los Gobiernos de corte islamista provocaron un espectacular retroceso político y social. En el caso de Egipto, Washington optó por devolver el poder al ejército; en Libia, las heridas provocadas por el nada ético derrocamiento de Mummar al Gaddafi siguen abiertas. La primavera árabe no cuajó en Siria, donde el régimen de Bashar el Assad mantiene su pulso con los movimientos yihadistas financiados, al igual que Al Qaeda en su momento, por las monarquías árabes conservadoras, aunque también apoyados por las… ¡democracias occidentales!

Occidente no intervino militarmente en la guerra civil de Siria. Hay quien estima que había demasiados intereses creados, demasiadas contradicciones en las políticas de los socios comunitarios. Los valedores de los yihadistas fueron Arabia Saudita, Qatar y Kuwait, feudos del conservadurismo árabe… pro occidental.

Barack Obama cumplió su promesa al retirar el contingente americano de Irak en 2011. Pero se trataba de un repliegue completamente caótico, que hacía caso omiso de las condiciones objetivas existentes en el país: inestabilidad política, conflictos étnicos y religiosos, desintegración paulatina del Estado nación, etc.

También cumplieron su promesa los combatientes del Estado Islámico de Irak y Levante al trasladarse desde Alepo al Kurdistán iraquí y, aprovechando la aparente debilidad de las instituciones autonómicas kurdas, anunciando la creación del califato en tierras del Islam. Un proyecto descabellado, si no fuera por el espectacular avance de los yihadistas, que llegaron a varias decenas de kilómetros de Bagdad. Pero hay más: el Estado Islámico pretende expandirse al Líbano, Jordania y la Península del Sinaí.

La persecución de la minoría kurda y las matanzas de centenares de yazidíes, una secta que jamás llamó en interés de los occidentales, fueron los detonantes para el regreso de Washington al escenario iraquí. Pero esta vez, el operativo militar, apoyado por la mayoría de los miembros de la Unión Europea, está disfrazado de operación humanitaria. No, Occidente no mandará tropas a Irak. Basta con armar hasta los dientes a los kurdos. “Que se maten ellos…”.

La maquinaria de propaganda del Estado Islámico tilda a Barack Hussein Obama de Cruzado, esclavo de Washington o perro de los romanos. Y pensar que hace apenas unos años no querían árabes en la Casa Blanca…

Adrián Mac Liman
Analista político internacional

El Ciudadano. A propósito de Gaza, por Eric Hobsbawm

El historiador marxista Eric Hobsbawn publicó este artículo sobre el conflicto entre Israel y Gaza en el año 2009.

A 5 años de su publicación y a dos años de la muerte de su autor, las palabras del británico de origen judío siguen más vigentes que nunca ante la nueva ofensiva israelí, que ha dejado ya ás de 800 muertos y 5.000 heridos.

eric-hobsbawm-002“Durante tres semanas la barbarie ha sido mostrada ante un público universal, que ha observado, juzgado y, con pocas excepciones, rechazado el uso del terror militar por parte Israel contra un millón y medio de habitantes bloqueados desde 2006 en la Franja de Gaza. Nunca antes las justificaciones oficiales de la invasión han quedado tan claramente refutadas como ahora, con la combinación de cámaras y aritmética; ni el lenguaje de las “objetivos militares” con las imágenes ensangrentadas de niños y la quema de escuelas. Trece muertos de un lado, 1.360 de otro: no es difícil establecer dónde está la víctima. No hay mucho más que decir acerca de la terrible operación de Israel en Gaza.

Excepto para aquellos de nosotros que somos judíos. En una larga e insegura historia como pueblo en la diáspora, nuestra reacción natural a los actos públicos ha incluido inevitablemente la pregunta: “¿Es bueno o malo para los judíos?” En este caso, la respuesta es inequívoca: “Malo para los judíos”.

Es claramente malo para los cinco millones y medio de judíos que viven en Israel y los territorios ocupados desde 1967, cuya seguridad se ve amenazada por las acciones militares israelíes que sus gobiernos adopten en Gaza y en Líbano, acciones que demuestran su incapacidad para lograr sus objetivos declarados y que perpetuan e intensifican el aislamiento de Israel en un Oriente Medio hostil. Desde el genocidio o la expulsión masiva de palestinos de lo que queda de su tierra natal no ha habido otro programa práctico que la destrucción del Estado de Israel, y sólo una coexistencia negociada en igualdad de condiciones entre los dos grupos puede proporcionar un futuro estable. Cada nueva aventura militar, como las de Gaza y el Líbano, hará que esa solución más difícil y fortalecerá al ala derecha israelí y a los colonos de Cisjordania, que encabezan el rechazo a la solución negociada.

Al igual que la guerra del Líbano en 2006, Gaza ha oscurecido las perspectivas de futuro para Israel. También ha oscurecido las perspectivas de los nueve millones de judíos que viven en la diáspora. Permítanme que no me ande con rodeos: la crítica de Israel no implica antisemitismo, pero las acciones del gobierno de Israel causan vergüenza entre los judíos y, sobre todo, dan pie al acutal antisemitismo. Desde 1945, los judíos, dentro y fuera de Israel, se han beneficiado enormemente de la mala conciencia de un mundo occidental, que se había negado a la inmigración judía en la década de 1930, unos años antes de que se permitiera o no se opusiera al genocidio. ¿Cuánta de esa mala conciencia, que prácticamente eliminó el antisemitismo en Occidente durante sesenta años y produjo una época dorada para su diáspora, queda en la izquierda hoy?

La acción de Israel en Gaza no es la de un pueblo que es una víctima de la historia, ni siquiera es el “pequeño valiente” Israel de la mitología de 1948-67, con un David derrotando a todos los Goliaths de su entorno. Israel está perdiendo la buena voluntad tan rápidamente como los EE.UU. de George W. Bush, y por razones similares: la ceguera nacionalista y la megalomanía del poder militar. Lo que es bueno para Israel y lo que es bueno para los judíos como pueblo son cosas que están evidentemente vinculadas, pero mientras no haya una respuesta a la cuestión de Palestina no son y no pueden ser idénticas. Y es esencial para judíos que se diga.”

Eric Hobsbwan

El Ciudadano

vía El Ciudadano » A propósito de Gaza, por Eric Hobsbawm.

A Israel ya lo investiga la ONU por crímenes de guerra

EMILIO MARÍN

El prestigio internacional de Israel era casi igual a cero antes de los ataques e invasión a la Franja de Gaza denominada eufemísticamente “Borde Protector”. Es la tercera de la serie de los  últimos cinco años: una en 2008-2009, que provocó 1.400 muertos palestinos; y otra en 2012 que causó “sólo” 180 muertos de esa nacionalidad. En una y otra tanda agresiva la mayor parte de las víctimas fueron civiles.

El nombre de fantasía de esas campañas de exterminio es engañoso, como el actual. La única vez que la etiqueta estuvo en consonancia fue hace cinco años, cuando se llamó “Plomo Fundido”.

La actual va camino a disputar el podio de las más destructivas de las familias palestinas en la congestionada franja donde viven 1.8 millón de habitantes, bloqueados por Israel desde 2006, cuando el Movimiento de Resistencia Islámica, Hamas, ganó las elecciones del gobierno local y ubicó allí a su líder Ismail Aniyeh (su máximo referente, Jaled Meshal, vivió exiliado muchos años en Siria y actualmente está en Qatar).

Los israelitas han destruido 500 casas, atacado escuelas, mezquitas y hospitales, desde que empezaron los bombardeos contra Gaza, el 8 de julio. La labor destructiva se incrementó a partir del 17 de julio, cuando se concretó la invasión terrestre. Hasta ayer el conteo de víctimas era bien demostrativo de quién ataca a quién y con qué medios desproporcionados: 828 palestinos muertos y 35 israelitas; de éstos 32 militares y 3 civiles.

Las cifras, que ya habrán quedado desactualizadas, son elocuentes de la disparidad de bajas, pero también de su naturaleza: el 80 por ciento del casi millar de palestinos asesinados es civil; del lado sionista, de su treintena de bajas, los civiles son el 8,5 por ciento. De estos números se deriva una cuestión esencial. Los militares invasores cayeron en combate, martirizando a la gente, en suelo ajeno. Los palestinos fueron alcanzados por misiles en sus domicilios o refugiados en escuelas o mientras estaban siendo derivados en ambulancias o incluso en el hospital; y todo eso en su propia tierra.

No respetan ni  a la ONU

Los crímenes ordenados por el gobierno de Benjamin Netanyahu y llevados a cabo por sus “Fuerzas de Defensa” vienen superando los récords de otras invasiones. No tanto en número, pues todavía les falta un poco para llegar a la marca de los 1.400 muertos de 2008-2009, pero sí en la variedad de los blancos civiles.

Han lanzado bombas sobre dos hospitales de la zona, contra la mezquita de Al Shamaa, que dicen tiene 700 años de antigüedad; sobre el barrio de Shujaiya, donde el domingo pasado fueron muertos más de 70 habitantes; sobre escuelas y otros lugares que aún en las guerras suelen respetarse por los contendientes.

Sucede que ésta no es una guerra, al menos una convencional. De un lado está el reputado como el cuarto o quinto ejército mejor armado del mundo, incluso con munición nuclear, y del otro hay un pueblo palestino que cuenta con algunas organizaciones que practican una resistencia guerrillera, como las Brigadas Ezzedine al Qassam (de Hamas) y la Yihad Islámica.

La parte agresora es claramente Israel. Y si alguien tenía alguna duda al respecto la habrá evacuado al anoticiarse que ese bando no ha respetado siquiera las instalaciones de las Naciones Unidas en la Franja. La última –última por ahora- fueron los disparos de tanques israelitas contra la escuela perteneciente a la ONU en Beit Hanun, donde murieron 17 personas y otras decenas resultaron heridas. Albergaba a 1.200 palestinos que habían huido de sus hogares considerando que en la escuela estarían más seguros.

El secretario general de la ONU, Ban Ki moon, de gira por los países de la región, calificó lo sucedido como  un horror y dijo en un comunicado que estaba en estado de shock por lo sucedido. El diplomático surcoreano pidió a Israel tener cuidado con atacar esos sitios, porque “más de 100.000 habitantes de Gaza, el 5% de la población total, han buscado refugio en instalaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (Unrwa)”.

Evidentemente los militares israelitas no le llevan el apunte porque la escuela fue el cuarto establecimiento de la ONU atacado que comenzó la agresión a Gaza el 8 de julio.

Fuerte repudio mundial

Hasta ahora Netanyahu sólo mantiene el apoyo de Estados Unidos y unos pocos gobiernos europeos, que justifican la operación “Margen Protector” con la excusa de los cohetes que las organizaciones palestinas disparan contra Israel. Como quedó dicho, el saldo de los mismos fueron dos israelitas fallecidos y un trabajador de origen tailandés. El resto de las bajas son militares que perdieron la vida invadiendo Gaza.

De todos modos, aún con aquellas justificaciones, también esos gobiernos han comenzado a pedir moderación al premier sionista, en vista del repudio mundial en ascenso por la cantidad de muertos civiles en la Franja. O sea que los mismos aliados de Israel tratan de poner alguna distancia con el genocidio. Al secretario de Estado John Kerry, también de gira por la región –como Ban Ki moon evitó por supuesto ir a Gaza-, se le escapó delante de un micrófono que había quedado abierto: “vaya con la precisión milimétrica” de los ataques israelitas.

En medio de los repudios internacionales hay uno que merece subrayarse, por lo importante en el plano político, aunque por sí mismo no parará el derramamiento de sangre palestina. Y es que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU resolvió el 23 de julio en votación amplia pero dividida abrir una investigación sobre la actuación de Israel, considerando que en principio son “crímenes de guerra”.

La reunión del Consejo fue en su sede de Ginebra, a instancias de la alta comisionada, Navi Pillay, una convencida de que esos ataques a la población civil constituyen esa clase de delitos. Se supo que 29 países votaron por la afirmativa, creando la comisión investigadora, y otros 17 se abstuvieron, con lo que en definitiva quedaron como una especie de reserva oportunista que Tel Aviv podría tratar de poner de su lado.

Por supuesto que esta investigación contra los crímenes del sionismo no restaura el raído prestigio de Naciones Unidas; nuevamente ha sido incapaz de tomar decisiones justas y prácticas en el momento oportuno. Por otro lado se realza el hecho de no haber habilitado a Palestina el ingreso formal y con todos sus derechos a la ONU, cuando pidió ser el miembro número 192 de la entidad.  A Sudán del Sur le dieron esa banca. Palestina quedó como estado observador y en cambio Israel tiene todos los derechos: es una situación injusta que urge revertir.

¿Quién gana y quién pierde?

Tel Aviv viene perdiendo la partida en política a nivel mundial. Es que la opinión pública y muchos gobiernos advierten que además de cometer agresiones militares, sus gobernantes son muy mentirosos. Por caso, pese a los muchos testigos que dijeron haber visto a los tanques israelitas disparando contra la escuela de la ONU, aquellas autoridades le echaron la culpa a “los misiles de Hamas”. Conducta criminal y, encima, falsificadores, que en Argentina fueron apoyados el 23/7 por la DAIA y Organización Sionista Argentina.

El aislamiento y repudio a ese gobierno se vio en el conflicto que generó con Brasil. Enojado por las críticas de la cancillería brasileña que llamó en consulta a su embajador (a propósito, ¿por qué Argentina no hizo lo mismo?), la cancillería israelí dijo que esas críticas favorecían “al terrorismo”. Y el vocero, Igal Palmor, ofendió a Itamaraty al calificar a Brasil como un “enano diplomático”, con lo que se empujó al gigante sudamericano más en dirección a los palestinos.

Expresiones de legisladores sionistas de que convendría matar a las mujeres palestinas para que no tengan más “hijos terroristas” evocan las anteriores declaraciones del canciller Avigdor Lieberman, referidas a que se podría arrojar una bomba atómica sobre Gaza (Israel cuenta con 200-300 de esas armas nunca inspeccionadas por la OIEA).

El embajador israelí en EE UU, Ron Dermer, manifestó que “las Fuerzas de Defensa israelitas deberían recibir el Premio Nobel de la Paz,  ya que luchan con una contención inimaginable” (AFP, 23/7).

Está bien que ese premio fue dado a Barack Obama, quien ha mantenido las guerras en Irak y Afganistán, y a agredido o ayudado a agredir a Cuba, Irán, Libia, Siria y Ucrania. Pero al afroamericano le dieron un premio cuando engañaba y prometía un cambio menos bélico. Suena a provocación que se proponga esa distinción para los que están cometiendo genocidio.

En el plano político-militar, que los invasores hayan tenido 32 muertos y un efectivo capturado por Hamas es un llamado de atención para Netanyahu. Gaza puede parecerse a la campaña en el Líbano, donde las tropas israelitas no pudieron derrotar a Hizbullah y terminaron retirándose. Cada semana que pase sin que la invasión logre una victoria completa será un fracaso de Israel. Habrá dejado mucha muerte y destrucción a su paso, con el dolor y odio consiguientes, y no habrá logrado su propósito de aplastar a Palestina.

El oficio más bonito del mundo tiene esperanza – CCS

Irene Casado Sánchez

Existen muchas clases de periodistas. Tantos como adjetivos. Está el periodista aventurero, el trágico, el modesto, el rápido, el listillo, el ambicioso, el comedido… Pero hay un periodista indispensable: el honesto.

Decía Ryszard Kapuscinski que para ser buen periodista hay que ser buena persona. Una cualidad sin la cual no es posible desempeñar la profesión más bonita del mundo, como afirmaba el genio Gabriel García Márquez. Desde hace algunos años, este oficio ha perdido credibilidad y, muchos de sus profesionales, el respeto de los ciudadanos. Sin embargo, aún queda esperanza y mucho talento para sacar a flote un oficio que vela por las libertades y la democracia. Aún hay buenas personas.

Los mejores periodistas son “aquellos que a pesar de su profesionalidad, su rigor y su talento, han tenido que dejar la profesión porque sus empresas han hecho un ERE”. Los que “se han visto privados de su libertad por hacernos llegar información potable”. Son las palabras de Jordi Évole, guionista y presentador de ‘Salvados’, al recibir el premio de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) al Mejor Periodista del año.

El guionista catalán recordó en su discurso a Marc Marginedas, Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova, tres profesionales de la información que fueron secuestrados y retenidos mientras cubrían la guerra en Siria. Son tres ejemplos de los muchos periodistas que renuncian a sus hogares, a la normalidad, al confort de una cama, o a un plato de comida caliente. Un sacrificio que se convierte en un modo de vida, todo para contar qué sucede más allá de nuestras fronteras.

Pero no hace falta irse tan lejos para ser un buen periodista. Los mejores profesionales son “los que han publicado el nombre de la entidad financiera que había detrás de un desahucio aunque su periódico o su medio estuviese refinanciando su propia deuda con ese banco”, señaló Évole. Desde que la información se enredó con el poder financiero, hasta casi fusionarse, pocos han sido los valientes que han sacado a la luz las malas praxis de bancos y empresas.

El silencio informativo es tan dañino como la mala información. En un contexto marcado por los recortes, los despidos de trabajadores y la deuda, muchos medios, y por ende sus profesionales, han enfermado de mutismo. Por eso, el polémico presentador aplaudió a “los que han denunciado las malas prácticas del presidente de su Comunidad Autónoma aunque con ello corriesen el riesgo de quedarse sin parte de la publicidad institucional”. Periodistas honestos que dejaron de lado su miedo para cumplir con su labor: informar de forma veraz y lo más objetiva posible a los ciudadanos.

El poder de la información es inmenso. Desde las esferas políticas y económicas es elemental controlar a sus profesionales, comprar sus palabras para tergiversar la realidad para así mantener su imagen y conseguir apoyo popular. Para ser un buen periodista no basta con ser honesto. También hay que ser desconfiado y sensato con las suculentas y nada inocentes manzanas que le prometen el paraíso. Porque, como enfatizó Évole, los mejores profesionales son aquellos que “se negaron a ir al mundial de Brasil con todos los gastos pagados por Iberdrola”.

Periodistas que arriesgan sus vidas en conflictos armados, que plantan cara al poder financiero y político aunque de ello dependan sus puestos de trabajo, esos son, sin duda, los mejores. Tampoco es posible olvidar a aquellos que “han arriesgado y se han buscado la vida con nuevos medios de comunicación para contar lo que pasa a pesar de la precariedad”.

Medios que salen adelante gracias a la entrega de los periodistas que trabajan sin descanso más de 12 horas al día en sus redacciones. Que renuncian a días festivos, puentes y sueldos de ensueño porque creen que otro periodismo es posible. Que no cesan en su empeño por descubrir que hay detrás de los despidos de empresas como Coca-Cola, o que sucede con sus compañeros víctimas de los recortes de Telemadrid. Profesionales que siguen convencidos de que este oficio es el más bonito del mundo.

  • Periodista

vía El oficio más bonito del mundo tiene esperanza – CCS.

Cristales rotos

José Carlos García Fajardo

El escritor judío Primo Levi escribió Los hundidos y los salvados, en 1986, un año antes de su suicidio, desesperanzado de la condición humana que fue capaz de perpetrar los exterminios en campos como Auschwitz. Se preguntaba si lo sucedido allí podría repetirse, “si volverían a darse exterminios en masa, unilaterales, sistemáticos, mecanizados, provocados por un Gobierno, perpetrados entre poblaciones inocentes e inermes, y legitimados por la doctrina del desprecio”.

Primo Levi había padecido hasta el límite, pero alertó ante una tragedia semejante ocurrida en Camboya, en 1975, y previó que los factores que habían conducido a las matanzas alemanas podrían reproducirse.

Si Primo Levi hubiera sobrevivido, jamás hubiera comprendido a unos en su pueblo judío, que lleva a cabo una operación de exterminio sistemática de ciudadanos palestinos y en contra de las Resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, aunque no se utilicen los terribles lager. El Gobierno del estado de Israel dispone de esos medios y está dominado por “la doctrina del desprecio”: a sus ojos, la vida de los palestinos no merece respeto y los tratan como si pertenecieran a una raza inferior, que no existe en ningún lugar de la Tierra.

Los gobiernos más extremistas de Israel, les han arrebatado los derechos humanos más elementales, el derecho a su tierra, a su cultura, a su educación, al trabajo y a todo lo que conlleva el derecho a vivir con dignidad. Por eso los persiguen, los hostigan, los expolian, los asesinan “selectivamente”, hasta que se vean forzados al exilio para sobrevivir.

Se reproduce la historia en su caricatura más perversa. El pueblo judío padeció el destierro y el exilio en numerosas ocasiones, la última desde la destrucción de Jerusalén por Tito en el año 70. Sus rabinos los convencieron de que ese castigo obedecía a su resistencia a los planes del Dios que los había elegido, segregándolos como a pueblo elegido.

Así caminaron, sometidos, bajo el peso de una culpa inventada y que se acrecentó con el falso cargo de pueblo deicida, culpable de la crucifixión de Jesús de Nazareth. ¡Como si un pueblo pudiera ser responsable de crimen alguno, máxime cuando los seguidores del rabino de Nazareth eran judíos o prosélitos en su inmensa mayoría!

Destierro, culpa, exilio, sumisión, hasta que surge la oportunidad de la venganza transfiriendo toda su frustración contra otro pueblo en sus bajas horas históricas. Y ahí se transmuta el perseguido en perseguidor, la víctima en verdugo, el oprimido en opresor. Pero nunca será un pueblo, ni una raza, ni una nación, sino una minoría que ha alcanzado el poder político con ayuda de otros cuya oscura conciencia de culpa se manipula.

El pueblo judío no es culpable, ni responsable de crimen alguno. El planteamiento sionista de Teodoro Herzl truca los datos para conseguir una reparación mediante la venganza, utilizando la fuerza del dinero, su influencia en los medios y de los lobbies como si les perteneciera por derecho propio la antigua tierra que dicen que se la prometieron a ellos, por eso creen con derecho a arrebatarla mediante la fuerza a los palestinos.

Pero un gobierno enloquecido en una limpieza étnica sólo se detendrá si Estados Unidos, la Unión Europea y los países libres de la ONU presionan hasta obligarlos a desistir de su criminal política. Bastaría con la suspensión de la descomunal ayuda de Estados Unidos para convencer a los ciudadanos israelíes de la inviabilidad de su proyecto. Pero ha optado por el unilateralismo en política exterior. A pesar de que prestigiosos analistas en The New York Times, The Washington Post y hasta el diario israelí, Haaretz, alzan la voz de alarma ante el inhumano plan de ahogar económicamente a todo un pueblo mediante un muro de ignominia en tierras palestinas, la poda de cerca de 100. 000 árboles, la destrucción de miles de kilómetros de cañerías de agua y la demolición de millares de casas como “medida preventiva”.

Esta actitud de los grupos más fanáticos es inhumana como lo fueron las humillaciones, incendios, noches de cristales rotos, y estrellas amarillas que los nazis infligieron a los judíos antes de llevarlos a los campos de exterminio.

La opinión pública mundial y las instituciones supranacionales tienen que tener presente que sin palizas, incendios y cristales rotos, nunca hubiera existido Auschwitz y los demás campos de exterminio que llevaron a proferir el grito de “¡Nunca más!” a todo un pueblo, ante el silencio vergonzoso de quienes, con su cobarde actitud, se convirtieron en cómplices de un crimen contra la humanidad.

  • Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

Consumir, un acto político

Marta González Borraz *

Cuál es la verdadera historia de las cosas. Cuánto cuestan en realidad y qué hay detrás de los productos consumidos. Son las preguntas que la urbanista estadounidense Annie Leonard comenzó a hacerse en la fila de una tienda para pagar un aparato de radio que sólo costaba 4,5 dólares. No podía creer que este importe cubriese todos los costes de producción y venta: materiales, transformación, transporte, distribución… Comenzó entonces una investigación que concluyó con una idea: lo que no se paga en la tienda, lo pagan otras personas al otro lado del mundo. El consumo tiene consecuencias sociales, económicas y medioambientales y detrás de muchos productos se esconde la realidad de miles de personas que trabajan en condiciones análogas a la esclavitud con el objetivo de que lo fabricado llegue nuevo, limpio y barato a los escaparates.

Empresas de la industria textil han sido denunciadas en numerosas ocasiones por imponer condiciones precarias a sus trabajadores en países como Bangladesh o Marruecos: insalubridad, inexistencia de derechos laborales, jornadas de entre 12 y 16 horas y salarios de miseria. En la República Democrática del Congo son miles los niños que ven truncado su futuro. Un 30% son explotados en las minas de coltán, un metal esencial para la fabricación de teléfonos móviles, videoconsolas y otros aparatos de alta tecnología. Los recursos naturales se agotan y la producción incesante atenta contra la sostenibilidad medioambiental y la biodiversidad de los ecosistemas. Si toda la población consumiera al mismo ritmo que un residente medio de Estados Unidos se necesitaría un total de cuatro tierras para regenerar la demanda anual de la humanidad sobre la naturaleza.

Annie Leonard llama a estas consecuencias “externalidades negativas”. Se trata de que el coste real de los productos consumidos no está reflejado en los precios. Una lata de Coca Cola provoca efectos directos en la vida de decenas de comunidades locales. La compañía de refrescos más grande del mundo también es la mayor compradora de azúcar. Algunas de sus empresas proveedoras han sido denunciadas por acaparamiento de tierras en Brasil y Camboya. Varias organizaciones han recogido testimonios de familias que han tenido que abandonar sus reservas indígenas.

La deslocalización ha permitido a las multinacionales trasladar sus fábricas a lugares del mundo en los que apenas existe legislación laboral, la mano de obra es más barata, los impuestos que deben pagar inferiores y los controles medioambientales muy laxos. En el modelo imperante, la economía está por encima del ser humano y del interés general y responde a una lógica de crecimiento sin fin. Para el economista Serge Latouche esto solo “conduce al desastre”. “Es impensable crecer y producir de forma ilimitada en un planeta de recursos finitos”, sostiene.

Latouche es uno de los máximos exponentes de la teoría del decrecimiento, que afirma que “vivir con menos es vivir mejor”, para lo que la sociedad debe dejar de consumir por consumir. Sin embargo, existen dos pilares del sistema que lo dificultan: la obsolescencia programada y la percibida. La primera consiste en que los productos están diseñados para ser desechados en un determinado periodo de tiempo, de forma que resultará más fácil y más barato comprar otro nuevo que arreglarlo. La segunda es la que convence al consumidor de que los productos, a pesar de funcionar, ya no son útiles ni actuales. Para ello la publicidad, abanderada del “tanto tienes, tanto vales”, juega un importante papel.

Para las periodistas Nazaret Castro y Laura Villadiego es fundamental que la ciudadanía tome conciencia sobre la procedencia de los productos que consume y sobre qué implicaciones sociales tienen. Por ello, pusieron en marcha el blog Carro de Combate, con el que pretenden manifestar que “el consumo es un acto político”. Consideran que consumir de una forma u otra, o no hacerlo, “es un tipo de activismo que nos puede llevar hacia un modelo más justo y más humano”. Se trata de consumir con criterio y no caer en la trampa de confundir deseos con necesidades. Cooperativas, mercados sociales, intercambios, consumo local y de proximidad… son algunas de las alternativas que proponen y que sitúan a las personas por encima del mercado. El consumo es una herramienta determinante para construir una sociedad digna y equitativa.

  • Periodista

Vertederos marinos

José Carlos García Fajardo*

“Tenemos el fondo del mar lleno de basura. Es como un sumidero”, denuncia Joan B. Company, investigador del Instituto de Ciencias del Mar, del CSIC. Al equipo que estudió el problema no le parece una exageración llamar vertederos a los océanos. Son todavía peores porque, en el fondo marino esas basuras no están inertes sino que actúan de forma descontrolada. En el estudio comprobaron que un 41% de los residuos son plásticos; un 34%, redes de pesca; otro 7% corresponde a metales; un 4%, vidrio; un 1% clinker (residuo de la calcinación de metales) y un 13%, otros tipos de basura. La densidad se ha medido en número de objetos encontrados por hectárea.

Bolsas de plástico, botellas, redes de pesca, madera, vidrio y todo tipo de metales aparecieron en profundidades que van de los escasos 35 metros del Golfo de León hasta los 4.500 del cañón submarino de Cascais. Los autores del trabajo, procedentes de 15 instituciones científicas europeas, destacan que el alto coste y las dificultades técnicas de tomar muestras en las profundidades marinas habían impedido hasta ahora obtener un mapa de los lugares y los tipos de basura de los océanos.

El equipo de Company investigó desde el cañón submarino de Blanes, delante de la costa de Barcelona, hasta Creta. Desde dos buques oceanográficos del CSIC lanzaron al fondo redes de arrastre de pesca, con las que se atrapa desde pescado hasta la basura más inimaginable. Encontraron desde una taza de váter hasta la caja de un bote salvavidas de un avión F-15, pasando por una cartera con documentos que la Policía de Creta creyó que pertenecía a un hombre desaparecido un año atrás y añade, en algunos puntos, extrajeron más basura que biomasa. Mientras el equipo del CSIC contó a mano lo que salió de las redes de arrastre, el resto de investigadores emplearon principalmente vídeos con imágenes submarinas tomadas por vehículos operados a control remoto, informa E. Santiago.

“Desde que hace 20 o 25 años empezamos a estudiar la ecología de los grandes fondos marinos vimos que había basura. Sabíamos que estaba allí, y que en algunas zonas era realmente grave. Había que cuantificarla, y hacerlo a nivel europeo”, dice Company. “No se puede limpiar a 1.000 metros, así que no hay otra solución que prevenir. La basura no tiene que llegar allí”, añade. Lo saben bien en la Unión Europea, que incluyó el problema de la basura marina en la directiva marco de estrategia marina de 2008, y la ONU, que lo califica como “desafío global”. Los líderes mundiales firmaron en la Conferencia Río+20 sobre desarrollo sostenible un compromiso “para reducir significativamente en 2025 la cantidad de desechos marinos y así prevenir daños al medio ambiente costero y marino”.

Naciones Unidas estima que cada año 6,4 millones de toneladas de basura acaban en los océanos de todo el mundo. Aves marinas, tortugas y mamíferos mueren al ingerir o enredarse en objetos de plástico, redes de pesca y otros residuos peligrosos. La degradación de algunos de ellos genera micro plásticos que pueden contaminar toda la cadena alimenticia. El impacto más visual de esta suciedad marina son las gigantescas islas de plástico que flotan en varios océanos, como el llamado séptimo continente, un impresionante vertedero marino en el Pacífico al que se supone una superficie de entre tres y siete veces España. Pero, ¿qué ocurre en el lecho marino, allí donde nadie ha buscado esa basura?

Varios equipos de investigadores de toda Europa han estado más de una década tomando muestras en 32 puntos repartidos por el Atlántico, el Ártico y el Mediterráneo. Y han encontrado que la basura generada por el hombre está en todas partes: desde las playas hasta los fondos marinos más profundos y más remotos. Lugares tan recónditos que ni siquiera se habían explorado hasta entonces. “En muchos casos, estas han sido nuestras primeras visitas. Ha sido sorprendente comprobar que nuestra basura ha llegado allí antes que nosotros”, resume Kerry Howell, de la Universidad de Plymouth (Reino Unido).

En un estudio dado a conocer en PLOS One dan respuesta tratad de dar respuesta a la pregunta de qué podemos hacer, y no vacilan en responder que es imposible limpiar a más de mil metros bajo la superficie del mar, sólo cabe reconocer el desastre, mentalizar a las poblaciones, a las empresas que sólo buscan sus beneficios, a los buques que limpian sus sentinas, los “cementerios” de bidones con residuos nucleares y químicos; y que hacen trasiegos de líquidos letales en alta mar sin cuidarse de sus consecuencias. Esta es la auténtica piratería que los gobiernos de las naciones deberán exterminar porque nos va en ello la subsistencia del planeta Tierra, y de todos nosotros.

  • Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

La FIFA Nostra

Carlos Miguélez Monroy *

“Por supuesto que designar Catar como sede del Mundial en 2022 fue un error, pero cometemos muchos errores en la vida”, dijo en un ataque de sinceridad el presidente de la FIFA, Joseph Blatter. Pero no todos los errores cuestan los 200.000 millones de dólares que calcula la empresa Deloitte en infraestructuras y otros gastos para una cita mundialista que se considera inviable en el verano por las temperaturas y en el invierno porque coincide con las ligas europeas. Tampoco los desaciertos implican la utilización de mano de obra en condiciones de esclavitud proveniente del sudeste asiático.

Blatter también se disparó en el pie al afirmar que Francia y Alemania presionaron para esa designación, lo que anticipa todo tipo de conjeturas sobre lo que hay detrás de esas presiones, sobre los patrocinios, la publicidad, las giras de los equipos más ricos y de las superestrellas por todo el mundo. Cualquiera que vea partidos de alto nivel en el fútbol europeo ha estado expuesto a miles de anuncios y publicidad de Qatar Foundation, Fly Emirates, Azerbaijan, Hyundai, Gilette, Samsung, Heineken. Casualidad o no, el hartazgo, el cinismo y el escepticismo de la gente trasciende la política para alcanzar lo que hasta hace poco se consideraba una droga infalible para las supuestas masas.

Dejó de serlo hasta en Brasil, quizá el pueblo más futbolero del mundo. El país sudamericano se ha convertido en un hervidero contra la celebración del mundial a pocos días de su inauguración. Los manifestantes se declaran amigos del fútbol, pero más amigos de una vida digna que se les aleja por el encarecimiento del transporte público, las deficiencias en la educación pública básica y en los sistemas de salud. Junto con las denuncias de desalojos forzados en ciudades como Fortaleza para la construcción de infraestructuras, los ciudadanos se han enterado de que los gastos para el máximo evento futbolero supera el gasto de los mundiales de Alemania y Sudáfrica juntos.

“Imagina que tengo una familia muy pobre, no puedo pagar la comida de mis hijos, mi casa es un caos, no sale agua de la ducha y de pronto digo: ‘¡voy a organizar una fiesta!’ El mundial no provoca desigualdad, pero la refuerza y la hace más evidente”, dice Carla Toledo Dauden, activista brasileña que se dio a conocer con un video que cuenta con casi 7 millones de visitas. Su cámara fue de las primeras en captar la ebullición que vive su país y que se ve cada día en imágenes de televisión.

Aunque dice no poder afirmar que la designación de su país como anfitrión, considera que el gobierno de Lula presionó en muy fuerte en un momento en que a Brasil le convenía proyectar una imagen de progreso y modernidad.

“La FIFA ha estado eligiendo países empobrecidos de los que se pueden aprovechar y sacar más dinero del mundial. Es más fácil cambiar las reglas de juego en esos países”, afirma.

Quien sí equipara a la FIFA con las mafias es el periodista Andrew Jennings. En una ocasión declaró: “Esta familia criminal tiene incluso sus propios tribunales privados de la FIFA y un sistema de disciplina que no puede ser impugnado ante los tribunales civiles. Y tiene una cultura de omertá, un código de honor y silencio. ¿Ha oído hablar de algún funcionario de la FIFA que denuncie a sus jefes?”

Además de la sombra de corrupción que planea sobre el fútbol, la elección de sedes provoca rechazo cuando no se cumplen unos estándares aceptables de derechos humanos, como ocurre con Qatar y con Rusia, sede en 2018. En el caso de Qatar, ni siquiera existe una tradición futbolística que sí hay en Rusia y, por supuesto, en Brasil.

El “periodismo deportivo” también contribuye a la indignación incluso de personas apasionadas por el fútbol. Los coches de lujo, los diamantes en las orejas y las mansiones con gimnasio propio chocan con las “tristezas” que manifiestan algunos jugadores cuando buscan mejorar su contrato. El futbolista Carlos Vela declaró que desearía volver a casa al terminar su jornada de trabajo sin que nadie lo molestara. Nadie lo haría si se levantara a las 6:00, como muchos de quienes lo han idolatrado a él y a muchos otros ídolos de barro hasta ahora.

  • Periodista y coordinador del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

vía Outlook.com – elvis_ramirez27@hotmail.com.

El Califa de Bagdad

Adrián Mac Liman *

Todo empezó con un extraño e inesperado anuncio: los miembros del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), incapaces de hacer frente a la ofensiva del ejército regular de Damasco, decidieron abandonar Alepo para adentrarse en suelo iraquí. Curiosamente, la mal llamada retirada estratégica desembocó en la espectacular ocupación de la mitad Norte de la antigua Mesopotamia y la proclamación del Califato islámico, es decir, de una entidad confesional que desconoce las limitaciones geográficas del mundo moderno o, si se prefiere, los confines establecidos artificialmente a comienzos del siglo XX por el acuerdo Sykes – Picot.

Los combatientes de ISIS no dudaron en proclamar califa a su líder, Abu Bakr al Bagdadi, un radical islamista nacido hace 43 años en la localidad iraquí de Samarra. El califa anunció  que iba a destruir la Kabba, la mítica piedra situada en la Mecca y conquistar poblaciones saudíes para poder trasladar el centro de operaciones del ISIS en la tierra de los wahabitas. Con esa advertencia, al Bagdadi retoma el discurso de Osama Bin Laden, quien solía calificar a la Casa Real saudí de excesivamente tibia a la hora de aplicar los preceptos del Islam tradicional. Para el autoproclamado sucesor de Mahoma por… voluntad de Alá, el mundo musulmán tiene que volver a sus raíces, a la guerra contra el infiel.

Al Bagdadi, declarado en 2011 el hombre más peligroso del mundo, dirige la agrupación religiosa más violenta del mundo islámico. Los propios líderes de Al Qaeda censuran el fanatismo de ISIS y se desolidarizan de sus acciones despiadadas. Por su parte, otros grupos de corte islámico critican la decisión del Estado Islámico de proclamar el califato, considerando que aún no se dan las condiciones objetivas para el establecimiento o, mejor dicho, el restablecimiento de las estructuras teocráticas abolidas hace nueve décadas, tras la desaparición del Imperio otomano. En realidad, los cabecillas de los movimientos yihadistas que combaten en Siria no parecen muy propensos a rendir pleitesía al nuevo califa, como lo exige la ley islámica. Para ellos, al Bagdadi sólo es uno de los suyos, uno más.

Curiosamente, la espectacular ofensiva los combatientes de ISIS no provocó la ira (ni la preocupación) de la clase política occidental. El actual inquilino de la Casa Blanca se limitó a hacer oídos sordos a las llamadas de auxilio de las autoridades de Bagdad, alegando que los Estados Unidos sólo intervienen en los conflictos cuyas repercusiones suponen un peligro real y directo para su seguridad. En este caso concreto, Irak, el país bombardeado, ocupado y sometido por los duendes de la guerra transatlánticos queda… lejos. Sin embargo, Washington no disimula su malestar cuando la fuerza aérea iraquí recibe aviones de combate de fabricación rusa. Moscú, con más criterio, hace todo lo que está en su poder para frenar el avance islamista. Pero los norteamericanos exigen, como contrapartida, cambios radicales en las estructuras de gobierno iraquíes. Mientras el primer ministro Nuri al Maliki se niega a aceptar los ukases de Washington, el presidente del Gobierno Regional de Kurdistán, Masud Barzani, coquetea con la vía secesionista. Razones no le faltan. Y una, tal vez la más importante, es… el petróleo. ¡Qué duda cabe de que se trata de un seguro de vida para muchas generaciones de kurdos!

A río revuelto… Los combatientes del ISIS cuentan, al parecer, con apoyos variopintos. Según Daniel Pipes, director de la publicación The Middle East Quarterly, uno de los valedores del Estado Islámico sería el Primer Ministro turco, Tayyep Recep Erdogan, quien se entrevistó en varias ocasiones con el emisario del ISIS, Yasín al Qadi,. Siempre según Pipes, Turquía habría pagado alrededor de 800 millones de dólares al Estado Islámico por suministros de oro negro. Conviene señalar que la cadena de televisión estadounidense CNN llegó a emitir un reportaje titulado Las rutas clandestinas de los contrabandos yihadistas a través de Turquía.

Norteamericanos, turcos, árabes, europeos. Todos aquellos que contaban con la derrota de Bashar el Assad y la desaparición del régimen baasista apoyaron o apoyan a los grupúsculos yihadistas que combaten en Siria e Irak.

“A eso lo llamamos tirar piedras en el propio tejado”, confesaba recientemente un politólogo ruso, preocupado por el avance del radicalismo islámico en el Cáucaso. Es decir, en una posible, aunque por ahora hipotética región del Califato de Bagdad.

* Analista político internacional

Legitimidad perdida del sistema

Xavier Caño Tamayo *

Sostiene el economista chileno Max Neef que la economía neoliberal mata a más gente que todos los ejércitos del mundo juntos. Pero, además de violar el fundamental derecho a la vida, se perpetran de modo sistemático más violaciones de otros derechos. Derecho al trabajo, a salario digno, a vida digna, a vivienda adecuada, a educación, a asistencia médica, a seguro de desempleo… Violaciones que son delitos, pero un hipócrita doble rasero considera mayor crimen robar a una persona con una navaja que condenar a la pobreza, al hambre y a la enfermedad a cientos o miles.

En 2011, Lourdes Beneria y Carmen Sarasúa definieron el crimen económico como una acción inhumana de carácter económico que causa graves sufrimientos a una población civil. Y lo asociaron al crimen contra la humanidad, que el Tribunal Penal Internacional define como “cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil”. Fue entonces cuando se conoció la criminalidad de grandes empresas como Goldman Sachs, Lehman Brothers y bancos y aseguradoras en la gravísima crisis financiera que estalló en 2008 con terribles consecuencias para el mundo.

Cinco años después la situación es peor. La pretendida respuesta a la crisis financiera se ha transformado en una auténtica ofensiva de la élite económica contra el resto de la humanidad. En ese terrible escenario, la ONU ha aprobado elaborar un tratado vinculante para vigilar el respeto de los derechos humanos por las multinacionales.

El acuerdo ha sido aprobado en el Consejo de Derechos Humanos por veinte votos a favor, catorce en contra y trece abstenciones. De los catorce votos opuestos, seis son de Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Reino Unido y Estados Unidos. Países que presumen de defensores de los derechos humanos, pero que ahora ya sabemos que defienden los intereses de las multinacionales.

En ese panorama, documentos revelados por Wikileaks muestran las intenciones de las grandes potencias con el Acuerdo sobre Comercio de Servicios (TISA por sus siglas en inglés) que se negocia en secreto entre Estados Unidos y cincuenta países. Acuerdo que, de firmarse, decapitaría la capacidad de los Estados para regular, vigilar y controlar la inversión extranjera. Facilitaría el saqueo de los bienes comunes y servicios públicos por las multinacionales. Ese TISA se negocia al mismo tiempo que el Tratado de Libre Comercio e Inversión entre Estados Unidos y la Unión Europea y el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica entre Estados Unidos y once países costeros del océano Pacífico. También en esos tratados se busca impedir que el Estado regule y controle la actuación de las multinacionales y así asegurarles el saqueo.

La Internacional de Servicios Públicos, organización que agrupa a 650 sindicatos de 148 países, ha advertido de que, si se firma el TISA, “se pondrá en peligro la salud, la educación, el suministro de agua y otros muchos servicios públicos, al dar vía libre a las multinacionales en cualquiera de los países firmantes”. Y, si se acuerda el tratado entre Estados Unidos y la Unión Europea, será el acta de defunción de la democracia, porque el mecanismo regulador de conflictos entre inversores y estados que propone ese tratado es una patente de corso para que las multinacionales impidan gobernar a los gobiernos en defensa de sus ciudadanías.

Las multinacionales nos amenazan con violaciones masivas de derechos con la infame complicidad de muchos gobiernos. Si el derecho a la vida, a no ser torturado, a no ser detenido arbitrariamente, a la libertad de pensamiento y de religión, a la libertad de opinión y expresión son sagrados y su violación provoca rechazo y genera respuesta penal, ¿por qué no ocurre lo mismo cuando se violan derechos económicos y sociales? Más aún cuando los tratados indicados amenazan con provocar una avalancha de sufrimiento colectivo.

Gobiernos y voceros al servicio de las élites arguyen que ellos son la legalidad. Y aquí cabe citar a Martin Luther King cuando recordaba que lo que hizo Hitler en Alemania era legal. Porque no es cuestión de legalidad sino de justicia y legitimidad. Y la mayoría de los actuales gobiernos han perdido toda legitimidad. Y como la democracia se ha convertido en un decorado, en una farsa las más de las veces, la ciudadanía no solo tiene el derecho sino el deber de desobedecer, de rebelarse. O no lo contamos.

* Periodista y escritor

8 de cada 10 periodistas piensan que los medios están perdiendo poder

La pérdida de autoridad frente a los poderes político y económico, el cambio de modelo llevado a cabo por Internet, en especial por las redes sociales, y los recortes acarreados por la crisis económicas son las principales causas a las que los propios periodistas echamos la culpa de la caída en la credibilidad de los medios de comunicación.

Al menos éstas son las conclusiones de 120 profesionales de la comunicación que han señalado lo que, para ellos, son las principales causas de que los medios de comunicación tengan una imagen cada vez más llamada, sobre todo, entre los más jóvenes. Lo han hecho como parte de la elaboración del II Estudio sobre la profesión periodística, llevado a cabo por Gas Natural Fenosa y la Asociación de Periodistas de Información Económica.

Comenzamos por el principio. Para dos tercios de los periodistas encuestados, es decir, 80 de los 120 profesionales, piensan que el periodismo está perdiendo poder con respecto a la política y la economía. Y es que, cada vez más las noticias, o los propios eventos periodísticos, patrocinados por entidades económicas o empresas -ejemplo de ello es este mismo informe-; una situación que complica que, más tarde, este mismo medio que recibe la publicidad, critique más tarde a dicha entidad.

Para entendernos y yendo un poco más lejos, digamos que es más complicado que El Mundo o El País denuncien las últimas infracciones de empresas públicas o las sanciones al Banco Santander cuando dependen por igual tanto el Ejecutivo como de los bancos para que les salven de sus deudas. Una situación que indigna y bloquea la labor de los periodistas.

Aún así, un tercio de los profesionales, es decir, los otros 40, piensan que la libertad de los periodistas se encuentra al mismo nivel que los últimos años, de hecho, para ellos, piensan que tan sólo ha podido disminuir un 5% o, incluso, aumentar un 10%. Incluso, existe un 17% que, aunque mínimo, también es significativo ya que señalan que aún así ha aumentado la influencia, motivado a su entender por la diversidad de canales.

Por tanto, ofrecer información de calidad (un 19%) y la independencia de poderes (un 13%) son otros temas que también preocupan en los profesionales de la información.

La información en tiempos de crisis

Por otro lado, casi la mitad de los periodistas apuntan a que los medios de comunicación han sabido tener “un papel neutral” en la crisis evitando la tendencia tanto al halago como al rechazo crónico hacia el Gobierno -una posición cuestionable mirando según qué medios-.

No obstante, 8 de cada diez han percibido un incremento del espacio dedicado a la información económica y de empresas, reconociendo que “es más importante” en tiempo de crisis ya que contribuye a la explicación de la situación real a los ciudadanos.

Con todo, la llegada de Internet y la TDT ha provocado una aumento en la diversidad de la oferta, -lo cual, según el informe, es visto más como una oportunidad que como una amenaza- así como en las fuentes de información para los propios periodistas, entre las que se encuentran las redes sociales.

Información de medios ‘online’

Las vías de información de los profesionales del sector están repartidas en diversos medios, los cuales consultan con frecuencia casi diaria. La versión ‘online’ de los medios convencionales se impone en importancia a los periódicos en papel, seguidos de medios nativos digitales y programas informativos en radio.

Además, las redes sociales también se encuentran entre las fuentes de información. Así, Twitter gana importancia entre los periodistas respecto al anterior informe; si en 2011 la red de los 140 caracteres era valorada con un 6,74, en la actualidad, la nota aumenta hasta el 6,88. Por detrás le siguen los blogs y otras redes sociales.

Finalmente, el 72% de los periodistas están preocupados por las posibles consecuencias que tienen que ver con la precariedad laboral y sueldos bajos son uno de los principales problemas de los profesiones de la comunicación en el futuro que ya pasan por encima de las “buenas prácticas informativas” ya que las consecuencias van en aumento.

En la actualidad, el recorte de presupuestos ha supuesto una disminución en las redacciones, las cuales, con un máximo de 5 personas mantienen las mismas exigencias que una redacción de 20, a lo que hay que añadir un aumento de las competencias -como la gestión de redes sociales, la maquetación y la fotografía- puesto que no hay presupuesto para la contratación de más personal especializado.

Así, según el Observatorio de la Asociación de la Prensa de Madrid, desde 2008 y sólo en Madrid se han visto afectados 5.848 periodistas, 5.353 de ellos despedidos.

Tomado de: http://retandoalfuturo.blogspot.com.es/2014/06/ocho-de-cada-10-periodistas-piensan-que.html

El sexismo en el quehacer periodístico

Bun Alonso Kioscomedios.- ¿Cómo entender el sexismo pero, sobre todo, cómo identificarlo en algo a veces tan concreto y a la vez tan ambiguo como lo es el lenguaje? Cuando las características de un sexo son valoradas en una escala superior a las del otro, cuando una persona es discriminada con base en los estereotipos sociales que se asocian con su sexo, entonces estamos hablando de sexismo. Enfocándonos en el periodismo, principalmente el escrito, suele resultar imperceptible tal discriminación (ejercida en su mayoría hacia el sexo femenino), puesto que hablamos de una cuestión cultural que reproducimos inconscientemente. Integrar en el periodismo nacional una herramienta que permita el trabajo profesional desde una perspectiva de género sería de utilidad para analizar las condiciones sociales e ideológicas que han fundado esta desigualdad existente entre hombres y mujeres.

Los movimientos feministas se han encargado de traer a colación el asunto del sexismo presente en el lenguaje al considerar a éste un patrón de reproducción de estereotipos discriminatorios. Los medios de comunicación son un termómetro del pensamiento social de cada época históricamente determinada; una característica para medir dicho aspecto es precisamente el lenguaje utilizado.

El cómo ir eliminando el sexismo lingüístico está en el desarrollo de palabras y conceptos poco usados, nuevas construcciones gramaticales y en la creación de nuevos códigos de ética dentro de los medios periodísticos.

¿Y quiénes habrían de implementar estos ajustes? El equipo reporteril, claro está. Pero también tendría que ir aunado con un cambio en las políticas de las empresas periodísticas. Pues para combatir el sexismo impregnado en lo mediático, hay que ir a los dos niveles principales en que se presenta: la política informativa del medio y la redacción de los textos y los titulares.

Las decisiones tomadas por los cargos directivos influirán decisivamente en la labor de cada periodista, por eso se torna urgente modificaciones en las políticas de trabajo. El manual “Hacia la construcción de un periodismo no sexista”, de CIMAC, menciona algunas, tales como: considerar que la audiencia está conformada por hombres y mujeres y que se ha de satisfacer las necesidades informativas de cada sexo; no sólo recolectar datos de instituciones oficiales, sino acudir a colectivos, a organizaciones en donde la participación de las mujeres sea significativa; cubrir los acontecimientos sin subordinar los asuntos protagonizados por alguno de los dos sexos; que la participación de la mujer dentro del área de trabajo sea según sus capacidades e intereses, pues se le suele relegar a las secciones de Sociales, a tocar temas que la sociedad patriarcal le ha asignado como sus roles de mujer, dejándola fuera de los temas políticos y culturales. Aunque hay que decir que esto último sucede con menos frecuencia.

Mientras tanto, en el otro nivel es donde cada reportero tiene una responsabilidad mayor, pues es muy frecuente que en su redacción se filtre cierta carga moral que tienen algunas palabras, o siga reproduciendo los patrones culturales y estereotipados. En el lenguaje, como producto de una sociedad, existe una estrecha relación entre el sexismo social y el sexismo lingüístico.

Una de las formas en que operan los estereotipos es a través de dualidades entre características positivas y negativas entre mujeres. Ejemplos clásicos son la mujer como un ángel y su contraparte la incitadora al pecado, o la virgen y la puta, la princesa y la bruja.

Asimismo, encontramos dualidad a partir de estereotipos masculinos. En donde comúnmente éste es sinónimo de positivo y lo femenino de negativo; pero en donde también lo masculino está asociado a adjetivos como valentía, fuerza, competencia, mientras que lo femenino a belleza, fragilidad, ternura. Por ejemplo, en una columna en El Siglo de Torreón se escribe: “La bella joven francesa, conocida en México sólo como Florence Cassez…”. Se trata de un tratamiento poco simétrico entre los sexos, pues se prioriza una característica física (el que es bella) de la mujer en mención, mientras que los hombres que son mencionados en el resto del texto son nombrados por su cargo en la sociedad: “…encabezado por el presidente Peña Nieto…”.

El uso muchas veces abusivo del masculino genérico conlleva a otro vicio sexista en el lenguaje, en ocasiones casi imperceptible. A modo de explicación: el masculino genérico es el género gramatical en donde están incluidos los dos sexos; por ejemplo escribir “los hombres a través de la historia…” para referirse a la humanidad en general. Cuando este genérico en un momento de la oración se convierte en masculino específico se denomina “salto semántico”. Lo anterior sucede cuando, por ejemplo, se escribe: “Los mexicanos prefieren la cerveza al cigarro; también prefieren las mujeres morenas a las rubias”. En la primera parte “los mexicanos” engloba a hombres y mujeres, pero en la segunda parte se ha limitado sólo a los hombres. Es una cuestión con la que hay que tener cuidado a la hora de redactar, pues prácticamente se deja fuera a la mujer del discurso. Aunque, por supuesto, también puede ocurrir a la inversa.

Se puede evitar el uso del masculino genérico y construcciones que puedan resultar ambiguas sin violentar las normas gramaticales. Hay que eludir el empleo de la barra (los/las profesionales de informática…), ya que no es adecuado para el periodismo pues es de difícil lectura y resulta poco económico lingüísticamente. También rechazar el uso de la arroba (niñ@s, mexican@s, alumn@s), puesto que no es un signo lingüístico y por tanto es impronunciable. Asimismo el uso de la letra x (profesorxs, funcionarixs). Recomiendo no utilizar los métodos recién mencionados, pues se tratan de soluciones fáciles que no contribuyen en nada a lo que es el objetivo del periodismo: comunicar con ideas claras. Para sustituir el masculino genérico existen opciones más inteligentes. Veamos.

Una de las formas más sencillas es utilizando sustantivos colectivos, por ejemplo cambiar los hombres por gente, los profesores por el profesorado, los ciudadanos por la ciudadanía, etcétera. En una nota de El Siglo de Torreón leemos: “Por otra parte, sobre las opiniones negativas que han manifestado los empresarios…”. En este caso resulta fácil sustituir el masculino genérico “los empresarios” por una forma colectiva, como lo es “el grupo empresarial”.

Cuando se utilizan sustantivos con una sola terminación para ambos géneros, pero éstos van acompañados de pronombres o artículos masculinos, igualmente se termina dando impresión de que se alude sólo a los hombres. Por ejemplo en esta nota de El Siglo de Torreón en donde se escribe: “Ochoa aclaró que lo único que funcionarios de Finanzas borraron fueron las firmas de los contratantes…”. Vemos que el sustantivo “contratante” posee una sola terminación (contratanta es errónea), pero va precedido por un artículo masculino (los). Podemos contar con varias soluciones. Una sería simplemente eliminar el artículo. También podemos, para evitar el uso del masculino, usar determinantes sin marca de género, como “cada” o “cualquiera”, quedando de la siguiente manera: “…las firmas de cada contratante…”. O bien se puede buscar otra construcción gramatical, por ejemplo: “Ochoa aclaró que lo único que funcionarios de Finanzas borraron fueron las firmas de las personas a quienes contrataron…”. Pues “personas” es un sustantivo genérico (engloba a mujeres y hombres), y “quienes” es un pronombre relativo

Aun así el asunto de fondo no es tanto el uso abusivo del genérico masculino, sino la ideología sexista que subyace en la base de la parte de la sociedad que está informando y la parte que recibe esa información.

Existen varias razones que nos dan un mapa de por qué todavía subsiste algo de lenguaje sexista, aunque muchas veces casi no se note. Tal vez una razón que influye, mas no determina, es la poca ocupación de mujeres en puestos periodísticos (un 35% según menciona el manual anteriormente mencionado de la CIMAC). E incluso si los puestos fueran en aumento esto tampoco aseguraría el uso de un lenguaje menos sexista, pues sería suponer que todas las mujeres que entraran en el ámbito del periodismo mecánicamente fueran a portar una conciencia de género.

Otra razón la encontramos en la confusión que hay con el concepto de género y con los estigmas que carga la etiqueta de “feminismo”. Muchas personas permanecen en una confusión conceptual; confunden feminismo con hembrismo, también llamado mujerismo. Y por tanto, toman al feminismo como antónimo de machismo, piensan que esta corriente de pensamiento propone el empoderamiento de la mujer sobre el hombre, que el sexo masculino se tenga que subordinar al femenino. No es así. Se trata más bien de la igualdad basada en la diversidad, de una relación horizontal entre los sexos, de una lucha en contra del patriarcado, de relaciones colectivas, de un nuevo habitar de los espacios sociales, de que las personas estén menos condicionadas por su sexo a vivir ciertas experiencias. Feminismo no es enarbolado propiamente por las mujeres, existen (existimos) hombres feministas. La otra confusión viene con que el género es comúnmente tomado como sinónimo de sexo. Las palabras tienen género, no sexo; las personas tienen sexo y no género. Por consiguiente, la noticia debe tener género. La distinción radica en que el vocablo sexo se refiere a las diferencias biológicas existentes entre el hombre y la mujer; mientras que la palabra género, concepto que como tal es una parte importante de la teoría feminista, hace mención a que las diferencias que existen entre lo masculino y lo femenino son construcciones culturales y no hechos naturales o biológicos. Esta confusión engendra otro grave error: el utilizar el concepto de perspectiva de género sólo para aludir a las mujeres. Se piensa que al decir género estamos trayendo a mención la perspectiva femenina. Es un error. Sin embargo en el ámbito de los medios de comunicación y en el político se suele insistir en decir “cuestiones de género” para referirse a los problemas de discriminación hacia las mujeres, parece que con la intención de evitar esa estridencia de los asuntos feministas y de tratar de ser más objetivos a la hora de hablar de mujeres. Han hecho una reducción del término.

En esta sociedad en donde el mundo está en general designado en masculino, comenzar a emplear un lenguaje más incluyente en los medios de comunicación sería un provechoso comienzo para que el papel de la mujer vaya ocupando un espacio en las esferas de lo público. Nombrar es reconocer que el otro y la otra existen.

Jim Bankoff de Vox Media @ISOJ: los medios digitales exitosos dependen de talentosos narradores con las herramientas correctas

En la primera exposición del 15 Simposio Internacional para el Periodismo en Línea, el director ejecutivo de Vox Media Jim Bankoff enumeró los lineamientos guía que han hecho de su compañía el medio editorial con mayor crecimiento en Estados Unidos: contratar a gente talentosa, darles las herramientas para producir historias de calidad, y crear una sala de redacción multidisciplinaria donde la cultura hacker se encuentra con la periodística.

En pocas palabras, dijo, “háganlo impresionante”.

La conferencia anual ISOJ, que ha atraído a más de 400 personas de 45 países, empezó este 4 de abril con el tema de Bankoff, “Crear una Compañía de Medios para la Era Digital: Lecciones desde el Campo”, en el que describe los elementos que han hecho de Vox Media uno de los ejemplos más notables de compañía editora digital exitosa.

Vox Media empezó como el blog deportivo SB Nation, y su crecimiento lo ha convertido ahora en uno de los websites más populares de Estados Unidos. Opera cientos de sites dedicados a equipos de deportes específicos y debe bastante de su éxito a la activa participación de sus usuarios.

Ahora Vox Media posee otras cinco publicaciones digitales que incluyen The Verge, dedicada a cubrir noticias sobre tecnología, y Polygon, un website enfocado en videojuegos. La compañía está preparando el lanzamiento de una sétima publicación, Vox.com, para la cual se ha reclutado al reconocido periodista Ezra Klein.

Las seis publicaciones son rentables y Bankoff espera que la séptima empiece a generar ganancias desde su primer año.

Para Bankoff, el objetivo de Vox Media es crear marcas mediáticas para una nueva generación de consumidores.

“Creemos que las marcas son importantes. Transmiten autoridad”, dijo.

Es una idea que a las compañías de medios les ha tomado tiempo acoger. Los medios digitales, luego de años de ensayo/error, están finalmente llegando a comprender cuál es la mejor manera de aprovechar al máximo sus marcas y cómo hacerlas rentables.

En ese sentido, para Bankoff, parte de la estrategia requiere que las compañías controlen su propia tecnología (Vox Media es conocida por poseer el Sistema de Manejo de Contenido Chorus), que los periodistas cuenten con las mejores herramientas posibles, y que se contrate a redactores que en principio sean narradores de historias pero que posean la habilidad de comprender cómo usar data para crear relatos.

“Tenemos una nueva expresión: hackers mediáticos”, dijo. “Creo que los mejores narradores de historias no son propensos al uso de datos, pero tampoco los ignoran y sí saben cómo utilizarlos”.

Tomado de: https://knightcenter.utexas.edu/es/blog/00-15406-jim-bankoff-de-vox-media-isoj-los-medios-digitales-exitosos-dependen-de-talentosos-nar

Venezuela: Medios de comunicación y terrorismo

Luis Britto García
luis_brittoPara mí, los pecados de los medios de comunicación, los más grandes, son los que van por el camino de la mentira, de la falsedad, y son tres: la desinformación, la calumnia y la difamación. Estas dos últimas son graves, ¿eh? pero no tan peligrosas como la primera. ¿Por qué? Les explico. La calumnia es pecado mortal, pero se puede aclarar y llegar a conocer que aquella es una calumnia. La difamación es pecado mortal, pero se puede llegar a decir: “pero esta es una injusticia porque esta persona ha hecho aquello en aquel tiempo, después se ha arrepentido, ha cambiado de vida”. Pero la desinformación es decir la mitad de las cosas, las que son para mí más convenientes y no decir la otra mitad. Es así, de lo que se ve en la televisión o aquello que se escucha en la radio no se puede dar un juicio perfecto, porque no se tiene los elementos y no se los dan. De estos tres pecados, por favor, huyan. Desinformación, calumnia y difamación.
                   Papa Francisco: Palabras a los trabajadores de la RAI.
         Libertad de expresión
Cada vez que se  trata el tema de la libertad de expresión en Venezuela, se hace obligatorio recurrir a la clásica paradoja del griego mentiroso. “Todos los griegos son mentirosos”, dice un sofista, y a continuación agrega: “Yo soy un griego”. “No hay libertad de expresión en Venezuela”, miente un comunicador, y lo afirma libremente en un país donde supuestamente no hay libertad para decirlo.
Y no lo plantea en un país cualquiera. Sostiene que no hay libertad de expresión en donde gracias al abuso de ella se perpetró en 2002 el primer golpe mediático del mundo, operado mediante la incomunicación del Presidente y el falso anuncio de su renuncia, y donde a finales de ese año y comienzos del inmediato todos los medios se encadenaron durante dos meses y medio para llamar infructuosamente veinticuatro horas al día  al derrocamiento del gobierno legítimo. En donde ningún medio fue clausurado ni penado por estas actividades delictivas.
Las tesis no se demuestran mediante contradicciones, sino con hechos.  A quien desee conocer la absoluta libertad de expresión que la sociedad y el Estado venezolano acuerdan a sus medios de comunicación, le basta con enterarse aunque sea en forma somera de su  contenido. No es difícil; se lo puede hacer diariamente, entre otras vías, a través de la página Web de la Organisation of American States.
Por ejemplo, los medios venezolanos mienten sin trabas  que el gobierno de Venezuela sería tiránico o autoritario. En la pagina 8 de El Nacional del 21 de marzo de 2014 leemos, a cinco columnas, la opinión del senador Marco Rubio del estado de Florida según el cual  “Venezuela vive una tiranía”. Piensen aunque sea por una sola vez ¿Cuál tiranía permite que un periódico la califique como tal?
El mismo día, El Universal imprime en su pagina 1-7 “Márquez: irrefutable que Nicolás Maduro nació en Bogota”. Expliquen cual “dictador” permite que se cuestione en forma impresa su nacionalidad  a fin de pedir “la nulidad de elección pues no puede por Ley, ser Presidente”.
 También el mismo día, en grandes anuncios publicados en todos los diarios importantes, Leopoldo López convoca a una “CONCENTRACIÓN NACIONAL CONTRA LA DICTADURA Y POR LA LIBERTAD” ¿Habrá una dictadura en el mundo que permita la convocatoria mediática de una concentración para derrocarla? Ello es tan improbable como que algunos comunicadores respeten al público al cual quieren engañar y a los magistrados ante los cuales plantean denuncias semejantes.
Al   conocer las reglas de este  juego, el lector ya no se extrañara que el 18 de febrero El Universal publique en primera plana de su cuerpo 3 que “Estudiantes repudiaron la censura ante Conatel”. ¿Qué gobierno practica la censura permitiendo que se informe libremente de protestas contra ella?
Inútil multiplicar  ejemplos, que el público puede cosechar a diario. Más fácilmente se atrapa a un mentiroso que a un ladrón. Una parte de los comunicadores venezolanos no solo están más allá de la veracidad, sino de la simple vergüenza o del escrúpulo más ligero.
 ¿Existe censura en Venezuela? Si, una censura instaurada por una parte de los medios nacionales e internacionales para ocultar lo que en realidad acontece en el país y privar así de sus derechos a las mayorías democráticas.
¿Hay dictadura en Venezuela? Si, una dictadura mediática que pretende imponer  tiranos al estilo de Carmona Estanga o falsedades atroces como la de que el país vive un escenario de guerra civil.
¿Por qué mienten?
Lo grave es que con tal bagaje ético pretendan operar como actores políticos, deponer o designar mandatarios o interponer acusaciones ante organismos internacionales contra los países donde perpetran fraudes semejantes.
Con tales consideraciones en mente debemos apreciar sus alegatos.
Hegemonía de los medios de comunicación privados
Con la misma  indiferencia hacia la veracidad  con la cual alegan los medios que en Venezuela opera una dictadura, sostienen asimismo que el Estado ejerce una hegemonía comunicacional.
La realidad, como suele suceder, es diametralmente opuesta a lo que alegan los medios. En 1998 la empresa privada era propietaria del 80% de las estaciones de televisión y del 97% de las radiodifusoras FM, y no había medios comunitarios. Estos medios privados se caracterizaban por una alta concentración de la propiedad, tanto horizontal como vertical.
En el presente operan en Venezuela 2.896 medios; 2.332 son de la empresa privada. El 65,18% sigue siendo privado, el 30,76% es comunitario: apenas un 3,22% es de servicio público. El principal cambio consiste en la multiplicación de medios comunitarios, a través de los cuales la sociedad accede a la comunicación. Hay que añadir que estos últimos en su mayoría tienen poco alcance y tienden a durar un tiempo limitado.
En la radiodifusión funcionan 1.598 emisoras privadas, 654 comunitarias y apenas 80 de servicio público. En la televisión de señal abierta 55 canales son privados, 25 son comunitarios, apenas 8 de servicio publico.
Casi todos estos medios privados son opositores. Pretender que el Estado esté ejerciendo una hegemonía comunicacional con los escasos medios de que dispone es un infundio que basta para descalificar a quien lo propala.
Sin embargo, el bolivarianismo ejerce una obvia hegemonía, no en el número de medios, sino en el mensaje. Un mensaje que postula la democracia contra la dictadura, la igualdad contra el privilegio, la tolerancia en lugar  del racismo,  la educación gratuita  y la salud y la seguridad social para todos obviamente es preferible al que sostiene lo contrario, y por ello asegura sólidas mayorías electorales a quien lo predica y lo cumple.
Acceso a la información
Alegan algunos medios que el Estado no les suministra la información que requieren o que no los invita a los actos en los cuales ésta se difunde.
Al respecto cabe señalar que, si consideramos que en Venezuela funcionan cerca de tres mil medios de comunicación, en cada uno de los cuales laboran decenas y a veces centenares de personas, seria sumamente dificultoso para el Estado suministrar a todos y cada uno de los comunicadores las informaciones que requieran. A ello hay que añadir que la sistemática tergiversación por parte de algunos  medios privados de todas las declaraciones y datos que el sector público emite justifica tratar con cautela los requerimientos que éstos formulan.
Así sucede, por ejemplo, con diversas páginas de Internet dedicadas a la divulgación de supuestas tasas de cotización del dólar o del euro con la intención de provocar la  devaluación  de la moneda nacional,  en su mayoría anónimas o radicadas en el exterior. De acuerdo con los artículos 5 y 12 de la Ley de Ilícitos cambiarios de 17 de mayo de 2010  fueron bloqueadas un centenar de páginas dedicadas a difundir estas falsas informaciones y destruir la estabilidad del signo monetario.
Las cifras reales de la inseguridad
En otros casos los medios difunden informaciones exageradas o simplemente falsas y sin fundamento, y el Estado se limita a proporcionar cifras más confiables. Basándose en encuestas de “Percepción” de la Inseguridad, organizaciones no gubernamentales como el Observatorio Venezolano de Violencia calculan tasas de homicidios de 73 y hasta de 75,8 homicidios por cada 100.000 habitantes, y exacerban la percepción de la inseguridad reportando dentro de las cifras de   víctimas de la violencia a los fallecidos por accidentes automovilísticos o laborales, o dando un tratamiento amarillista y exagerado a los delitos.
Pero basándose en un conteo objetivo y real de cuerpos del delito, el ministro de Interior y Justicia Miguel Rodríguez Torres reveló que la tasa verdadera de homicidios para 2013 fue de 39 homicidios por 100.000 personas, casi la mitad de la proclamada por los medios.  Sin embargo, las falsas cifras sobre inseguridad son el fundamento de casi toda la campaña opositora, y la manifestación del 12 de febrero de 2014, que desencadena una trágica cadena de violencias, se hace supuestamente contra la inseguridad. Parece que nuestro país hubiera sido víctima durante un quinquenio de una operación de Guerra Psicológica para exacerbar el pánico y detonar violencias “contra la inseguridad” destinadas en realidad a derrocar por el terror al gobierno bolivariano democráticamente electo, que en las últimas elecciones obtuvo el 75% de las alcaldías, con una ventaja de diez puntos y medio del total de los votos sobre la oposición.
Legitimación del terrorismo en los medios venezolanos
En Venezuela una violencia terrorista de cortes viales y asesinatos premeditada y perpetrada contra los habitantes de menos de dos decenas de municipios y protegida por  alcaldes y policías opositoras es falsificada, apoyada y promocionada por los medios como una “sublevación social”,  “pacífica” y “a escala nacional”, que sólo presentaría violencias cuando infiltrados o “colectivos”  las infligen. Veamos el tratamiento sesgado de estos sucesos.
Así,  Leopoldo López, dirigente del minoritario partido Voluntad Popular, partícipe  en el golpe de Estado de abril de 2002, en enero de 2014 expresa a través de los medios: “Que se vayan todos, un cambio total y profundo de quienes conducen el poder nacional”. Y posteriormente añade: “Queremos lanzar un llamado a los venezolanos […] a que nos alcemos. Convocamos al pueblo venezolano a decir ‘basta ya’. […] Con una meta a discutir: ‘la salida’. ¿Cuál es la salida de este desastre?”.  Tras lo cual insiste en incitar a sus secuaces a persistir en la violencia: “Hago un llamado a todo el país a mantener y aumentar la presión hasta quebrar la dictadura” (Salim Lamrani, “25 verdades sobre as manifestações na Venezuela”, Opera Mundi, y “Opositor Leopoldo López pide a venezolanos aumentar presión ‘hasta quebrar la dictadura'”, 19 de março de 2014).
El 13-2-2014 Notitarde titula, en primera plana: “Infiltrados violentaron marchas estudíantiles” (A menos que indiquemos otra cosa, las citas siguientes se refieren a  primeras planas). El mismo día Últimas Noticias titula “Juan Montoya, de un colectivo del 23 de Enero y Basil da Costa, estudiante de la Humboldt, cayeron en Candelaria”. El Nacionaltitula, desplegado: “Manifestación por la Paz fue atacada por violentos”, sin explicar cómo se puede pedir “por la Paz” la “Salida ya” de un Presidente electo. El Carabobeño legitima lo ocurrido con vistoso desplegado: “La protesta está en la calle”, mientras que El Universalmiente, igualmente en primera plana, también desplegado: “Jóvenes se movilizaron en todo el país”, confundiendo un sector de la parroquia Candelaria con la totalidad de Venezuela. Para mayor confusión, afirma que “supuestamente colectivos oficialistas dispararon contra los congregados en la avenida Universidad”. Plantea así de una vez las bases del infundio que los medios repetirán durante varias semanas: una protesta “pacífica” (que incendia edificios y vehículos) “en todo el país” (pero que sólo ocurre en un municipio) balaceada por “colectivos”, forma en la cual se designa a imaginarios grupos armados bolivarianos.
El 14 de febrero El Universal titula “Arrinconados por un colectivo”, y luego, a 4 columnas, “Partidos de Unidad exigen desarmar a grupos”. Quienes incendian cinco vehículos y destruyen parcialmente el edificio de la Fiscalía estarían entonces desarmados. A quien habría que desarmar es a quienes lo impiden. Insistiendo en la idea, en la página 1-2, a cuatro columnas, “Capriles emplaza a Maduro a deslindarse de los ‘paramilitares’”, y con el mismo despliegue, “Voluntad Popular ratifica que seguirá en la calle”. El mismo día Últimas Noticias informa: “Manifestantes quemaron cauchos frente a VTV”. Es el inicio de un acoso terrorista con cortes viales e intentos de incendio que se extiende contra el canal del Estado por varias semanas.
El 15 de febrero ya Tal Cual sustituye la información por la incitación, y llena la primera plana con la arenga: “Protestar es un deber, no sólo un derecho”. El mismo día El Universal titula, a cuatro columnas: “Episcopado demanda desarticular colectivos”. El Nacional prepara otro de los elementos del montaje, la agresión internacional, titulando desde ya  en primera plana: “ONU, UE y OEA preocupados por la violencia en Venezuela”. Son organismos que no pueden pronunciarse sin consulta democrática a sus integrantes, pero un cotidiano que apoya el cambio de gobierno sin democracia no puede prestar atención a la legitimidad. SóloÚltimas Noticias informa que, según la Defensora del Pueblo, “43 de 79 heridos son policías”, lo cual da fe del poder de agresión y de fuego de los manifestantes supuestamente “pacíficos”.
El 16 de febrero El Nacional encuentra forma de esconder la inmensa manifestación bolivariana por la Paz que recorre Caracas el día anterior: la titula a tres columnas, en página 2, “Maduro acusa a Álvaro Uribe de estar detrás de violencia” y antetitula “Hubo cacerolazos en Candelaria”. No debe extrañar entonces que, al lado, también a tres columnas, se antetitule: “SNTP: Existe vacío de información” para titular: “Periodistas fortalecerán Internet ante la censura”. Se trata de organizar redes sociales para la mejor circulación de una vergonzosa campaña que hace pasar fraudulentamente imágenes de represiones ocurridas en Grecia, Libia, Egipto, Siria, España, Cataluña, Argentina y Ucrania como documentos sobre abusos policiales en Venezuela. El cuerpo de la noticia se exime también de explicar cómo la supuesta censura deja imprimir este titular contra la censura. El “vacío de información” se hace necesario para ocultar  que Maduro declara en ese gran acto de masas lo que recoge en primera plana Últimas Noticias, a cuatro columnas: “No acepto grupos violentos”.
Aparentemente inspirado por tales infundios, el 17 de febrero El Nacional informa en primera plana “Denuncian torturas a 11 estudiantes en Carabobo” y “El Nacional reduce sus páginas pero no su coraje”, mientras editorializa contra “Las bandas armadas”, que no serían las que cortan las vías por la violencia, sino los bolivarianos. Ese día El Universaldespliega, en la página 3, “Malandraje secuestró la protesta”. En efecto, no puede ocultar que la protesta “pacífica” deja  “dos fachadas de banco destruidas, así como la fachada del edificio de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y el del Ministerio de Transporte Terrestre. También varias residencias privadas resultaron afectadas, así como la demarcación y el propio pavimentos de muchas calles”. Ello es fácil de explicar: sería obra del “malandraje”, pero ¿cómo éste se hace presente en una supuesta marcha “estudiantil” sin que ni sus dirigentes ni las autoridades opositoras de Chacao muevan un dedo? En la página 3-2 se ejercita el fino arte de la mentira: “Vecinos desmienten ataques contra el metro y el metrobús”. A pesar de tales desmentidos, en ataques que son filmados por las cámaras de seguridad de estaciones y vehículos, cerca de un centenar de unidades de metrobús y varias estaciones del metro son destruidas y deben ser clausuradas temporalmente.
El martes 18 El Universal titula, con teatral foto de amordazados, “Exigieron a Conatel el fin de la censura”, sin explicar cómo un titular así hubiera podido publicarse si existiera  censura. En la misma página, a cinco columnas, “La Mesa expresó su apoyo unánime a Leopoldo López”; con tal apoyo al dirigente que exige “la salida”, esa organización se suma confesamente al plan de deponer al Presidente electo por la fuerza. Ese día Diario Vea titula “Gobierno rechazó manipulación de imágenes sobre Venezuela por medios internacionales”, y Caracas CCStitula “Derecha activó operación caos en la red” para referirse  a que “en redes sociales y diarios se ha incrementado una campaña de odio contra Venezuela. Usan imágenes de otras naciones para informar sobre recientes hechos violentos”. Ninguno de los cotidianos de gran circulación se une a la denuncia ni la condena del escandaloso fraude.
El 18 de febrero  Tal cual sentencia, en desplegado: “La protesta es legítima”, pero para nada alude a la información de Caracas CCSsegún la cual “Bolívares 120.000 millones financian actos violentos” y “pagan tres mil bolívares diarios a motorizados sicarios”. En la página 2, a 4 columnas, “Detenidos fueron violados con fusiles”, Tal cual pluraliza una  solitaria denuncia hecha por un detenido, y que semanas más tarde todavía está sin probar. En El Universal, la página 1-8 está dedicada totalmente al tema “San Diego encendido”, y explica: “El fallo de la Sala Constitucional que ordena la prisión y la salida de su cargo a Enzo Scarano, alcalde del municipio carabobeño de San Diego, provocó la inmediata protesta de los habitantes del municipio, que en algunos casos se tornó violenta”. Ilustran ocho gráficas de incendios de supermercados y transportes de combustible, barricadas y cortes viales, que más que información parecerían propaganda de guerra. En la 1-7, el citado intento de deslegitimación del Presidente: “Márquez: irrefutable que Nicolás Maduro nació en Bogotá”. Tan irrefutable es la noticia, que no aporta la más mínima prueba.
El 19 de febrero El Nacional y El Universal dedican sus primeras planas a la entrega de Leopoldo López y despliegan sus palabras: “Si mi encarcelamiento sirve para despertar al pueblo, valdrá la pena”. Las dos fotos en ambos diarios competidores son idénticas: parece que hubiera una cartelización informativa. En dramático desplegado la primera plana del Cuerpo 3 de El Universal titula, “Un muro policial partió la ciudad”, y añade “transeúntes que quedaron atrapados reclamaban derecho al libre tránsito”. Tal derecho nunca es invocado con respecto a las decenas de miles que quedan atrapados en sus urbanizaciones por los cortes viales violentos llamados “guarimbas”. En ninguno de dichos diarios se menciona el discurso del Presidente sobre el particular, ni un comunicado de las FANB sobre el mismo tema.
El día siguiente, El Universal sigue la campaña que clama por el  intervencionismo de organizaciones internacionales, publicando en primera plana a 6 columnas de foto de cinco manifestantes ante la sede de la OEA en Washington, con elocuente pancarta: “SOS Venezuela”. Como si se tratara de la misma noticia, al pie de la gráfica titula: “10 años de cárcel pide la Fiscalía para López”.
El día siguiente, reaparece por fin Capriles Radonski, opacado en su liderazgo por el radicalismo violento de López, declarando, a cinco columnas: “A plomo no se arregla la crisis económica”. Pero la verdadera declaración sólo aparece, minimizada y escondida, en la página 1-2: “Resulta ya demasiado sospechoso el mismo libreto ¡siempre! La guarimba, las agresiones, las víctimas (…) ¿Vamos a pisar el peine? Aquí tiene que haber razón, orientación, sentido de lucha política”. Reiteró que él no ha estado “en la vía del atajo ni de llevar al pueblo a un callejón sin salida”. El hecho de que el dirigente que la oposición ha designado en elecciones internas para representarla en tres procesos electorales se deslinde de guarimbas y agresiones bien merecería un titular; la prensa lo considera nocivo para su propaganda de guerra, y lo esconde, editándolo con paréntesis y puntos suspensivos (…) como si fuera una obscenidad. Hay que añadir que ese “mismo libreto” que Capriles condena ahora, fue el que aplicó tras su derrota electoral de abril de 2013, cuando llamó públicamente a sus partidarios a salir a la calle a “drenar su arrechera”, y éstos causaron una docena de asesinatos y arriba de ochenta heridos. Como si no fueran suficientes las contradicciones, en la misma página, a 4 columnas, “Aveledo acusa al Gobierno de alimentar las protestas”, como si a éste le conviniera un estado de conmoción  terrorista.
Últimas Noticias del 22-2 reseña el avance de las tácticas pacíficas: “Entre los lesionados hay 37 policías”  y en la página 12 “anoche murió un motorizado tras chocar contra guaya de una barricada”.El Nacional insiste, a 3 columnas: “Colas para comprar gasolina y comida” y subtitula: “El país está semiparalizado y no sólo por las protestas estudiantiles y las barricadas. En los comercios y supermercados los anaqueles muestran carencias importantes y racional la cantidad de productos que cada persona puede adquirir”. El país no está semiparalizado: sólo estorban la circulación barreras de desechos en una decena de municipios con alcaldes opositores; las colas son las normales en cualquier expendio: una vez más se miente al tratar de convertir una perturbación local en nacional o una profecía en realidad, como cuando en la misma edición el diario titula en futuro:  “Colapsará compra de gasolina y comida”, al tiempo que insiste: “Foro Penal denuncia 18 casos de tortura”, ninguno de los cuales ha sido verificado hasta el presente.
El 23 de febrero sólo Últimas Noticias informa  la obvia verdad de la situación, y ello en pequeño titular de una columna: “Zonas populares no guarimbean”. La supuesta “insurrección nacional” es apenas esporádico  corte vial en algunas alcaldías gobernadas por la oposición. El mismo día, El Nacional destaca en enorme gráfica de cinco columnas una concentración opositora con gran titular, y disminuye en pequeña ilustración de dos columnas, sin titular, concentración chavista de 40.000 personas en la cual la ministra de la Mujer, Andreína Tarazona, declara que “¡Vamos a defender la revolución con las uñas!”.
El 24 de febrero El Nacional insiste, a cinco columnas: “La protesta pacífica tomó las calles”. Como prueba, la gráfica muestra una hilera de personas en una acera, “cadenas humanas” que ocurrirían “en varias ciudades del territorio nacional” (sin especificar en cuáles). Con el mismo despliegue, sigue el intento de cerco internacional: “Denunciarán a gobierno venezolano por delitos de lesa humanidad”. Así como por Internet se pretendió hacer pasar por sucesos venezolanos los representados en imágenes de otros países, también se asimila la situación del país a casos foráneos; “Abusos de Derechos Humanos son similares en Rusia y Venezuela”. El Nuevo País, en enorme desplegado xenófobo, expresa “Fuera los cubanos exigen estudiantes”. Se prefiere no informar qué organizaciones o dirigentes pretenden representar o suplantar a los 9.500.000 estudiantes venezolanos, la tercera parte de la población del país.
El 25 de febrero El Nacional titula, a cinco columnas: “Siete de los quince muertos recibieron tiros en la cabeza”, y subtitula “El cierre de calles y los enfrentamientos con la GNB congestionaron el Este de la ciudad”. El ambiguo titular, fuera de confirmar que sólo hay disturbios en el Este, pareciera sugerir que hubo 15 fallecidos el día anterior y no en las casi dos semanas de violencia. A una columna, el titular “Disparan a matar” expresa lo contrario que el cuerpo de la noticia: “El criminólogo Javier Gorriño indicó que ‘no disparan perdigones al aire, sino que se busca herir en zonas vulnerables del cuerpo”. La página 2 asoma el objetivo oculto del escenario de “rebelión”, propiciar un golpe de Estado: “Militares del 4-F buscan crear tercera fuerza”. El Universal, por su parte, en mínima columna cita las palabras con las cuales la Fiscal Luisa Ortega Díaz desmiente categóricamente las grotescas acusaciones de tortura con las que se refociló la prensa durante semanas: “Practicado el reconocimiento médico legal no es cierto que se haya introducido el fusil”. A cinco columnas, la exculpación de un dirigente opositor: “Capriles: ‘La protesta está en la calle, no la he convocado yo”. La emotiva fotografía es exactamente la misma que la del diario competidorEl Nacional, pero utilizada para ilustrar encabezados distintos: parecería seguir la cartelización informativa entre medios supuestamente competidores.
Y el 26 de febrero El Nacional anima la violencia titulando, a cinco columnas, que “se mantienen las protestas por lo menos en diez entidades”, insignificante proporción de las 335 de las que consta el país. El día siguiente pontifica que “A 25 años del Caracazo, la brutalidad militar es peor”, lamentable comparación de una hecatombe que acumula varios millares de víctimas de un solo bando en una semana, con disturbios que arrojan saldo de tres decenas, gran parte de ellas agentes del orden público. También titula a 5 columnas: “52 organizaciones repudian la represión en Venezuela”. Se trata de validar una injerencia internacional a través una “Coalición de Organizaciones por los Derechos Humanos en las Américas”; aparentemente ninguna repudia el secuestro masivo de vecinos, ya que el antetítulo expresa: “se mantienen las protestas con cierre de vías en por lo menos diez entidades”. Se desploma así la superchería de la protesta “nacional”: repetimos que diez municipios son insignificante minoría ante los 335 del país. ElUniversal, por su parte, despliega a 5 columnas foto de opositora que implora la intervención foránea con cartelón en inglés: “SOS”, mientras a sus espaldas una hilera de guardias la deja posar sin siquiera prestarle atención. En la misma tónica, a dos columnas, “Celebridades internacionales se pronuncian contra la violencia”, citando las opiniones de expertos sobre la situación venezolana de países ocupados por Estados Unidos, tales como el puertorriqueño  Ricky Martin y los colombianos Shakira y Carlos Vives. También El Universal confiesa que “Protestas de calle han sido confinadas sobre todo al Este de la ciudad”, sin aclarar que allí alcaldes y policías opositores protegen algo muy distinto de manifestaciones: los secuestros violentos de vecinos  mediante el corte vial, y el asesinato a balazos de quienes intentan remover los obstáculos.
El 27 de febrero Últimas Noticias titula a tres columnas “En Miraflores hablaron de paz”, refiriéndose a la Mesa de Diálogo que convoca el gobierno, en la cual intervinieron “Líderes empresariales, políticos, de medios, religiosos y tres alcaldes de oposición”. Abajo, se informa que “El papa Francisco llama a que cese la violencia”. El Nacional, por el contrario, afirma que “Mientras continúe la represión la MUD no dialogará con Maduro”, en obvio llamamiento a la continuación de la violencia, y a 5 columnas miente que “A 25 años del Caracazo la brutalidad militar es peor”. Sólo en la página 2 se refiere a los esfuerzos de conciliación, para desacreditarlos afirmando que “Conferencia de paz ignoró torturas, abusos y censura”. Torturas sobre las cuales no existen pruebas, y censura que no hubiera dejado publicar semejante titular: patente instigación al conflicto.
El 28 de febrero transcurre bajo la atmósfera de diálogo. Últimas Noticias titula que “Comisión de la Verdad propuesta por Mendoza se instaló en el marco de la agenda para la paz”, mientras que el vicepresidente Arreaza afirma “Hay que aislar a los violentos”. Se informa de una “Lluvia de lacrimógenas” en El Rosal, “cuando un grupo intentó cerrar la autopista Fajardo y la GN lo impidió”. Dicha autopista es una vía bajo jurisdicción nacional; las lacrimógenas son un medio aceptable de evitar un corte vial que paralizaría la capital. A dos columnas, el almirante Orlando Maniglia desmiente un infundio que circula por los medios: “Imposible montar base rusa en Venezuela”. Advierte que la Constitución lo prohíbe y atribuye el anuncio a “un error de Moscú”. En contraste con estas noticias que contribuyen al clima de entendimiento,  ese mismo día la primera plana del cuerpo 1 de El Universal informa a 5 columnas que “En caravanas reclamaron libertad”. Las caravanas se limitan a que “decenas de conductores se reunieron en Santa Mónica”. En la misma página, apenas a una columna, declara tardíamente Carlos Ocariz,  alcalde opositor del municipio Sucre: “Las guarimbas lo que hacen es restar, jamás sumar” y explica: “Yo como alcalde jamás puedo apoyar a unas personas que cirran una vía o queman basura, pero es que además no lo apoyo como político, ése no es el camino”. Ambas noticias confirman a regañadientes el desinflamiento de la táctica terrorista.
El 2 de marzo, El País recoge declaraciones de Capriles según las cuales “Protestas no son negociables”, y aclara que “Enrique Capriles se niega a negociar con gobierno mentiroso y represor”. El oportunista político, empeñado en una riña de liderazgo con Leopoldo López, recoge en forma acomodaticia sus afirmaciones de que el calentamiento de calle no tumba gobierno. El mismo diario se torna profético al titular que “Gran marcha estudiantil llenará hoy las calles caraqueñas”.
Pasa el intervalo del Carnaval, durante el cual todo el país se precipita a los lugares vacacionales. El 5 de marzo El Nacional  titula que “Violan Normas internas de la FANB en actos represivos”; el 6 de marzo, a 5 columnas, “Jóvenes rechazan torturas, asesinatos y detenciones”. El sábado 8 llega a la incoherencia: al titular, a 4 columnas: “Foro Penal: “La GNB se lleva preso a todo el que encuentra”. Difícil tarea es arrestar a toda la población de un país con treinta millones de habitantes. El día siguiente El Universal clamorea, a cinco columnas: “Barricadas paralizaron y dividieron la ciudad” y subtitula que “las protestas se multiplicaron en todos los municipios de Caracas, donde muchos ciudadanos no pudieron salir a sus trabajos y centros de estudio”. Es irrespeto al lector pretender que minorías tres municipios cuya población no llega al medio millón de habitantes representan la población de una urbe en cuya área extendida habitan más de cinco millones. En una columna se titula “Diarios de Latinoamérica se unen para informar de Venezuela”, celebrando que los cotidianos de varios monopolios se coligan para publicar una página diaria contra el país.
El 9 de marzo El Universal recoge declaraciones del opositor Capriles en primera plana, a 5 columnas: “La actitud del Gobierno profundizará la crisis”. En la página siguiente reitera: “Si el gobierno no cede habrá conflicto”. El entrevistador inquiere si el gobierno va a ceder: “¿Por qué no?”, contesta el entrevistado. Y el periodista sentencia, invirtiendo los papeles: “Porque funciona con lógica de gobierno totalitario”.  Pero es un gobierno democráticamente electo  que ha instalado un Diálogo por la Paz y hace todos los esfuerzos por ella. El mismo diario  titula “Mesa alerta que gobierno siembra la Guerra Civil”, mientras que a 2 columnas afirma que “disturbios dejan dos decesos en Los Ruices”; sin informar que las infelices víctimas eran bolivarianos inermes.   El día siguiente El País informa, a ocho columnas: “Allanan depósitos de los guarimberos”, y aclara que “Eligio Rivas, Jefe de Core5, asegura tener pillado al grupo que provee logística a sectores violentos”.
¿Será necesario continuar este análisis indefinidamente? A través de él, verificamos un tenaz atentado contra la veracidad informativa al mentir que el gobierno sería dictatorial o tiránico (a pesar de ser democráticamente electo), que ejerce la censura (a pesar de que deja publicar tales alegatos), mientras que se apoya la pretensión opositora de buscar una “salida” mediante un “gobierno de transición” inconstitucional, que sería reclamado por grupos “no violentos” (que secuestran por la violencia a los vecinos con cortes viales, y asesinan a quienes remueven los escombros) a escala “nacional” (y no sólo por algunos grupos terroristas en un puñado de alcaldías opositoras).
Así desfiguran los medios la realidad, y pretenden fingir un escenario de guerra civil que sirva de pretexto para el golpe de Estado, la invasión extranjera o la secesión territorial, donde sólo hay, parafraseando a William Ospina, una situación donde los pobres celebran mientras protestan los ricos.
 Falsa presentación de la violencia terrorista como protesta social
A la promoción de un golpe de Estado mediático en 2002 y de un lock-out patronal acompañado de sabotaje petrolero entre ese año y el 2003, añaden ahora los medios venezolanos la promoción de la violencia terrorista, presentada como supuesta protesta social.
Es terrorismo el empleo de la violencia y de la desinformación para lograr un objetivo político ilegítimo.
En ese sentido, parte de la oposición venezolana está empeñada en el empleo de la violencia y la desinformación para conseguir el objetivo inconstitucional de derrocar al gobierno democráticamente electo de Nicolás Maduro y suplantarlo con un “gobierno de transición” elegido por nadie.
Todos  los que han seguido las agresiones violentas en Venezuela y el tratamiento que de ellas hace la prensa habrán advertido las siguientes características:
-La violencia de la marcha del 12 de febrero, al igual que la de la del 11 de abril de 2002, es previamente planificada por la oposición. El 11 de febrero de 2014 Venezolana de Televisión divulga comunicación telefónica entre los opositores Fernando Gerbasi y Carratú Molina, en la cual comentan que para la concentración del día siguiente están previstos actos de violencia como los del 11 de abril, y está disponible un fondo de 120.000 millones de bolívares para financiar violencias.
 -Los actos terroristas se focalizan  primero en 19, luego en 9 y finalmente en uno de los municipios de clase medía o medía alta,  gobernados por alcaldes opositores, algunos en estados fronterizos, municipios que, bueno es repetirlo,  constituyen una ínfima minoría territorial y poblacional ante los 335 municipios de Venezuela. Ningún disturbio o corte vial perturba las urbanizaciones de la clase alta, como el Country Club o La Lagunita. Tampoco se atreven a penetrar en zonas populares. Como titula Últimas Noticias en primera plana el 23-2-2014: “Zonas populares no guarimbean”.
-Los alcaldes opositores y sus policías municipales fomentan y protegen las violencias, al punto de que agentes de la Policía de Chacao asesinan tiros a una agente del Servicio Bolivariano de Inteligencia que detiene a uno de los violentos. Por ello se hace necesario que el Tribunal Supremo de Justicia, respondiendo a demandas de  vecinos víctimas de los cortes viales, en sentencia de 17 de marzo  inste a los alcaldes de Chacao, Ramón Muchachos; de San Diego, Vicencio Scarano; de San Cristóbal, Daniel Ceballos; de El Hatillo, David Smolanski; de Baruta, Gerardo Blyde de de Lecherías, Gustavo Marcano,  a cumplir con la Constitución y las leyes que les ordenan garantizar el derecho de circulación en las vías bloqueadas.
-Al día siguiente de emitida la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, cesan de manera casi total las violencias supuestamente espontáneas de corte de calle, que desde ese momento no cuentan con la protección de las policías locales de los alcaldes, salvo en el caso del alcalde de San Cristóbal, Daniel Ceballos, contra quien se dicta orden de captura por rebelión civil y agavillamiento, y en el de Vicencio Scarano, condenado a 10  meses y 15 días de prisión por desacato a la mencionada sentencia. .
-Los activistas violentos son presentados por los medios como “jóvenes estudiantes”, pero luego son suplantados por adultos, encapuchados y marginales, al extremo de que el 14 de marzo Nicolás Maduro declara que de 1.529 detenidos en un mes de violencias, sólo 558, apenas un tercio, son estudiantes. Todos son liberados, salvo 105 contra los cuales se dictan medidas privativas de libertad por haber sido capturados con armas de fuego. De cinco detenidos por el cuerpo de vigilancia de la Universidad Central de Venezuela, ninguno es estudiante, y el que lo es, cursa en la Universidad privada Santa María. Hay que añadir que en Venezuela son estudiantes más de 9 millones y medio, uno de cada tres venezolanos: si tal grupo poblacional estuviera contra el bolivarianismo, éste no habría ganado elecciones, ni podría resistir su arremetida.
-En lugar de manifestar pacíficamente, los violentos encapuchados incendian casi un centenar de unidades de transporte colectivo y de alimentos;  destruyen total o parcialmente edificios públicos, estaciones del Metro y las sedes de 15 universidades gratuitas así como de instalaciones eléctricas y telefónicas; disparan contra la población y a veces lo hacen por la espalda contra quienes los acompañan en manifestaciones, cortan las vías en el territorio de las alcaldías opositoras, impiden por la fuerza el paso a los vecinos y los secuestran en sus hogares, los asfixian quemando basura, destruyen cerca de un millar de árboles y  señalizaciones y vierten gasoil en los acueductos.
-Los terroristas abandonan los obstáculos que acumulan en las vías, pero asesinan con disparos a distancia a los civiles o autoridades que tratan de removerlos.
-Los terroristas encapuchados recurren a la amenaza, la agresión física y al asesinato con disparos en la cabeza y tiros por la espalda y trampas contra personas, para finalmente progresar hacia el saqueo y el cobro de peaje.
-Se pertrechan regularmente de dinero, alimentos, ropas, capuchas, sustancias incendiarias y explosivas y armas en centros de acopio cercanos a los disturbios, algunos de los cuales han sido allanados en jurisdicción de las alcaldías opositoras.
-Las arremetidas terroristas recurren durante cuatro semanas, período inusual para manifestaciones espontáneas, que por el contrario evidencia una coordinación, organización, entrenamiento  y financiamiento de largo alcance.
-Los terroristas utilizan armas de fuego con mirillas láser, con frecuencia van enguantados y son seguidos por “sombras” que recogen los casquillos para evitar la identificación de las armas, y esgrimen artefactos para destruir neumáticos, bombas de fragmentación y trampas contra personas. El 24 de febrero es capturado un terrorista del Medio Oriente, Jayssam Mokded Mokde, con “pruebas contundentes para perpetrar actos terroristas”, según el gobernador Tarek el Aisami (Ciudad CCS 25-2-2014, p.4). Otro terrorista de origen chino es detenido con un arsenal. El 1 de abril Tarek El Aisami informa en Venezolana de Televisión sobre la confiscación de otro arsenal con explosivos, sustancias incendiarias y mecanismos detonantes a control remoto. A finales de marzo se denuncia una inusual concentración de paramilitares en el fronterizo Departamento Norte de Santander. El presidente Maduro informa de la prisión de tres generales de la Aviación, investigados por presunta participación en un golpe de Estado. Ninguno de los involucrados en estas actividades es estudiante.
-El recuento de las víctimas fatales desmiente el alegado carácter “pacífico”. Hasta el 29 de marzo, 6 guardias nacionales y 19 ciudadanos fallecieron por disparos presumiblemente provenientes de la oposición: en total 25 compatriotas habrían sido segados con armas de fuego por los opositores. Siete personas perecieron por accidentes viales causados por barricadas. Dos murieron por falta de atención médica al no poder llegar oportunamente a centros asistenciales por causa de cortes viales. Una octogenaria pereció de un infarto cuando su vivienda fue acosada por la oposición.  Un opositor falleció al manipular un mortero, y otro se electrocutó al intentar restablecer una barricada. En contraste, sólo tres ciudadanos murieron por disparos presumiblemente efectuados por agentes del orden público, y otro habría fallecido golpeado por la Guardia Nacional. Catorce funcionarios están siendo investigados por tales causas. En esta lista de bajas fatales sólo cinco han sido señalados como estudiantes, y en promedio la edad de las víctimas ronda la treintena. No parece que la participación estudiantil o juvenil haya sido preponderante. Para el 24 de marzo se registran 461 lesionados, de los cuales 143, casi un tercio, son policías o guardias.
-Las acciones de los grupos terroristas no cuentan con el apoyo social: según encuesta de Interlaces, 87% de los venezolanos rechazan las “guarimbas”. Las escritoras opositoras Carolina Espada y Milagros Socorro las condenan en demoledores artículos. Carlos Ocariz, alcalde opositor del Municipio Sucre del Estado Miranda declara para El Universal “Las guarimbas lo que hacen es restar, jamás sumar” (2-3-2014).
-Por increíble que parezca, los terroristas no presentan ante la abrumadora cobertura mediática nacional e internacional un programa, un proyecto ni un listado de reivindicaciones fuera de tratar de imponer por la fuerza y en contra de la constitución una “salida”, un “gobierno de transición” o un “Maduro vete ya”.
-Las acciones terroristas no tienen  una finalidad en sí mismas, sino la de simular para los medios  un escenario de supuesta “guerra civil” en unos pocos de los 335 municipios de Venezuela.
Las mencionadas son prácticas, tácticas o logísticas que no presentan ni la más remota semejanza con las de un movimiento estudiantil o juvenil.
Respaldo de medios extranjeros al terrorismo
Mucho menos había  contado ningún movimiento “juvenil” del mundo con el sospechoso y automático respaldo de  la Sociedad Interamericana de Prensa, la cual dedica en todos sus diarios afiliados por lo menos una página diaria a denigrar de Venezuela; ni de la inmensa mayoría de los medios privados, que exaltan los delitos de los opositores mientras ocultan las masivas y contundentes manifestaciones por la paz de las mayorías bolivarianas.
Ningún movimiento estudiantil del mundo contaría tampoco con el apoyo de los tres grupos de editores de América Latina, GDA (Grupo de Diarios de las Américas), ANDIARIOS (Asociación de Editores de Diarios y Medios Informativos) y PAL (Grupo Periódicos Asociados Latinoamericanos), que agrupan a los propietarios de 82 diarios que se comprometen a publicar diariamente una página sobre Venezuela.
Y en ningún caso movimientos estudiantiles o juveniles aceptarían ni gozarían del apoyo del  ex presidente colombiano Uribe, quien trata de recoger un millón de firmas a favor del derrocamiento del gobierno legítimo de Venezuela; del presidente de la OEA, el cual intentó enviar una comisión investigadora al país, del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, quien pide  a Venezuela que enjuicie a los responsables de ataques contra manifestantes antigubernamentales(http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/onu-pide-a-venezuela-enjuiciar-la-muerte-de-manife.aspx#ixzz2tX88l5ZO), del Secretario de Estado de estadounidense,  y de la Cámara de Representantes de ese país, la cual deplora “la inexcusable violencia perpetrada contra líderes opositores y manifestantes en Venezuela”.
Ni uno solo de tales grupos mediáticos, organismos y políticos  se han movilizado jamás a favor de jóvenes ni estudiantes, como los que reclaman gratuidad de la educación superior en Chile y otros países: ninguno se ha pronunciado sobre la protesta a escala nacional de las clases trabajadoras colombianas contra el TLC; siempre se han manifestado a favor de  intervenciones imperiales atroces contra gobiernos democráticos o nacionalistas.
Terrorismo secesionista
Mediante la perpetración de actos violentos desproporcionadamente exagerados y delictivamente ensalzados por las mencionadas cadenas de medios, terroristas encapuchados sólo intentan justificar un golpe de Estado, una intervención extranjera, o el establecimiento de un “territorio liberado” que legitime una secesión de los ricos estados fronterizos.
Sobre este último plan ya trabajan los medios. Así, la página web de la oposición Noticiero digital del 2 de abril de 2014 titula: “MDL: la única salida para las graves circunstancias de algunos estados es el secesionismo”. Y a continuación, en entrevista para María Alejandra Rivas:
El director del Movimiento Demócrata Liberal (MDL), Marcos Polesel aseguró que la única salida posible en estados como el Táchira, Mérida, Carabobo, Lara, Nueva Esparta y Zulia, es el secesionismo.
 “Dudo mucho que los ciudadanos del Táchira o Mérida, hoy digan ´Ok ya está bueno, nos rendimos y regresamos a vivir como antes, dadas las graves circunstancias por las cuales estados como el Táchira y Mérida están atravesando, no existe una vía de retorno a la situación inicial”, indicó. Agregó que ya en Carabobo se ha concretado la primera visita Autonomista-Secesionista preliminar, y luego vendrán los demás estados en crisis.
El MDL, en caso de que los ciudadanos decidan tomar esta determinación, cooperará en la organización de dicha salida, y serán los ciudadanos de esos estados, decidir si toman luego el camino de constituirse como une estado autónomo o, no descartable por cierto, la fusión con Colombia. Para estos fines se están organizando giras para establecer contacto con promotores regionales.
Una de las formas más eficaces para reducir a la inoperatividad un país es desintegrarlo. En las últimas décadas abundan ejemplos de países invadidos para dividirlos y desarticularlos. Un plan semejante está en marcha contra Venezuela.
Terrorismo mercenario
Este cuadro de por sí sombrío se agrava si se toma en cuenta la conversación telefónica grabada al dirigente opositor Requesens en la que éste discute con un cómplice sobre el abandono de sus actividades por parte de algunos terroristas, porque no se les ha pagado completo el estipendio de mil bolívares diarios por sus actividades destructivas, ni el de tres mil bolívares a los motorizados. No aprobamos la intercepción de comunicaciones privadas, pero mucho menos asentimos al pago de mercenarios para asesinar compatriotas.
Por su parte, el ministro de Interior y Justicia Miguel Rodríguez Torres declaró que entre los detenidos se encuentran paramilitares.  Estas noticias revelan en forma contundente la verdadera composición de parte de los grupos que perpetran actos terroristas, y explican la presencia de rasgos y procedimientos ajenos a los estudiantes, tales como el asesinato selectivo por disparos en la cabeza, el sabotaje en gran escala y la indiscriminada agresión contra bienes públicos y privados.
Hace  una década alerto contra una infiltración paramilitar que  suplanta al hampa criolla, domina comercio informal y contrabando de extracción,  impone alcabalas, cobra vacunas, trafica personas y estupefacientes, legitima capitales, regenta bingos y casinos, compra empresas de transporte y de producción y asesina sindicalistas agrarios y urbanos. Al respecto señalé:
A estas cifras ya de por sí preocupantes se debe sumar la continua penetración en Venezuela de paramilitares colombianos, que según fuentes dignas de todos crédito cobran “vacuna” e instalan alcabalas en los estados fronterizos, y según el Presidente Hugo Chávez Frías ya han llegado hasta la Capital.
Los paramilitares se instalan en  zonas populares, invierten fondos delnarcotráfico en actividades tales como el préstamo usurario a los buhoneros, la trata de personas, el tráfico de drogas, el sicariato y el juego ilegal de bingos, casinos y maquinitas en los expendios de alimentos y bares, y algunos dominan líneas de transporte en los estados limítrofes y otras industrias de significación estratégica.
Estos núcleos paramilitares podrían ser cabezas de puente y Quintas Columnas de una intervención, desatar una guerra civil, y en el caso de un conflicto interno podrían impedir una movilización de los sectores populares como la que decidió el 13 de abril de 2002 (La paz con Colombia. Caracas, Ministerio de Comunicación e Información, 2008).
He reiterado la advertencia en libros como La cuestión colombo-venezolana, en colaboración con Iraida Vargas, Mario Sanoja, Eva Golinger, Miguel Ángel Pérez Pirela y Sergio Rodriguez, con prólogo de Piedad Córdoba,  Caracas, Editorial Ipasme, 2012, y La invasión paramilitar. Operación Daktari, en colaboración con Miguel Ángel Pérez Pirela, Caracas, Correo del Orinoco, 2012.
 Estamos ante la materialización de estas advertencias. Una red de agentes de perturbación focalizados en las principales alcaldías opositoras y protegidos por las policías de éstas no podría sostenerse durante casi un mes sin apoyo de una compleja red terrorista.  Lo advierte también en inteligente artículo Julio Escalona:
4) El capital financiero transnacional se ha ido asociando al narcotráfico, tráfico de armas, de personas, lavado de dinero, comercio de esclavos, etc. Es probable que en lo descrito se pueda estar dando un vínculo entre sectores financieros asociados a la oposición de extrema derecha, precisamente, con el crimen transnacional y los problemas de seguridad que azotan a la sociedad venezolana y a otras de nuestro continente latinocaribeño. Esa asociación es otra de las fortalezas de la derecha fascista que se mueve en Venezuela.
Por esas y otras vías el capital financiero se relaciona con la formación de grandes ejércitos privados y en general a la privatización de la guerra. Esos ejércitos privados han participado en las guerras de Irak, Afganistán, Libia, Siria, Colombia; en la desestabilización de gobiernos, invasiones, sicariato, atentados, sabotaje… Son ejércitos de mercenarios, que eufemísticamente son llamamos “contratistas civiles”.
El microtráfico de drogas es una variante del crimen transnacional, que como ya señalé se relaciona con la formación de pandillas, con los enfrentamientos entre ellas, la generalización de atracos, secuestros exprés, el sicariato y las más diversas formas de criminalidad. Esta es una de las raíces de los problemas de seguridad en Venezuela, México, Colombia, EEUU… Por supuesto, la seguridad tiene raíces internas (aun cuando hoy día es muy difícil definir la frontera entre lo “interno” y lo “externo”); pero las redes del crimen transnacional se van extendiendo por los intersticios de la sociedad venezolana. No es una simple amenaza circunstancial. Tiene una tremenda significación estratégica como grave amenaza a la seguridad del Estado, a la estabilidad de las instituciones y para la paz y la vida cotidíana de nuestra sociedad, para la economía, para la salud, etc. Es un componente esencial de la estrategia de desestabilización permanente.
5) Han aprendido de la política “social” basada en la dádiva y el terror impulsada por Pablo Escobar y el “Chapo” Guzmán, inspirada en la más antigua tradición mafiosa.
Apoyándose en el estímulo a los intereses individuales y a métodos ilegales, orientados a socavar al Estado y las relaciones de solidaridad, los grupos narco-paramilitares han venido perfilando algo así como una política “social” mafiosa.
Un aspecto es la política de “microcréditos”, que en su desenvolvimiento puede vincularse con el microtráfico de drogas, que llegado el caso puede suministrar fondos para cancelar los créditos recibidos. Es una múltiple subordinación.
Usando los fondos acumulados a través de acciones delictivas van distribuyendo “créditos” entre la población pobre con diversos fines (consumo, microempresas, pequeños negocios, problemas familiares…), pero con el claro propósito de construir redes de poder e ir suplantando al Estado venezolano. Con los microcréditos, combinados con la extorsión, el chantaje y el miedo, han ido echando las bases de una política “social” en correspondencia, como ya dije, con la más antigua tradición mafiosa (“La estrategia imperial de ingobernabilidad permanente contra el gobierno bolivariano”, 05-03-2014).
El fenómeno también ha llamado la atención de Raúl Zibechi, en su penetrante artículo “Derechas con look de izquierda”:
En todo caso, las derechas han sido capaces de crear un dispositivo “popular”, como el que describe Rafael Poch, para desestabilizar gobiernos populares, dando la impresión de que estamos ante movilizaciones legítimas que terminan derribando gobiernos ilegítimos, aunque estos hayan sido elegidos y mantengan el apoyo de sectores importantes de la población. En este punto, la confusión es un arte tan decisivo, como el arte de la insurrección que otrora dominaron los revolucionarios (Alai-América Latina, 7-3-2014).
Tal amenaza se materializa hoy en Venezuela y en sus fronteras. En los  “Confidenciales” de  José Vicente Hoy, transmitido por  Televen el 30 de marzo,  José Vicente Rangel afirmó que “informes de inteligencia militar revelan la concentración, en territorio colombiano próximo a la frontera con Venezuela, de importantes grupos de paramilitares”. Especificó asimismo que en una localidad al norte de Santander, “están en la actualidad concentrados aproximadamente 200 efectivos de irregulares con armamento y logística (…) igual ocurre en otros lugares fronterizos”. Posiblemente estén atentos a los movimientos secesionistas que desenfadadamente promueve Marcos Polesel enNoticiero Digital. El ingreso a Venezuela de tales efectivos es fácil por fronteras extensas y mal controladas, y de hecho, hace más de una década hay una ininterrumpida infiltración de tales indeseables. En 2004 se instaló más de un centenar de ellos en las afueras de Caracas con el propósito de ejecutar un magnicidio y fingir una guerra civil que abriera las puertas a una injerencia extranjera. Para ello constaron con el más decidido apoyo financiero y logístico de la oposición y, una vez descubiertos, de los medios de comunicación nacionales y extranjeros.
Debemos afrontarlo: así como las aspiraciones imperiales de dominar nuestra industria de los hidrocarburos y la presencia paramilitar son constantes con las que habrá que lidiar a largo plazo, también debemos prever una prolongada alianza entre ambos factores para desatar una escalada de violencia política, que se está sumando a la ya excesiva violencia del hampa común.
La aparición de esta nueva violencia terrorista de origen político, apoyada por gran parte de los medios nacionales e internacionales y con conexiones foráneas obliga a considerar el problema de la seguridad a la vez desde el punto de vista geográfico, social, económico, político, estratégico, cultural e internacional, mediante la coordinación de todos los órganos de los poderes públicos y todas las fuerzas sociales para la adopción de medidas a la altura de la gravedad de la situación.
Libertad  en Internet
El Instituto Prensa y Sociedad sostiene que desde el ejecutivo nacional se ha cuestionado la deliberación ciudadana en las redes sociales; y que entre febrero y marzo de 2014 la empresa twitter habría alegado  fallas generalizadas por un bloqueo parcial. La empresa pública CANTV negó haberlas realizado, y la empresa twitter jamás confirmó que hubiera existido tal bloqueo.
Al respecto, el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información  reporta que por el contrario, “Venezuela está siendo hoy víctima de una estrategia de ciberguerra; una serie de ataques cibernéticos e informáticos que buscan penetrar y destruir la plataforma de tecnologías de comunicación e información del gobierno”. En el curso de ella “más de 160 sitios en internet públicos de alta sensibilidad como Pdvsa, los ministerios de la Defensa y Finanzas, la telefónica CANTV y el Consejo Nacional de Telecomunicaciones han recibido ataques sistemáticos para inhabilitarlos y penetrar sus sistemas de información”. Ello puso en riesgo unos 266 mil dominios públicos y privados. Algunos sitios públicos han recibido más de 10 millones de ataques en pocas horas (Venezuela se respeta. minci.gob.ve.marzo 2014).
En Venezuela  no sólo el uso de Internet y de las redes sociales es enteramente libre, sino que la oposición abusa de tales tecnologías para transmitir mensajes de odio y de discriminación. Como muestra: Karen Rojas Mata: Hay que matarlos a todoos malditos chavistas. Mayelis Colmenarez: Cada vez que veo chavistas me provoca tener una metralleta y tatatatata matarlos. Oscary: Ese incómodo momento en el que estas en un grupo de chavistas hablando de su presidente y solo quieres sacar una escopeta y matarlos a todos.
A todo esto se mezcla la indiscriminada difusión de rumores y de infundios, como las imágenes de represión diversos sitios del mundo que se pretendía hacer pasar por escenas ocurridas en Venezuela; los anuncios de supuestos desabastecimientos; las profecías de colapso económico; el ataque mediático contra la estabilidad de la moneda; los sucesos inventados y toda una gama de estrategias en las cuales se asocia el instrumental de Internet y las redes sociales con la práctica del terrorismo, tales como la histeria xenofóbica que denuncia Eduardo Rothe en su artículo “Del odio”:
Como parte del actual golpe de Estado contra la democracia venezolana, la CIA (que siempre se repite) intensificó por las redes sociales su campaña anticubana que lleva ya 10 años. Logró infiltrar los cerebros opositores: desde el infecto Padre Palmar hasta la sifrinita que se inicia en twitter, todos reportan camiones de soldados cubanos llegando a Caracas, u oficiales del G2 dando órdenes en Fuerte Tiuna. La única prueba es el racismo y fotos de nuestros militares: “En Venezuela no tenemos negros tan negros”…
Disponibilidad de papel periódico
Según  alegados del Instituto Prensa y Sociedad ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, durante la primera quincena de 2014, unos 21 medios impresos en 9 estados habrían tenido dificultades para adquirir papel periódico y otros insumos. A pesar de estos señalamientoss, según reporta el Ministerio del Poder Popular para la Información y la Comunicación,  ninguno de ellos ha cerrado; algunos se han limitado a imprimir ediciones con menos páginas o a efectuar reducciones de personal (Venezuela se respeta. minci.gob.ve.marzo 2014).
Sobre estos alegados cabe señalar que los Derechos Humanos corresponden específicamente a los seres humanos en cuanto tales, a los cuales el Derecho denomina personas naturales. Las empresas, sociedades, corporaciones y monopolios no pueden reclamar “Derechos Humanos”: ninguna declaración o documento sobre el particular se los confiere, ni convierte a los organismos destinados a la defensa de ellos en escenarios para quejas sobre los intereses empresariales. Y a este respecto no debemos olvidar que la comunicación  es en el mundo capitalista una rama empresarial sumamente competitiva, en la cual constantemente aparecen y desaparecen medios: hasta el tradicionalNewsweek salió en Estados Unidos de los kioscos, para pasar al formato digital. En Venezuela algunos medios tienen  numerosos lectores y disponen de nutrida pauta de anuncios privados, mientras que otros, idénticos en su posición oposicionista, por alguna razón no disponen de lo uno ni de lo otro.
Cabe reiterar al respecto que Venezuela es una economía mixta, en donde la inmensa mayoría de los medios de comunicación operan como empresas privadas sobre la base  del mínimo costo y el máximo beneficio. El Estado venezolano implantó en 2003 un control cambiario destinado a frenar la fuga de divisas, que le atribuye la administración y adjudicación de estas. Dentro de ese marco legal, el Estado ha hecho lo posible por otorgar las divisas necesarias para que la prensa continúe funcionando normalmente. Se deben tener en cuenta, sin embargo, algunos factores.
En primer lugar, algunas empresas no cumplen con el procedimiento indispensable para obtener divisas preferenciales o con los requisitos para ello. Otras empresas  no cumplen con la legislación laboral que protege a sus trabajadores y por consiguiente no pueden presentar las solvencias laborales que las normas requieren.
Todavía en otros casos, algunas empresas cuya gestión financiera no es favorable, recurren al argumento de la falta de papel para efectuar reducciones de personal o para justificar anticipadamente un posible lock out y el no cumplimiento de sus obligaciones laborales. Empresas que arrastran una larga historia de in suceso económico desde mucho antes de que se estableciera el control de cambios, o que son financiadas desde el exterior para difundir mensajes desestabilizadores  aprovechan así las circunstancias para achacar sus fracasos al Estado.
En fin, otros medios de prensa  son victimas de la especulación por parte de sus colegas que importan papel, y también  achacan su situación  al Estado. Al respecto, el diputado Julio Chávez señala que grandes empresas venezolanas distribuidoras y editoras han importado papel en bobina para impresos valiéndose de divisas otorgadas por el Estado a una tasa preferencial de 6,30 bolívares por dólar, y lo revenden a sus colegas empresarios a una tasa de dólar libre, unas diez veces mayor (http://www.minci.gob.ve/2014/01/diputado-chavez-grandes-diarios-revendían-papel-periodico-importado-con-dolares-de-cadivi). Así se importaron en 2013 unas 140.000 toneladas métricas de papel.
El presidente electo Nicolás Maduro ha declarado que en los últimos años se otorgó a diversos empresarios unos 60.000 millones de dólares, a fin de que adquirieran los insumos necesarios para sus negocios y para comprar y revender productos necesarios para la economía del país.
Ahora bien, según declaraciones del ministro de Finanzas Jorge Giordani y del mismo presidente Maduro, los empresarios a quienes se otorgaron estas magnitudes de divisas a la tasa preferencial de 6,30 bolívares por dólar en lugar de ingresar al país los bienes para cuya adquisición fueron entregadas, realizaron importaciones ficticias o simplemente no realizaron ninguna importación, guardándose las sumas otorgadas en divisas preferenciales, y vendiendo sus existencias como si hubieran sido adquiridas con dólar libre.  Algunos pequeños órganos de prensa han sido victimas de la codicia de estos importadores fraudulentos, y el Estado, en la medida de lo posible, les ha otorgado divisas a tasa preferencial para que realicen por si mismos la importación, para proteger a unas empresas privadas contra la especulación por parte de otras.
Oposición financiada por potencias imperiales
Por otra parte, en el Informe Anual del National Endowment for Democracy sobre  2012, consta que ese año la NED destinó 1.338.331 dólares a organizaciones y proyectos en Venezuela, para actividades vinculadas con responsabilidad gubernamental, educación cívica, ideas y valores democráticos, libertad de información, derechos humanos y otros por el estilo. El mismo año se le asignó 465.000 dólares adicionales para fortalecer al movimiento obrero slatinoamericano,  mientras el Instituto Republicano Internacional suministraba  645.000 dólares y el Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales aportaba otros 750.000 dólares. Son las magnitudes que confiesan documentos oficiales de la NED, que no reflejan otras subvenciones pagadas por la CIA, la NSA, la DEA y otras agencias de seguridad estadounidenses, ni comprenden las desembolsadas por órganos privados, tales como Fundación Sociedad Abierta de George Soros, o el Diálogo Interamericano, que  asimismo vierten caudales  para “fortalecer la sociedad civil en Venezuela”, o sea, para financiar a la oposición. Por su parte la abogada y comunicadora Eva Golinger, calcula que desde  2002 hasta el presente Estados Unidos aportó  por estas agencias e instituciones “promotoras de la democracia y la sociedad civil” más de 100 millones de dólares para apoyar las actividades de la oposición al gobierno bolivariano.
Antes tales cifras cabe responsablemente solicitar una averiguación sobre su destino y manejo final ¿Cómo es posible que tantos raudales de divisas se hayan vertido a la oposición venezolana, y que los principales actores políticos de ella, la facción de medios de comunicación privados que durante 14 años ha apoyado incondicionalmente  golpes de Estado, sabotajes petroleros, cierres patronales, asesinatos selectivos, intentos de magnicidio, importación de paramilitares y violencias terroristas, no los hayan invertido en un insumo fundamental para tales tareas, como lo es el papel periódico? ¿Qué ha sido de tales sumas colosales? ¿Está el Estado democrático venezolano en la obligación de aportar o reponer a  agentes del terrorismo las sumas  que éstos han malversado? ¿O más bien deberían la oposición venezolana y los medios dirigidos por ella explicar ante la opinión pública nacional y mundial el origen,  uso y sobre todo el destino de tantas y tales cantidades? Mayoría democrática gobernante y sobre todo minoría opositora están igualmente interesadas en este indispensable debate.  Y también, incidentalmente, el pueblo estadounidense, que paga sus impuestos para que las agencias de seguridad los dilapiden en apoyar a grupos que los emplean infructuosamente.
En conclusión: en Venezuela, junto con una agresión terrorista ejecutada por minorías antidemocráticas violentas contra la mayoría democrática, avanza una nueva conjura mediática internacional para presentar falsamente al gobierno legítimo como tiránico, censor e injustificadamente represor, y suministrar así pretextos para un golpe de Estado, una secesión territorial o una intervención extranjera. Esta ofensiva no es más que el recrudecimiento de una campaña hostil iniciada desde antes de 1998; y es similar en fondo y forma a la asestada contra gobiernos democráticos  como el de Jacobo Arbenz en Guatemala y el de Salvador Allende en Chile, entre otros. Hasta el presente, ha fracasado. Avivemos todos los recursos de la conciencia para procurar su definitiva derrota.

El disparo por la culata del periodismo pistolero

El periodismo solo es una carrera en la universidad. Fuera de ella, el ser el más rápido en la competición que existe dentro de la guerra de medios importa, no lo vamos a negar, pero de poco servirá si el sprint por llegar primero a la meta de la exclusiva te lleva a cometer errores ‘mortales’.

Por todos es sabido que el nivel de exigencia en el actual panorama de medios de comunicación rodeados por un entorno digital lleva al periodista a tener que convertirse en el pistolero más rápido del salvaje Oeste. Una situación que provoca que muchas veces el disparo salga por la culata.

El actual panorama de medios rodeados por un entorno digital lleva al periodista a tener que convertirse en el pistolero más rápido del salvaje Oeste

Redes sociales, un campo de minas

La inmediatez y la presión del medio por publicar lo más pronto posible una noticia viene motivado por la asfixiante presión que provoca la velocidad informativa de las redes sociales. El análisis y la interpretación de la información se viene sustituyendo cada vez más por el concepto de primicia y última hora, que deja poco o ningún espacio para la elaboración de la información.

Es aquí donde el terreno del periodismo, sobre todo el digital, se convierte en un campo de minas en el que el redactor puede errar y, sobre todo, perpetuar su fallo por la capacidad de Internet de dejar una huella imborrable en cada paso en falso que dé.

Captura de una tuitera del error fatal de la web de RTVE.

Errores y horrores periodísticos

No hace falta irse muy lejos en el tiempo para encontrarnos con casos de tiros por la culata. La reciente y triste noticia de la inminente muerte del expresidente Adolfo Suárez, anunciada por su hijo el pasado viernes, dejó varios ejemplos de esto. No pondremos el dedo en la llaga de todos los medios que hablaron inconscientemente en pasado de Suárez mientras luchaba por mantenerse con vida en sus últimas horas, pero sí de aquellos que acabaron con su vida antes de tiempo.

El primer ‘horror’ y seguramente por culpa de esto el más grave lo protagonizó RTVE, que en su página web publicó pocas horas después del anuncio de la inminente muerte de Suárez por parte de su hijo un especial que tenían en nevera —dada la celeridad en la publicación— y que dejó sin aliento a más de uno en las redes sociales.

Pocas horas después del anuncio de la inminente muerte de Suárez, rtve.es lanzó en su web el especial “Muere Adolfo Suárez”

También a un medio digital pero de ámbito autonómico como eldigitalcastillalamancha.es se les coló para el día que no tocaba el especial que habían dejado preparado sobre la muerte de Suárez. Noticia que despacharon con la misma ligereza que al expresidente español y sin pedir disculpas a sus lectores, al igual que sucedió desde RTVE.

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Los conceptos de inmediatez y última hora también priman en la televisión. Y si no que se lo pregunten a los conductores del programa Deportes Cuatro, más conocido como el de ‘Los Manolos’ —como los rumberos, pero sin su ritmo y gracia— que ni cortos ni perezosos avanzaron la noticia de la muerte del genial delantero del Liverpool, Luis Suárez, confundiendo su nombre con el del héroe de la Transición.

Un hecho que desató todo tipo de burlas y montajes en las RRSS y provocó que el atacante uruguayo fuera Trending Topic durante toda la jornada en España. La diferencia, aquí, es que a los pocos segundos del garrafal fallo, sí se pidió disculpas y se rectificó.

Nada nuevo que contar

Podríamos seguir con más ejemplos de ‘presidenticidios’ periodísticos. También con un difunto presidente pero en este caso en Venezuela se cometió más de un crimen 2.0.  En enero de 2013, el diario El País publicó una foto falsa del que parecía ser el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en un hospital, conectado a varios aparatos. Días después El Mundo superaba esto dándolo por muerto para minutos después y al caer en su error volverlo a poner en “estado grave”. Vamos, pasar de estar muerto a en estado grave, lo que se conoce en medicina como mejoría… Prisas y periodismo, malos compañeros de viaje.

Tomado de; http://crcom.es/el-disparo-por-la-culata-del-periodismo-pistolero/

Los medios de comunicación se encaminan hacia una discontinuidad radical

Por Miriam Garcimartin

Los medios se encuentran en una etapa de transición en la que están experimentando con nuevos productos y modelos de negocio. Analizando las tendencias que están en auge se pueden realizar predicciones que ayuden a esclarecer hacia dónde se dirige la industria de las noticias.

Una nueva generación de productos informativos está en marcha. Sus diseños, funcionamiento y modelos de financiación son muy diferentes de los que proceden del periodismo tradicional. “Gigaom” ha publicado un artículo en el que intenta determinar cómo será la prensa de los próximos años.

¿Cómo conseguirán los nuevos productos retener grandes bases de clientes? Hoy, de los más de 2.710 millones de personas que acceden a Internet, 1.500 millones consumen información. El modelo de distribución de noticias se ha desplazado de los portales a los buscadores (39% del tráfico) y a las redes sociales (24%, superarán en poco tiempo a los buscadores), generando usuarios ávidos de noticias diarias.

El otro cambio reciente en la distribución es que ahora es móvil. Facebook y Twitter tienen una base instalada de Android de 500 a 1.000 millones y de 100 a 500 millones, respectivamente. Aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Line, de 100 a 500 millones también. Estas aplicaciones sociales están llevando más tráfico a los medios que las apps de los editores y los lectores móviles combinados.

Los editores top cuentan con una base de usuarios mensuales de entre 10 y 30 millones en todas las plataformas, los lectores de noticas como Zite y Pulse se cuentan por millones y Flipboard está en los 100 millones, pero la media de usuarios diarios está alcanzando su tope en niveles muchos más bajos, sobre los 5 millones. En estos momentos, las redes sociales están consiguiendo retener mejor a sus usuarios que las apps de los editores. Si los nuevos productos de comunicación no consiguen convertir al 50% de sus usuarios en lectores mensuales y que al menos un 25% de ellos regrese 6 ó 7 días a la semana, no podrán competir en relevancia con las aplicaciones sociales.

Los editores han intentado experimentar con una nueva generación de productos de noticias móviles y sociales, como Social Reader para Facebook de “The Washington Post”, renombrado como Trove. Por su parte, las compañías sociales también han realizado el camino contrario, como el experimento Editorial de Tumblr. Vistos los resultados de ambas incursiones, no está muy claro que los editores vayan a tener éxito al definir una nueva generación de productos de noticias o que las apps sociales puedan crear contenidos informativos.

¿Cómo generarán dinero? Los modelos de suscripción clásica funcionan en medios financieros como “WSJ”, “FT” o “The Economist” y para grandes marcas como “NYT”, pero fracasan con otro tipo de contenidos. Los medios que vivían de los anuncios CPM y CPC, ven como el desplazamiento del tráfico a dispositivos móviles y redes sociales ha erosionado su modo de subsistencia. El coste medio por clic de los anuncios de Google cayó un 11% en 2013, mientras que el coste por impresión de Facebook subió hasta un 186%, el coste por clic hasta un 35% y los ingresos por clic hasta un 83%.

Además de las mejoras en los anuncios de display en las redes sociales, los contenidos patrocinados están funcionando bien en plataformas como Twitter. Aunque los ingresos publicitarios por usuario (2’66 dólares) son menores que los de Facebook (6’12 dólares), el crecimiento de la publicidad nativa es fuerte.

Los primeros ejemplos de comercio retroalimentado también parecen prometedores, sobre todo en Facebook. Esta red ha pasado de ingresar un 23% por publicidad móvil en 2012 a un 53% en 2013. Facebook utiliza bloques de anuncios móviles para ayudar a las empresas a que los usuarios que ya hayan descargado sus aplicaciones vuelvan a ellas. Mezclar contenidos con propuestas de compra, opiniones y recomendaciones resulta mucho más eficaz para los anunciantes que los anuncios clásicos.

¿Cómo funcionarán las herramientas que ayudan a descubrir contenido? El descubrimiento de contenido se realiza cada vez en mayor medida en tiempo real, según los intereses de cada uno. Tanto por vía social como a través de algoritmos. Pero claramente la interacción social gana en importancia. El desplazamiento hacia un modelo de distribución social implica que los clientes prefieran noticias más relevantes con un contexto social más profundo. Paralelamente, se produce el paso de la narración a la historia interactiva (los acontecimientos de Ucrania se van desmenuzando en Twitter).

Editores tradicionales vs la próxima generación de compañías de productos de noticias. Antes de Internet, las compañías controlaban el canal de distribución, el producto, el modelo de ingresos y el contenido. Ahora el canal de distribución es Internet que, gracias a las redes y móviles, se ha convertido en más social, más barato, más rápido y más ubicuo. En cuanto al producto, se ha vuelto más complejo, requiriendo un diseño sofisticado ajustado a las aplicaciones móviles. Los modelos de ingresos se han desplazado de anuncios CPM y CPC a más comercio y contenido patrocinado.

Por último, respecto al contenido, veremos más compañías de diseño de producto convertidas en grandes centros de distribución y más empresas creando nuevos intercambios para los nuevos tipos de unidades de ingresos. A veces éstos se combinan cuando existe una relación simbiótica entre el producto, la distribución y el modelo de ingresos.

En definitiva, si la actual tendencia del mercado de masas es hacia la distribución social y móvil, los medios deberán diseñar productos diferentes para alinearse con las tendencias sociales interactivas y dejar de intentar imitar a los periódicos y revistas tradicionales.

Tomado de: http://www.media-tics.com/noticia/4484/Medios-de-Comunicacion/Los-medios-de-comunicacion-se-encaminan-hacia-una-discontinuidad-radical.html

El periodismo como ideología

Manuel Aguilera

Volví a verle en una rueda de prensa improvisada en la Plaza de España. Ahí estaba en el pelotón de periodistas poniendo la oreja y apuntando en el cuaderno. Nos cruzamos la mirada pero esta vez no saludó. Ni levantó la cabeza ni sonrió. Ni siquiera me pidió que le llevara a la redacción. No venía a cuento después de haberme vendido de forma descarada. Tiene gracia que utilice «descarada» porque lo que hizo este supuesto compañero fue venderme a cuatro radicales para que pegaran fotos con mi cara por toda la ciudad llamándome «fascista peligroso». Ahí me di cuenta. Sus compañeros no éramos los periodistas sino los que comparten su ideología. Su compromiso no era con los compañeros de profesión sino con los de su secta ideológica. Para él, el periodismo no es un fin sino un medio.

Esto es el periodismo militante, el cual yo mismo creía posible cuando estudiaba la carrera y ahora aborrezco. Pedro J. lo dijo en su discurso de despedida: «El periodismo es un fin en sí mismo». Se refería a la ideología que debe priorizar todo periodista que no es otra que la propia del periodismo, con valores como la verdad, los derechos humanos, la democracia, el interés público y el contrapoder. Los que la ejercen no tienen etiquetas, y no se sabe bien si son de izquierdas o derechas. Son los que se han peleado con todos y ningún partido o sindicato acaba fiándose de ellos porque han dejado de masajearles en algún momento. Eso es periodismo, lo demás son relaciones públicas, Orwell dixit.

Aborrezco al periodista militante porque en el momento de la verdad no ejercerá la función social del periodismo. Es fácil reconocerlos. Déjenles elegir entre defender a un compañero periodista o a un camarada. Cogerán el segundo sin dudarlo, tenga o no razón. Ocurrió recientemente con el acoso a Mayte Amorós. Aunque parezca increíble, hubo compañeros, falsos totalmente, que justificaron la campaña de acoso, incluido el Sindicato de Periodistas, el mismo que no dijo nada ante los carteles con mi cara o las pegatinas de Inda y Urreiztieta.

Obviamente, los periodistas tienen opinión y la objetividad pura no existe. Todos tenemos nuestra interpretación y el relato de los hechos varía dependiendo de quién lo cuente. Eso se llama pluralismo informativo. A algunos tampoco les gusta y lo tachan de ilegítimo cuando no encaja en su ideología. Como dice Jesús Maraña, los periodistas de verdad a veces se equivocan pero nunca mienten. El que miente es el periodista militante que oculta o deforma conscientemente un hecho. El que se guarda en el cajón una exclusiva. El que cubre una manifestación y, de manera consciente, da sólo una versión. El que cambia «grupo terrorista» por «organización armada» dependiendo de la ideología de la bomba.

Hay mucho camino por recorrer al respecto y pedagogía que hacer. En las facultades y todos los medios, incluido El Mundo, cuyo libro de estilo dice: «Toda noticia cuya veracidad y relevancia estemos convencidos será publicada, le incomode a quien le incomode». Ese es el reto. Sólo así viviremos en una democracia real.

En España, la prensa siempre ha sido militante. En el siglo XX la mayoría de periódicos eran afines a un partido y el periodismo de investigación tardó mucho en aparecer. Cabeceras como El Socialista, Solidaridad Obrera o, en los años 80, el diario Liberación, eran militantes. Obedecían a una ideología política. Ahora no hay cabeceras del mismo estilo. Sí es cierto que hay una línea editorial y que hay una ideología socialdemócrata, liberal, conservadora, etcétera, en cada uno de los medios, pero se entiende, no digo que siempre ocurra, que debe primar siempre la ideología del periodismo, la cual no es incompatible con las que he citado. Y esto ha cambiado principalmente por una cosa: porque ahora la mayoría de los periodistas han sido formados en esta ideología en las universidades. Se da en asignaturas como Fundamentos del Periodismo o Ética de la Información.

El principal reto de estos medios es, como dice Casimiro García Abadillo, hacerlos rentables para ser más independientes. La autocensura que impone la dependencia de los grandes anunciantes es evidente. Al final, los medios son empresas y como tales dependen de hacer negocio. Tenemos aquí grandes ejemplos de lo difícil que es ejercer la ideología del periodismo en estas circunstancias. Uno es el que dio lugar al artículo de Agustín Pery: «Periodista ahora y siempre». EL MUNDO había sido penalizado por Globalia después de publicar una información. El que fuera director de este periódico en Baleares los últimos seis años escribió: «No es un acto de gallardía, ni tan siquiera de ética suicida. Simplemente es puro egoísmo. Aspiro a dormir tranquilo». Él eligió ser fiel al periodismo y publicar la información.

Yo ya estoy fuera de EL MUNDO y no tengo ninguna necesidad de adular esta cabecera. Hay algunas cosas que no me gustaron, como buen subordinado antiautoritario que soy, pero en cinco años que estuve, por cada una que no me gustó hubo cien que sí. Contaré una anécdota: un día llevé a Pery un tema que dejaba en mal lugar a Mapfre, empresa que, como pueden imaginar, es un gran anunciante. Tampoco era un tema muy importante así que valorando perjuicio-beneficio no veía muy claro que se publicara y así se lo dije. Él me contestó en seguida: «Hay que ser honrados». Y le dio el espacio que tocaba.

Desde el punto de vista empresarial, la ideología del periodismo no es viable. Tampoco encaja con un público acostumbrado a consumir noticias acordes con su ideología. Como avisó Javier Ortiz, si contrarías a tus lectores corres el riesgo de perderlos. Eso es lo que ha pasado en EL MUNDO con informaciones sobre Bárcenas, Rajoy y compañía. Sin embargo, vale la pena intentarlo. La sociedad, tarde o temprano, sabrá valorarlo y las ventas subirán. En papel o digital, subirán. Sin ideología del periodismo, no hay democracia.

*Manuel Aguilera es periodista y doctor en Periodismo en el CESAG.

Tomado de: http://www.elmundo.es/baleares/2014/03/15/53241d41e2704e4a2f8b4569.html

La artillería de la libertad en manos de casi todos

Aquello que siempre ha caracterizado al ser humano y diferenciado de otras especies, entre otras cosas, ha sido la razón, la curiosidad, la capacidad de pensar y el cómo hemos plasmado esto para las generaciones venideras: al fin y al cabo lo que denominamos cultura. El hombre ha pasado las últimas decenas de miles de años procesando la información que le ha sido brindada, y no siempre de la misma manera.

Llegados al punto en el que nos encontramos a día de hoy, nos surgen diferentes cuestiones en relación a los conocimientos que hemos procesado a lo largo de nuestra historia y la manera en la que lo hemos hecho ¿Nos hemos cansado de aprender o de procesar información compleja? ¿La especie continúa hacia un futuro mejor o por el contrario hacia uno menos conveniente? Muchos son los alarmistas que alzan sus voces al aire, precipitándose en sus conclusiones y redefiniendo una sociedad confusa; al igual que los oradores ingleses alarmaban a sus contemporáneos con todo tipo de teorías en el famoso Speaker’s Corner, en el Hyde Park de Londres, donde uno podía afirmar casi cualquier cosa siempre y cuando procurase ser políticamente correcto. Me niego a creer que hayamos colmado nuestra sed de conocimientos como sociedad, y me cuesta pensar que la ignorancia y la indiferencia sean cualidades apreciadas por cualquier persona.

Vivimos en la era de la información, por lo tanto no hay mejor reflejo de nuestra cultura que lo que hoy en día nos muestra el periodismo, en todos sus soportes. Haga el siguiente ejercicio: Abra el periódico, saque las quince páginas de deporte, las cinco de televisión y las diez de puro sensacionalismo ¿Qué nos queda? Decía Balzac que el periódico vende al público las palabras del mismo color que las quiere; ¿Significa eso que no queremos temas de ciencia, pintura, teatro o escultura en nuestras lecturas? Desde luego que no, por lo menos la mayoría. O quizá es lo que nos han hecho buscar en un periódico, y por lo tanto acostumbrado.

Así es el periodismo actual, y en mi opinión, lo que no debería ser: carne de circo. Si hablamos de su estricta definición, diríamos que el periodismo es el oficio que tiene como fin la búsqueda exhaustiva y la producción de noticias que informen a la sociedad sobre su contexto inmediato, en forma de cápsulas informativas que se emiten de forma sintética. Desde inicios del siglo XX, el periodismo se convirtió en una labor que tenía como objetivo el tener informados a todos los sectores de la sociedad sobre lo que estaba sucediendo. En síntesis, el periodismo es contar lo que otro desconoce pero desea conocer. Pero, ¿Tenemos este tipo de periodismo informativo y libre de manipulación hoy en día? Creo que todos compartimos respuesta: no, por completo.

Muy por encima de otros oficios, en cuestión de evolución, el periodismo se encuentra en un cambio constante; lo que nos lleva a afirmar que las condiciones en las que concebimos esta labor no son las mismas a lo largo de su trayectoria. Inmersos en la era digital este cambio es mucho más significativo, y mucho más atrayente en mi opinión.

Cuando hablamos de periodismo, nos referimos a lo que, para mí, es uno de los mayores poderes de influencia y creación de realidades que tenemos en nuestra sociedad. Y que los medios de comunicación utilicen este poder para manejarnos, es lo menos, alarmante. Me preocupa de este su futuro, pero sobre todo, quienes serán los encargados de llevar todo esto y si necesitan un título para hacerlo.

El futuro de la prensa está cifrado en ceros y unos, se encuentra en el mundo digital; y algunos confiamos en que ello conlleve una nueva Edad de Oro del oficio. Cada mañana, nada más despertarse, uno lee las noticias de los medios a través de diferentes soportes digitales –en especial el teléfono móvil- evitando así los montones de papeles de periódico que se acumulan en una pila que con asiduidad uno debe reducir su altura; y muy por encima de todo, las ediciones digitales suelen ser gratuitas. Desembocamos pues en el llamado “periodismo ciudadano”, en el que todos somos “contadores de historias en potencia” gracias a que en nuestros bolsillos hay un dispositivo que nos permite hacerlo, un teléfono móvil. Esta situación nos lleva a preguntarnos ¿Es todo periodismo? Y lo más importante, ¿Qué tiene que ver con la cultura?

Decía un veterano del Boston Globe: “Un señor que ve un accidente provocado por un semáforo estropeado y lo cuenta de inmediato, quizá es un buen vecino, pero no un buen periodista”. Estoy de acuerdo, pese a la opinión popular que percibo. A diario nos vemos desbordados por decenas de noticias de los miles de medios de comunicación de todo el mundo que describen inverosímiles historias a lo largo y ancho del planeta. Una de las mayores cualidades de toda persona debería ser su filtro, su juicio, su crítica. La sociedad carece de ese filtro que analiza y comprende el texto sin que los prejuicios e ideologías se inmiscuyan. El periodista debe facilitar el juicio y evitar la confusión, debe ayudar a la prevalencia de la cultura.

El debate sobre la exigencia un título a la hora de ejercer ciertas profesiones es ciertamente absurdo, pongamos que hablo de un médico o un abogado, ¿Querría usted que le tratase o defendiese una persona que no ha estudiado específicamente para ello? Pero el periodismo es diferente, mucho. En una profesión con un gran componente artístico e intelectual (y no tan técnico) que la hace más accesible que otras labores. En el ejercicio del periodismo, se ve claramente la vocación que tiene la persona para ejercer tal oficio. Unos se hacen periodistas porque lo han estudiado, otros, en cambio, otros lo ejercen porque lo han estudiado y tienen vocación para ello; y otros lo ejercen sin haber estudiado pero con una gran vocación. Entre la primera opción y la tercera, entiendo que la gente prefiere la última, o por lo menos yo.

No es novedad que gente que no ha estudiado periodismo haga muy bien su trabajo, casi todo es cuestión de algo innato. Muchas son las personas que en España llenan nuestras pantallas sin tener el título de periodista, y –aunque algunos de carreras similares- hacen trabajos con gran calidad. Empecemos por la televisión. Jordi Évole, querido por tantos, el primero. Estudió Comunicación Audiovisual en Barcelona, y es considerado uno de los mejores periodistas de nuestro país; algunos de ustedes se habrán enterado ahora de sus estudios, eso nos muestra lo que vengo diciendo. En la misma franja horaria y enfrentado con “El Follonero” se encuentra un programa que apenas tiene unas semanas y es conducido por un publicista, Risto Mejide,  ¿Os imagináis que el telediario lo presente una licenciada en turismo? Ahí tienen a Mónica Carrillo, y la gente lo ignora. Ana Blanco, mítica y consagrada presentadora de telediarios de la TVE, es pedagoga. Lucía Riaño, que tampoco ha estudiado periodismo dice: “No es fácil centrarse en seguir con los estudios de periodismo una vez que ya has trabajado como periodista (…) Cuando entras en la profesión todo te deslumbra, te dispersas y no lo ves claro. Y entonces vas menos, te quedan dos, te quedan tres”. La lista es enorme: El gran Wyoming, Isabel Gemio, hasta Luis del Olmo referente periodístico.

En radio encontramos lo mismo. Hora 25, programa de la Cadena Ser,  está dirigido y presentado por Ángels Barceló, la cual tampoco es periodista; igual que otros compañeros de sector como Herrera.

No obstante, los mencionados anteriormente, podrían formar parte de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). Y es que, según el artículo 4 de los Estatutos de la Asociación de la Prensa de Madrid, se establece que, excepcionalmente, “la Junta Directiva podrá solicitar a la FAPE autorización para la admisión de quienes acrediten una profesionalidad contrastada, antigüedad y continuidad en el ejercicio de la profesión en funciones específicamente periodísticas”.

“Este es un viejo debate que tiene dividido a las asociaciones de prensa de España. Las asociaciones de La Rioja, Aragón, Cádiz, y otras más, son partidarias de sólo asociar a aquellos periodistas que son titulados. Sin embargo, existe otro sector, en el que me incluyo, que también son partidarios del ejercicio profesional acreditado”, explicaba por entonces el otrora presidente de la APM, Fernando González Urbaneja. “Carles Francino lleva 30 años ejerciendo de periodista, ¿quién va a decir que no lo es?”. Lydia Lozano y Karmele Marchante, tienen título de periodismo, y miren a lo que se dedican.

En prensa escrita, soy habitual a ciertos autores. Jabois, el hombre que Enric González dice que “está condenado a convertirse en el mejor columnista de ahora, si no lo es ya”, no ha estudiado periodismo. En una entrevista, Jabois daba en el clavo respondiendo a la siguiente pregunta:

Entrevistador: Perteneces una raza ya en peligro de extinción: los que trabajan en los medios pero sin haber estudiado algo relacionado con la comunicación. ¿Cómo se consigue?

Jabois: Con muchísima chiripa. Ahora esto va a ser más complicado con estudios y sin estudios. Antes había más desembarco de gente que o bien no había estudiado la carrera o bien no había estudiado nada, como fue mi caso. De todos modos no creo que haya sido de los últimos. Al que tiene una vocación siempre se le acaba recompensando. El que lee periódicos y lleva el periodismo en la sangre va a tener oportunidad de ser periodista. Evidentemente, es muchísimo mejor que que tenga una formación teórica de su trabajo. Yo no soy el ejemplo de nada y no me pongo como piedra angular de ningún proyecto de periodista que vaya por ahí sin título ni nada de eso. Lo mío fue una concatenación de circunstancias que se dieron en un momento en el que yo tenía veinte años y me tiré sin red. De la misma manera que las cosas parecen ir bien, a lo mejor mañana no van tan bien. También me pude haber quedado por el camino y acabar haciendo otra cosa que no fuese esta, lo cual hubiese sido una gran desgracia, porque solo sé escribir.

Mi conclusión es que el periodista nace, y se hace, y casi siempre gracias a algo innato. Si a eso le sumamos un carrera, aumentamos nuestros puntos, pero en definitiva, no nos hace periodistas amigos. Y así intenta sobrevivir la cultura, un conocimiento en crisis, ávido de personas que lo deseen y lo buscan. El “nunca te acostarás sin saber algo más” ha dejado de ser una verdad universal. Una sabiduría que jamás podremos obviar. Porque a juzgar por el tiempo y espacio que se le dedica en tertulias, prensa, radio y televisión, el mayor logro cultural de este país es el fútbol.

Hecho por Álvaro Rodiño y Eugenio Fernández.

Tomado de: http://the21magazine.es/la-artilleria-de-la-libertad-en-manos-de-casi-todos/

Rosa Montero: “Los medios llevan años cometiendo el error de aliarse con los partidos políticos”

Su vida está ligada a las palabras, a las historias que a lo largo de los años han dado el salto de su mente a los artículos publicados en los medios de comunicación y en los libros que llevan su nombre. Rosa Montero, periodista y escritora, conoce bien este oficio de las letras, desde los cinco años, según cuenta ella misma, lleva tomándole el pulso. Una experiencia valiosa en la que hemos querido sumergirnos en OntheRecord y de la que son resultado las líneas de esta entrevista.

¿Cómo ves la situación actual del Periodismo y de los periodistas?

En todas partes el Periodismo está en crisis por la reconversión a las nuevas tecnologías pero se diría que en España esa realidad es mayor por la dureza de nuestra crisis económica (que se suma a la tecnológica) y porque aquí los medios de comunicación llevan años cometiendo un error garrafal, desde mi punto de vista: el de aliarse demasiado estrechamente con los partidos políticos.

¿Qué opinas sobre la adaptación de los medios a la era de internet?

El Periodismo como oficio sigue siendo tan necesario y vital como siempre; lo que está en crisis es el modelo de mercado de las empresas periodísticas. Y en eso estamos atravesando el desierto todavía. Quiero decir que la sociedad necesita que existan medios de comunicación competentes y fuertes, de modo que estoy segura de que se llegará a cierto acuerdo, aceptable para todos, en cuanto a las nuevas formas de mercado. Pero mientras llegamos a eso tenemos que hacer la travesía del desierto y este trayecto es una carnicería…. Se cierran medios todos los días, se empobrecen las redacciones… De todas formas soy razonablemente optimista a medio plazo porque creo que ya hemos atravesado más de la mitad de este amargo camino…. Por ejemplo, hay medios que ya ganan más por la publicidad en internet que por la del papel… Pero, por otra parte, parece que la publicidad en internet ha tocado techo y no crece más. En fin, quedan muchas incógnitas por resolver. Pero se resolverán.

Iniciaste tu carrera como periodista muy joven y durante mucho tiempo escribías ficción a la vez. ¿Cómo conseguiste compaginar ambas cosas?

Siempre he dicho que la historia de la literatura está llena de escritores que han escrito sus obras a las cinco de la mañana y en la mesa de la cocina; a las cinco, porque luego tenían que irse a trabajar, y en la mesa de la cocina porque no tenían otra. Si necesitas escribir, y uno escribe novela porque necesita hacerlo (es algo que forma parte de la construcción básica de tu vida, normalmente los novelistas hemos empezado a escribir de niños, yo a los cinco años, por ejemplo), sacas el tiempo de donde sea. Y además, creo firmemente que no se debe vivir de la novela, para poder escribir con la mayor libertad posible. Por eso sigo siendo periodista. O sea, yo me gano la vida como periodista, aunque ahora ya no estoy fija y vuelvo a ser colaboradora.

Actualmente te has decantado por la ficción y los que te seguimos vemos que constantemente andas viajando, participando en distintas actividades y que hay un reconocimiento a tu trabajo. ¿Era lo que esperabas para esta etapa profesional?

(Ríe). La verdad es que estoy decidida a cambiar de vida y viajar menos…. En serio, se te va liando la vida absurdamente y al final es una locura. Yo no esperaba nada, o sea, sí, esperaba y aspiro a que me lean todos los lectores posibles, el escritor que diga lo contrario miente, pero todo este lío de viajes y promociones y bolos incesantes ni me lo esperaba ni me gusta, en realidad. Aunque estoy agradecidísima de la suerte de tener el “problema” de que no me guste (ríe). O sea, estoy agradecida de seguir teniendo lectores, de que la gente quiera asistir a una charla mía, todo eso es un increíble regalo de la vida. Agotador pero un inmenso regalo.

¿Hay demasiado romanticismo en la idea que la gente tiene sobre el tipo de vida de una escritora?

Pues yo creo que hay no sólo romanticismo, sino una confusión total sobre lo que es ser un escritor. En primer lugar, si quieres ganar dinero, ¡no te hagas escritor!. Y luego, prepárate para vivir muchas amarguras y zozobras. La inmensa mayoría de los escritores tiene una vida muy dura: sin lectores, con malas críticas o aún peor, sin críticas, y a menudo sin editores que te publiquen…. Y eso al margen de tu calidad. Conozco escritores buenísimos que lo están pasando fatal. En general, ser escritor es bastante humillante.

Como periodista has realizado muchas entrevistas y como escritora las has concedido. Desde la experiencia en estos dos planos. ¿Qué pregunta te harías a ti misma?

Buf, ninguna. Para hacer una buena entrevista tienes que tener una genuina curiosidad por el entrevistado y yo me tengo muy vista.

Tomado de: http://www.ontherecord.es/entrevista-rosa-montero-ontherecord/

¿Por qué los llamamos ‘eventos’, cuando queremos decir actos programados?

Bien sabe Bilgai que me provoca cuando me dice que trabaja en la organización de un ‘evento’. Quizá por eso me lo repite constantemente, y yo lo miro a los ojos, le digo que eso no es posible, pero me callo lo que pienso.

Porque, en realidad, lo que pienso es que Bilgai no tiene cara de enterrador, ni de coordinador de emergencias, ni siquiera de padre primerizo al que una eventual fiebre de la criatura lo obliga a suspender una cita.

Esa provocadora insistencia me evoca a una profesora de Lengua Española que, en segundo y tercero de BUP, se empeñó en ampliar el vocabulario de aquellas mocosas a las que daba clase, imponiéndonos la búsqueda y memorización de palabras que por aquel entonces desconocíamos.

Aquel aprendizaje, que entonces nos pareció tan tedioso como la tabla de multiplicar, me evitó tener que recurrir apresuradamente al diccionario cuando Felipe González comenzó a hablar de la ‘obsolescencia’ de algunos de nuestros sectores productivos. E hizo que mis amigas me miraran como un bicho raro un día que una de ellas regresó de una prueba para un trabajo, en la que le habían preguntado el significado de una palabra: “¿Alguien sabe qué c… significa deletéreo?” Sin titubear, contesté: “Mortífero”.

A modo de catecismo, muchas de aquellas palabras pasaron al disco duro de mi memoria y ahí permanecen, con acepciones indelebles a las que me resisto a renunciar.

Y esa ‘teima’ tengo con “evento”, que para mí era y sigue siendo un “suceso imprevisto”, que, por tanto, inexorablemente, vinculo a eventualidad. Es por eso que podría llegar a admitir que el sector funerario o un equipo de emergencias se dedique a ¿organizar?/coordinar/solucionar/atender eventos.

Tiene razón, sin embargo, Bilgai cuando dice que la Real Academia Española ha aceptado la nueva acepción de ‘evento’ como un suceso programado, que, en opinión de algunos, podría ser un ¿anglicismo? asumible, aunque a mí me da la impresión (puede que equivocada) de que tiene más que ver con el locuaz lenguaje de los periodistas deportivos de varios países sudamericanos, a los que se remite la RAE para justificar su inclusión.

En todo caso, la rapidez con que la RAE ha aceptado en las últimas dos décadas determinados vocablos, algunos de moda efímera, me lleva a pensar que es posible que en la Academia se haya colado un grupo de frikis, que está actuando como un lobby a la hora de analizar y decidir nuevas incorporaciones al diccionario de español.

Friki y lobby ya están admitidas, como también lo está chatear por mucho que Alex Grijelmo haya protestado (‘Defensa apasionada del idioma español’) contra ese gusto por los barbarismos, que “ha conculcado uno de los verbos españoles que más podemos celebrar (…) Si hablamos con unos amigos en un bar, entonces estamos charlando. Pero si hablamos con unos amigos por Internet, entonces estamos chateando, lo cual resulta de lo más absurdo porque donde se sirven los chatos es en el bar”. Agradece Alex Grijelmo en ese libro la habilidad popular para intentar escapar de ciertos anglicismos (¿nadie recuerda que el ‘e-mail’ se convirtió, para la mayoría, en ‘un emilio’?), e incluso para inventar palabras sumamente descriptivas y sonoras, aunque se equivoca cuando imputa a Forges la paternidad de ‘esnafrar’ (mi bisabuela, gallegohablante, ya utilizaba esa palabra, con varias acepciones: aviso de paliza o advertencia de caída o de darse de morros contra algo).

Yo me esnafro contra la realidad ante tanto organizador de eventos. No ya por insumisión a la RAE- si incorpora un nuevo significado, ¿por qué no asumirlo?-, sino por el empobrecimiento lingüístico que ha supuesto esa palabra. Ya no existen actos, actividades, jornadas, seminarios, almuerzos, bodas, bautizos, banquetes…

Ahora todo el mundo conoce la fórmula para prever la organización de imprevistos.

Un continente olvidado y sin paz

Mientras el mundo entero focaliza su atención en las protestas acaecidas en Venezuela y Ucrania, existe otro país localizado en un continente diferente, que lleva meses sufriendo una violencia imposible y parece haber sido abandonado por la sociedad internacional.

Amnistía Internacional reflejó en su sitio web, bajo el título de “Vivir en medio del horror en República Centroafricana”, la experiencia de sus activistas en aquella región olvidada por los medios de comunicación, quienes aseguraron que lo visto en la localidad de Bougere las “dejó conmocionadas”.

“Las calles estaban llenas de cadáveres. Contamos 21, incluidos los de tres mujeres e incluso el de un bebé. Los perros se estaban comiendo algunos”, informaron las enviadas de la organización internacional Donatella Rovera y Joanne Mariner.
Asimismo, las activistas narraron que entre aquellas víctimas encontraron a una niña de 11 años que había estado sola durante cuatro días desde la matanza, sin comida ni bebida, motivo por el cual no sólo había quedado sin familiares que se hicieran cargo de ella, sino también que le faltaban fuerzas para mantenerse en pie.
A la muchacha la llevaron a un lugar seguro, pero ¿qué sucederá con el resto de los pobladores que aún permanecen allí y que no dejarían el lugar ya que, aseguraron, “hemos nacido aquí, ¿a dónde vamos a ir?” y cuyas autoridades y fuerzas de seguridad han también desaparecido?
Contexto
El conflicto en República Centroafricana se inició en la década del ’90, momento a partir del cual, las Naciones Unidas (ONU) comenzó su intervención mandando misiones de paz; a pesar de ello, no pudo lograr su comedido.
Tal como reza el ABC de dicho organismo internacional, “En mayo de 2001 se logró detener un intento de golpe de Estado. Dos años más tarde, en marzo de 2003, un grupo de militares rebeldes tomó el poder por la fuerza y destituyó al Presidente elegido colocando a François Bozizé. El Consejo de Seguridad condenó el golpe (…) y se condujo un proceso de diálogo para celebrar elecciones que arrojaron ganador al partido que había realizado el golpe”.
No obstante esta intervención, la situación actual continúa en conflicto debido a, según justifican, una guerra religiosa entre cristianos y musulmanes llevada al extremo, en la cual se enfrentan antibaleka y Seleka respectivamente.
Estos últimos conforman el grupo que llevó a cabo en marzo de 2013 un golpe de Estado a la presidencia deFrançois Bozizé, comenzando así el caos definitivo en el que está sumida la República Centroafricana, provocando que más de 800.000 personas dejaran sus hogares en busca de refugio, según estableció la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR por sus siglas en inglés).
La Comunidad Internacional en la actualidad
No sólo Amnistía Internacional lleva a cabo acciones humanitarias en el terreno, sino que el propio presidente de la ONU, Ban Ki-Moon, lanzó el viernes un comunicado por la paz, en el cual clamó: “Paren la matanza, bajen sus armas. Sólo están destruyendo su amado país (…). Les ofrezco mi apoyo para la reconciliación de la paz”.
Pero mientras los medios de comunicación siguen ocupándose de otros asuntos a nivel internacional, en República Centroafricana continúan las matanzas salvajes, los exiliados, el tráfico de armas y diamantes, y la falta de un dirigente que los una a todos de una vez y para siempre.
Pueden ver el comunicado completo en http://www.youtube.com/watch?v=oi-nuO8k-i0
Y un mensaje desde lo humano, siempre se puede ayudar por más que la contribución sea pequeña, ya sea manifestándose o por medio de un aporte monetario, tanto en Amnistía Internacional o asimismo en la ONU con sus programas de Voluntariado.
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PERIODISMO EN VENTA

ALVARO BOHÓRQUEZ RIVAS (BLOGDEBORI) on 17 MARZO 

Ayer tuve la suerte de poder disfrutar un rato con unos estudiantes de Bachiller que acudieron a la jornada de Puertas Abiertas de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad del País Vasco. Tengo que decir que yo era el guía, de ahí que pasase un par de horas con ellos, enseñándoles qué van a hacer y qué tienen a su disposición. Al verles he recordado cómo era cuando empecé la carrera hace cuatro años y cómo soy ahora, el cambio que ha habido, para empezar el blog, que ya tiene tres añitos, día a día, post a post. Y me lo he pasado muy bien, he aprendido algunas cosas y he tenido la posibilidad de enseñar otras, ha sido una bonita experiencia. Entre las preguntas ha habido un par que ha generado un pequeño debate acerca del periodismo, los medios de comunicación y la publicidad que ha dado pie a que escriba esto.

Si leéis entradas anteriores sabréis que ando un poco mosca con ‘El País‘ por lo que ha estado haciendo con Japón y con Twitter este fin de semana. También varios tuits de Iñigo Merino (@tehen) el mismo sábado me dieron la idea (pero ese párrafo de inicio queda más chulo). ¿Hacia dónde se está moviendo el periodismo con tal de sobrevivir? Y lo digo así porque creo que cada día tratan de atraer a más gente en cualquier formato, ya no solo está muriendo el papel, es que ha contagiado al resto. España nunca ha sido un país donde el sensacionalismo en las noticias triunfe mucho, el diario Claro es un ídem ejemplo, al margen de las revistas del corazón que satisfacen esas necesidades. Mi otra pregunta es: ¿Estamos espectacularizando la información para vender más? Creo que sí.

En época de crisis casi cualquier cosa vale para aumentar el público y conseguir más ingresos publicitarios. Ayer me definí como purista del periodismo, una persona a la que no le gusta mezclar información y publicidad. Puede que haga publi en el blog, pero no es uno informativo, es un compendio de opiniones mal desarrolladas. Es cierto que titulares sugerentes y atractivos son mejores que los insulsos, incluso en noticias, es algo que te enseñan al entrar en la Facultad, un buen titular llama la atención al lector. Pero la búsqueda de esa chispa imaginativa, de ese chaleco reflectante, no debería faltar a la verdad, que es la auténtica baza del periodista, armado con la palabra. Sí, queda muy bonito decir “Japón sufre la peor catástrofe nuclear desde Chernóbil” el sábado cuando no ha sucedido algo realmente gordo como está pasando ahora, ¿qué pasa, que además de periodistas somos adivinos? Sí, parte de nuestro trabajo es anticiparnos a lo que va a pasar, pero tampoco es jugar tanto con la predicción como ajustarnos a los hechos y creo que, al menos en el tema de Japón, no se ha hecho.

Y cosas como estas son las que dan mala imagen a la profesión. Las malas acciones son más recordadas que las buenas, al menos en este país, la gente recuerda a Zubizarreta por el gol que se le coló en 1998 contra Nigeria, no por los partidos que jugó, el que más veces ha sido capitán de la Roja.Luis Enrique será recordado por el codazo que le dieron en el Mundial del 94 y Roberto Baggio por fallar el penalti que conllevó la derrota de la ‘azzurra‘ en Estados Unidos. Lo mismo pasa con el periodismo, se recuerda lo malo en abundancia y se olvida lo bueno. Este es un trabajo bastante anónimo, detrás de un gran periodista suele haber un gran equipo, pero el que da la cara es el conocido. En informativos son decenas y decenas de redactores trabajando, pero se ve y recuerda a Matias Prats o David Cantero. Lo mismo con las agencias, nadie recuerda a @jonlaiseca, una de las mentes brillantes del futuro, aunque sea el primero que llega y distribuye la información al resto de medios.

La publicidad es vender, el periodismo es informar, son cosas distintas con partes comunes. No es lo mismo crear un titular atrayente y escribir un reportaje de manera que enganche al lector desde la primera letra hasta el punto final, que venderlo. La primera parte es el trabajo que realmente se le exige al periodista, si lo que escribes no engancha, piensa algo mejor (sí, ya sé que me puedo aplicar el cuento). El periodismo se está prostituyendo cada día un poco más, esperemos que pronto aparezca un Edward Lewis por nuestro Hollywood Boulevard en un despampanante Lotus Silver 1989 Esprit SE y nos saque de ahí como hizo con Vivian en ‘Pretty Woman’. Un saludo.